Evalúa en forma integral los hábitos y
costumbres sanitarios de la población beneficiaria a través de los siguientes
indicadores:
3.4.1. Desinfección del agua
Aplicado a los sistemas de
desinfección que emplean hipoclorito de sodio obtenido por electrólisis; permite
apreciar si el cloro residual en el agua de los bidones de las familias beneficiarias,
tiene la concentración adecuada de desinfectante que asegure su calidad para el consumo.
El rango ideal para asegurar su acción bactericida es de 0.3 - 0.5 mg/l.
Los resultados obtenidos muestran,
valores que siguen una tendencia a estabilizarse en referencia a un valor promedio general
de 65%, porcentaje del total de familias evaluadas, en el que se comprobó la existencia
de cloro residual en los bidones de agua para consumo en concentraciones, entre 0,3 –
0,5 mg/lt.
3.4.2. Almacenamiento del agua
Evalúa el riesgo sanitario que
representa el estado de conservación, la higiene y la ubicación en la vivienda, de los
recipientes donde se almacena el agua de bebida a fin de garantizar su calidad, tanto en
los sistemas con electrólisis de la sal (bidones) como en los sistemas con filtros
cerámicos de mesa (filtros).
El nivel de riesgo se ha obtenido
promediando los valores de los indicadores, expresados en porcentaje de nocumplimiento.
Para valorar el nivel de riesgo, se consideran buenos los resultados inferiores a 20%;
aceptables, entre 20% y 29%; regulares, entre 30% y 40% y deficientes, por encima de 40%.
Los resultados obtenidos, sobre los
bidones, muestran valores que siguen una tendencia a estabilizarse en referencia a un
valor promedio total de 24%, que puede ser calificado de aceptable, lo que evidencia que
las familias usuarias están dando un mantenimiento adecuado a sus recipientes y sus
componentes.
En lo que respecta a los filtros, los
valores siguen una tendencia a disminuir en referencia a un valor promedio total de 16%,
que puede ser calificado como bueno, lo que evidencia que las familias usuarias están
realizando el mantenimiento de los filtros en forma periódica y conservándolos en buenas
condiciones higiénicas de uso.
3.4.3 Conducta Sanitaria
Determina el nivel de riesgo sanitario
mediante el promedio de los indicadores que representan las prácticas de higiene de la
comunidad referidas al uso del agua desinfectada, lavado de las manos, manipulación y
almacenamiento de alimentos crudos y preparados, higiene de la vivienda y disposición de
excretas. Valores bajos indican buenas prácticas sanitarias.
El valor promedio expresado en porcentaje
de no-cumplimiento se valora considerando los mismos rangos que para los bidones y
filtros.
Los resultados obtenidos, muestran
valores que siguen una tendencia decreciente en referencia al valor promedio total de 24%,
que puede ser calificado como aceptable. Lo que evidencia que la familias usuarias de los
sistemas evaluados han interiorizado la desinfección como un medio para el mejoramiento
de la calidad del agua de consumo, y con ello, de su salud, adoptando la desinfección
como una práctica continua en su domicilios.
Indica, así mismo, que ponen en practica
los hábitos adecuados de higiene para el mejoramiento de sus condiciones sanitarias,
impartidos durante la implementación de los sistemas, y que con el monitoreo de los
sistemas se han mantenido vigentes.
3.5 Sustentabilidad
Determina el grado de
consolidación de las actividades globales de la Unidad de Gestión del sistema, a través
de la correlación de sus componentes de gestión y de conducta, como sigue:
3.5.3 Sustentabilidad de Gestión
Determina el grado de consolidación con
que cuenta la unidad de gestión en relación a la operación y la administración del
sistema.
El grado de sustentabilidad de gestión
se ha obtenido promediando los valores de los indicadores de procesos
siguientes: a) concentración del desinfectante; b) limpieza de la celda y problemas del
equipo; c) comercialización; d) cobertura; e) rentabilidad y f) continuidad), expresados
en porcentaje de cumplimiento. Para valorar el grado de sustentabilidad, se consideran
buenos los resultados superiores a 80%; aceptables, entre 60% y 80%; regulares, entre 40%
y 59% y deficientes, por debajo de 40%.
Los resultados alcanzados muestran
valores que siguen una tendencia creciente en referencia a un valor promedio general de
70%, que puede ser calificado de aceptable. Esto significa que los sistemas tienden a ser
sostenibles en el tiempo, desde el punto de vista de operación y administración.
3.5.4 Sustentabilidad de Conducta
Determina el grado de consolidación con
que la población beneficiaria del sistema evidencia un cambio en sus condiciones
sanitarias, el cual involucra en forma directa al indicador de resultado hábitos y
costumbres.
Este indicador se ha obtenido promediando
los valores de los indicadores de procesos siguientes: a) desinfección del agua; b)
almacenamiento del agua y c) conducta sanitaria, expresados en porcentaje de cumplimiento.
Para valorar el grado de sustentabilidad, se consideran los rangos que se han tenido en
cuenta al valorar la sustentabilidad de gestión.
