Villa El Salvador es uno de los distritos más
populosos y jóvenes de Lima Metropolitana, que ha logrado un
importante desarrollo pese a sus grandes carencias. Ubicado
al sur de la capital presenta un clima sub-tropical y árido,
con temperaturas entre 15° y 30° C y una precipitación de apenas
25 mm anuales. Sus principales actividades económicas son la
industria, el comercio y la agricultura. La Zona Agropecuaria
de Villa El Salvador (ZAVES) posee 220 ha dedicadas a los cultivos
agrícolas y otras 95 ha a la crianza de cerdos, vacunos de engorde
y animales menores.
Esta población asentada en un arenal inicialmente
se abasteció exclusivamente con agua de cisternas, la que almacenaban
en tanques elevados y bidones, con los consiguientes riesgos
para la salud. Actualmente cuenta con una dotación de agua potable
de 305 l/hab/día y una cobertura del 82%. El sistema de alcantarillado
atiende a 80% de la población, mientras que menos del 5% del
agua residual generada (800 l/s) recibe tratamiento en lagunas
antes de su disposición final o uso.
La ZAVES es la mayor área verde urbana de Lima
y actualmente se riega con unos 500 l/s de aguas residuales
no tratadas. Un grupo de agricultores ha manifestado su disposición
de utilizar las aguas residuales tratadas por el Proyecto MESÍAS
en una producción agrícola que responda a las necesidades del
mercado. Estos agricultores son arrendatarios y cuentan con
un nivel mínimo de organización. Actualmente cultivan pastos
y granos forrajeros para la ganadería local. El maíz amarillo
duro goza de la mayor aceptación como alimento para ganado por
parte de medianos ganaderos, mientras que los frutales como
manzano y palto reportan muy bajos rendimientos, por lo que
se requiere cambios importantes en el manejo agronómico. La
mayor amenaza que enfrenta la ZAVES es el proceso de urbanización,
que ya está rodeada por completo y a mediano plazo se considera
el uso urbano una mejor opción por la baja rentabilidad actual
de los cultivos agrícolas.
La calidad sanitaria de las aguas residuales
sin tratar utilizadas actualmente no es adecuada para el riego
agrícola y en el Perú existen normas específicas para el control
del uso directo de estas aguas.
En este contexto, la propuesta consiste en
ampliar la cobertura de alcantarillado, implementar el sistema
de tratamiento para garantizar la calidad sanitaria requerida,
mejorar el sistema de distribución de los efluentes de la planta
de tratamiento en construcción. De igual modo, se deberá promover
mecanismos para preservar las áreas agrícolas existentes y evitar
su cambio de uso a urbano, incorporar cultivos de mayor valor
agregado y ampliar el mercado local de sus productos.