Las
altas tasas de enfermedades hídricas en los países de la Región
exigen reforzar las acciones destinadas a proteger el agua de bebida.
En 1996, la Reunión Cumbre de Jefes de Estados
Americanos, desarrollada en Santa Cruz de la Sierra, trató el
tema de la calidad del agua de consumo humano y emitió la Iniciativa
47, que solicitaba a los países "establecer programas específicos,
leyes y políticas para proteger la salud pública, a través del
aseguramiento de un agua de bebida libre de microorganismos, metales
pesados y contaminantes químicos".
A partir de la Iniciativa, la Organización de
Estados Americanos (OEA) comisionó a la Organización Panamericana
de la Salud (OPS) para que desarrollara una plataforma destinada
a que los países de la región hicieran frente al compromiso contraído
por los jefes de Estado. Fue así que en 1997 se preparó
el primer documento que serviría de base para tal fin:
Marco de Referencia
para el Mejoramiento de la Calidad del Agua Potable
En 1998, en una reunión realizada en las instalaciones
de la OPS, en Washington D. C., el Grupo de Coordinación de la
Cooperación Técnica para el Mejoramiento de la Calidad del Agua
de Bebida, constituido por organizaciones del sistema de Naciones
Unidas, organismos gubernamentales y ONG de Estados Unidos de
América y de otros países de la Región, prepararon un documento
que contenía un plan de acción para ejecutar el Marco de
Referencia.
Este documento presenta cuatro líneas especificas
de acción:
- Legislación y normas sobre calidad del agua.
- Programas de vigilancia y control de calidad del agua.
- Tecnología, con énfasis en la desinfección.
- Participación comunitaria y educación.
El documento original está en inglés y
lleva por título:
Plan of action for
improving access and quality of drinking water
Las iniciativas derivadas de ambos documentos permitirán que
los programas de mejoramiento de la calidad del agua de cada país
se potencien dentro de un marco de cooperación y actividad común.