Los resultados obtenidos muestran valores
que siguen una tendencia creciente, en referencia al valor promedio total de 74%, que
puede ser calificado de aceptable. Esto significa que las familias, en su mayoría, están
aplicando en forma continua los hábitos adecuados de higiene impartidos durante la
implementación de los sistemas, los cuales han sido reforzados a través del monitoreo y
evaluación.
3.5.5 Sustentabilidad integral
La interrelación de los
resultados de la sustentabilidad de gestión y de sustentabilidad de conducta, determina
la sustentabilidad integral de los sistemas evaluados. Considerando las mismas
calificaciones que la sustentabilidad de gestión y de conducta, se tiene que el grado de
sustentabilidad integral de los sistemas evaluados sigue una tendencia a incrementar con
el tiempo, en referencia a un valor promedio total de 73%, que puede ser calificado de
aceptable. Lo que indica que las acciones correctivas implementadas han contribuido a que
los sistemas en funcionamiento evaluados en su conjunto tienden a mantener una sustentabilidad
aceptable en el tiempo.
3.6 Impacto en la Salud
Evalúa el impacto del Proyecto en la
salud de las comunidades intervenidas, es decir en qué medida los sistemas de
desinfección implementados han contribuido a la disminución de la prevalencia de las
enfermedades entéricas asociadas al consumo de agua, y a la disminución del costo
promedio por el tratamiento de un niño menor de 5 años con diarrea.
Los resultados obtenidos se muestran en
el gráfico Nº 8. La tendencia de los valores en las comunidades beneficiarias es
decreciente y en las comunidades no intervenidas o de control, es creciente. Teniendo como
referencia los promedios respectivos, se evidencia que el proyecto está contribuyendo a
disminuir la prevalencia de diarreas en niños menores de 5 años de las comunidades
beneficiarias, al haberse obtenido un valor de tasa de prevalencia promedio de 15 % con
respecto a 41% obtenido en las comunidades de control. De igual forma, del gráfico Nº 9
se obtiene que el costo promedio por el tratamiento de un niño menor de 05 años con
diarrea en las comunidades intervenidas es S/. 6.00 nuevos soles, mientras que el costo de
tratamiento en las comunidades de control es de S/. 11.00 nuevos soles. Los resultados
demuestran, así mismo la importancia de mejorar la calidad bacteriológica del agua de
consumo humano y de los programas de educación sanitaria impartidos, y que han sido
reforzados durante el proceso de monitoreo y evaluación. Las familias, en su mayoría,
han quedado convencidas que la práctica continua de los hábitos adecuados de higiene
asociada al consumo de agua de buena calidad, les permite disfrutar de una buena salud que
se traduce en una mejor calidad de vida.
4 Análisis regional
Al nivel de ámbito, los
resultados obtenidos al termino del período de evaluación por parte del OPS/CEPIS,
respecto al funcionamiento de los sistemas de desinfección, son como sigue:
4.1 Lima Norte Ciudad
En este ámbito se
implementaron 39 sistemas de desinfección en comunidades de los distritos de Comas,
Independencia y Carabayllo de la Ciudad de Lima, con una población atendida de 83,200
habitantes.
De acuerdo con los reportes de monitoreo
al 30 de Setiembre del año 2000, se encuentran en actividad 28 sistemas, que representan
el 72 % del total, con una sostenibilidad integral de 73%, calificada como aceptable. De
los restantes, 4 sistemas (10%) se encuentra disponibles porque ya se instaló un sistema
de abastecimiento público de agua potable, y 7 sistemas (18%) han paralizado
temporalmente sus actividades, entre otras razones, por una parte la disminución en el
consumo de agua debido a la temporada de frío, y por otra, al descontento de los
promotores de la comunidad quienes reclaman el otorgamiento de incentivos económicos. Se
encuentran en proceso de reorganización con el apoyo del Comité de Coordinación Sub
Regional reactivado, presidido por funcionarios de la Dirección de la A.I.S. S.B.S de
Comas.
4.2 Lima Provincia
En este ámbito se implementaron 38
sistemas de desinfección, en comunidades de las provincias de Barranca, Cajatambo y
Huaura, del departamento de Lima, con una población atendida de 32,185 habitantes.
De acuerdo con el reporte de monitoreo al
30 de setiembre del año 2000, estaban activos 17 sistemas que representan el 45% de los
sistemas implementados, con una sostenibilidad integral de 86%, calificada como bueno. De
los restantes, 12 sistemas (32%) se encuentran disponibles porque ya se instaló un
sistema de abastecimiento público de agua potable, 3 sistemas (8%) se encuentran
inactivos por incumplir con el convenio de dar continuidad a la gestión, y 6 sistemas
(15%) han paralizado temporalmente sus actividades, entre otras razones, por problemas de
falta de coordinación entre los miembros de las Unidades de Gestión y por la falta de
incentivos a los encargados de la comercialización del desinfectante, para el caso de los
sistemas con electrólisis.
