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Tema2
del DIAA 2007
“Agua: ¡Un recurso escaso - no lo contaminemos!"
Los últimos
informes de avance hacia el cumplimiento de los Objetivos
de Desarrollo del Milenio al 2015, muestran que los
países de Latinoamérica y el Caribe (LAC),
podrían alcanzar la meta de reducir en 50% su
déficit en acceso a fuentes mejoradas de agua
potable y sistemas mejorados de saneamiento, como parte
de su compromiso para el cumplimiento de la Meta 10
del Objetivo Siete de la Declaración del Milenio,
en lo relativo a las coberturas de los servicios, con
excepciones en algunos países más pobres
de LAC y en especial en el área de saneamiento
en comunidades rurales y periféricas de las ciudades
medias y grandes, donde será necesario realizar
mayores esfuerzos.
Asimismo, el acceso a servicios
no garantiza seguridad o calidad de los mismos. El monitoreo
de la calidad de agua es variable en los países
de la Región de América Latina y el Caribe
y los indicadores que levanta el JMP (OMS/UNICEF) a
nivel global no están midiendo esa calidad.
En LAC se estima una población
de alrededor de 554 millones de habitantes , de los
cuales cerca de 53 millones de personas no tienen acceso
a una fuente mejorada de agua potable, de éstas,
dos terceras partes son poblaciones rurales. Por otro
lado, 127 millones de personas no tienen acceso a un
sistema mejorado de saneamiento, de las cuales un poco
más de la mitad se concentran en poblaciones
rurales. La Evaluación 2000 de Agua y Saneamiento
registraba que de las poblaciones urbanas servidas con
alcantarillado sanitario, tan sólo 14% trataban
sus efluentes a nivel de la Región de LAC, aunque
se siguen realizando importantes inversiones en obras
de tratamiento de aguas residuales. Países como
Brasil, Chile, Colombia, Honduras, México, Nicaragua,
Perú y Uruguay han incrementado sus coberturas
de tratamiento en los últimos años. Sin
embargo debido al crecimiento poblacional, este incremento
no es suficiente y los efluentes sin tratar que se descargan
sin tratamiento a los cuerpos de agua superficiales,
continúan contaminando fuentes potenciales para
el consumo del agua y degradando los ecosistemas acuáticos.
Esta falta de tratamiento de las
aguas residuales se constituye como un peligro para
la salud, donde la mayor parte de enfermedades de transmisión
hídrica tiene relación con la carencia
de agua potable debido al uso de aguas contaminadas
y al bajo nivel de conocimientos sobre higiene. El manejo
deficiente del recurso hídrico, incluida las
descargas residuales, junto a las limitaciones en la
infraestructura de tratamiento de agua para consumo
humano, deterioran la calidad del agua que se distribuye
a los usuarios.
La difusión y uso de las
nuevas Guías OMS en la Región para el
manejo de aguas residuales y excretas publicadas en
el 2006 (http://www.who.int/water_sanitation_health/wastewater/gsuww/en/index.html
), así como la aplicación de Planes de
Seguridad del Agua descritos en las Guías OMS
de agua de bebida http://www.who.int/water_sanitation_health/dwq/gdwq3rev/es/index.html
, son buenos instrumentos para aplicar al mejoramiento
de la protección de las fuentes de agua y de
la calidad del saneamiento en los países.
“Dada la crisis
que se vive de rezago con respecto al saneamiento, las
Naciones Unidas han declarado el año 2008 como
“El año internacional del saneamiento,
para promover un mayor impulso para alcanzar las metas”.
La escasez generalizada de recursos
de agua dulce, siendo más impredecible por el
cambio climático que viene afectando el planeta
con mayores sequías, inundaciones y otros fenómenos
climáticos perjudiciales, su destrucción
gradual y su creciente contaminación, exigen
una planificación y un mejor ordenamiento de
forma integrada de los recursos hídricos, donde
la formulación de estrategias eficaces y asequibles
para gestionar los riesgos y reducir vulnerabilidades
deben constituirse en un eje principal de las políticas
nacionales, con énfasis en iniciativas locales
con participación de las comunidades. Sin dejar
de reconocer el carácter multi sectorial del
aprovechamiento de los recursos hídricos en el
contexto del desarrollo socioeconómico, debemos
esforzarnos aún más para proteger nuestras
fuentes de agua y reducir la contaminación para
evitar su escasez.
Nota:
1El Día Interamericano
del Agua es una iniciativa regional, realizada conjuntamente
con la Asociación Interamericana de Ingeniería
Sanitaria y Ambiental (AIDIS), la Caribbean Water and
Wastewater Association (CWWA), la Comisión Económica
para América Latina y el Caribe (CEPAL), la Organización
de los Estados Americanos (OEA), la Organización
Panamericana de la Salud/Organización Mundial
de la Salud (OPS/OMS) y la Oficina Regional para América
Latina y el Caribe del Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA/ORPALC).
2 Tema sugerido de forma
consensuada entre SDE/CEPIS-SB y AIDIS/AmSa (Ambientes
Saludables para la Vida). Se está trabajando
en una propuesta coordinada para desarrollar una estrategia
de más largo plazo para la definición
de los temas del DIAA para un quinquenio, acorde con
la Década Internacional del Agua: “Agua
Fuente de Vida” 2005-2015 y en cumplimiento de
los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2000-2015, que
será consultada con los países.
3 Evaluación Medio
Término del Programa Conjunto de Monitoreo (JMP,
por su sigla en inglés) del Abastecimiento de
Agua y el Saneamiento (Meta 10 del ODM 7) de OMS y UNICEF
– OMS/UNICEF, 2006
4Evaluación
Conjunta en Agua y Saneamiento Global (OPS/OMS/UNICEF),
2000
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