El agua es el componente más importante de nuestro planeta y ocupa el 70% de su superficie. Pero, a pesar de ello, menos del 3% es agua dulce y 66% de este porcentaje resulta de muy difícil acceso. Por lo que únicamente algo menos del 1% del volumen total es de fácil disponibilidad.

El agua es esencial para sustentar la vida y debe hacerse disponible a todos los seres humanos un abastecimiento seguro y accesible. El acceso mejorado del agua de bebida segura suele producir beneficios tangibles a la salud, por lo que los abastecedores deben hacer el esfuerzo de obtener una calidad de agua inocua a la salud de los consumidores.

El agua de bebida segura, no representa ningún riesgo significativo a la salud durante la expectativa de vida del ser humano, sin embargo, los recién nacidos, niños, personas debilitadas o aquellas que viven bajo condiciones antihigiénicas y ancianos, son los más susceptibles de ser afectadas por la calidad del agua.

La gran mayoría de los problemas de salud relacionados con el agua es resultado de la contaminación microbiana por bacterias, virus, protozoarios u otros agentes biológicos. No obstante, un número apreciable de consecuencias puede ocurrir como resultado de la contaminación química del agua de bebida.

La obtención y el mantenimiento de la calidad del agua y de los servicios de abastecimiento no solo es responsabilidad del abastecedor, ni del órgano de salud encargado de vigilancia, sino de una serie de instituciones comprometidas con la seguridad del agua, conduciendo que la calidad del agua sea una responsabilidad de toda la sociedad.

La gestión preventiva para asegurar la calidad del agua de bebida debe tomar en cuenta las características del suministro de agua desde la cuenca hasta el consumidor. A menudo, muchos aspectos de la gestión de la calidad del agua de bebida están fuera de la responsabilidad directa del proveedor y por ello es necesario tener un enfoque multi-institucional para asegurar que las agencias vinculados directa e indirectamente con el abastecimiento de agua participen en la gestión de su calidad, aunque estas desempeñen diferentes funciones.

Precisamente, para apoyar el mejoramiento de la calidad del agua de bebida, se pone a disposición de los interesados información vinculada con la bibliografía disponible en la biblioteca virtual de SDE/CEPIS, un compendio de las normas de calidad de calidad de agua aplicada en los países de Latinoamérica y el Caribe, así como un resumen de los mismos para comparar las características de cada una de ellas, y un extracto de los valores guías recomendados por la tercera edición de las guías de calidad de agua de bebida de la OMS conjuntamente con las referencias bibliográficas que respaldan estos valores guías y las empleadas en la redacción del referido documento.

Lima, 15 de marzo de 2006