Se encuentran en proceso de
reorganización con el apoyo de los Comités de Coordinación Regional reactivados,
presididos por funcionarios de la S.B.S. de Huaura-Oyón y la S.B.S de Barranca-Cajatambo,
respectivamente.
4.3 Huánuco
En este ámbito se implementaron 27
sistemas de desinfección, en comunidades de los distritos de Amarilis, Santa María del
Valle, Huánuco, Cayrán, Tomayquichua, Ambo, Conchamarca, Huácar, San Rafael, La Unión
y Ripán del departamento de Huánuco, con una población atendida de 43,500 habitantes.
Al 30 de setiembre del año 2000, estaban
activos con producción 16 sistemas que representan el 60% del total de sistemas,
sostenibilidad integral de 66%, calificada como aceptable. De los restantes, 3 sistemas
(11%) están desactivados porque ya se instaló un sistema de abastecimiento público de
agua potable y 8 sistemas (29%), también han paralizado temporalmente sus actividades por
falta de coordinación entre los miembros de las Unidades de Gestión y por la falta de
incentivos a los encargados de la comercialización del desinfectante, se encuentran en
proceso de reorganización con el apoyo del Comité de Coordinación Regional de Huánuco,
presidido por la Dirección Regional de Salud de Huánuco a través de su Dirección de
Salud Ambiental.
4.4 Pucallpa
En este ámbito se implementaron 32
sistemas de desinfección, en comunidades de los distritos de Callería y Yarinacocha, de
la provincia de Coronel Portillo del departamento de Ucayali, con una población atendida
de 62,335 habitantes.
De los 32 sistemas de desinfección
implementados, se encuentran activos 25 sistemas que representan el 78% del total, con una
sostenibilidad integral de 76%, calificada como aceptable. De los restantes, 1 sistema
(3%) está desactivado porque ya se instaló un sistema de abastecimiento público de agua
potable y 6 sistemas (19%), han paralizado temporalmente. También en este ámbito, la
causa principal de la desorganización e inoperatividad de algunos sistemas de
desinfección, radica en el poco interés de los integrantes de las respectivas unidades
de gestión por el no otorgamiento de incentivos pecuniarios. Se están reorganizando con
el apoyo del Comité de Coordinación Regional de Ucayali presidido por la Dirección
Regional de Salud de Ucayali a través de su Dirección Ejecutiva de Salud Ambiental y
apoyado por el Rotary Club (programa "3H").
4.5 Andahuaylas
En este ámbito se
implementaron 27 sistemas de desinfección, en comunidades de los distritos de San
Jerónimo, Pacucha, Talavera, Huancaray y Chicmo de la provincia de Andahuaylas, del
departamento de Apurímac, con una población atendida de 23,110 habitantes.
Los 27 sistemas, estaban activos al
término del período de evaluación, con una sustentabilidad integral de 75%, considerada
como aceptable. Estos sistemas están siendo reforzados operativa y administrativamente
por el Comité de Coordinación Regional de Andahuaylas reactivado presidido por la
Dirección de Salud Chanka Andahuaylas a través de su Dirección Ejecutiva de Salud
Ambiental.
En este ámbito se observa una buena
aceptación y continuidad por parte de la población beneficiaria en la desinfección del
agua y en la creación de hábitos adecuados de higiene. Las familias han respondido
positivamente y muestran interés en el uso del desinfectante y en dar mantenimiento
adecuado a los equipos de desinfección y de filtración de agua
5. Lecciones aprendidas
Los sistemas de desinfección del agua y
alimentos han demostrado ser una alternativa económicamente viable para mejorar la
calidad del agua, más ventajosa que aquellas empleadas en sistemas convencionales de
abastecimiento de agua que demandan una elevada inversión.
Los resultados indican que la
intervención genera impactos positivos en las comunidades de alto riesgo, lográndose
disminuciones significativas en la prevalencia de enfermedades diarreicas, así como en el
costo por su tratamiento.
Los resultados exitosos del Proyecto,
especialmente en la disminución de enfermedades diarreicas, han generado una gran
expectativa por la implementación de sistemas similares en otras localidades a nivel
nacional, siendo los beneficiados los pobladores de bajos recursos económicos.
La metodología participativa empleada en
todas las actividades del proceso de intervención, permiten que las comunidades
beneficiarias se involucren en el Proyecto y lo hagan suyo, promoviendo el análisis
crítico de los problemas de salud y la organización adecuada para la gestión
autosustentable de los sistemas de desinfección del agua.
La educación sanitaria, considerada como
parte del proceso de intervención e impartida durante la implementación de los sistemas
de desinfección, ha generado cambios en los hábitos de higiene de la población
intervenida, particularmente en el mejoramiento del aseo personal y de la vivienda.
Las tecnologías de desinfección
utilizada, al ser de fácil operación y mantenimiento han garantizado su aceptación.
Se ha comprobado que la adición de una
capa de arena seleccionada que cubra las velas cerámicas de los filtros de mesa, amplía
su vida útil hasta por tres años
El enfoque basado en la demanda, que se
ha considerado en la selección de las comunidades intervenidas, es decir, que las
familias demanden el servicio como respuesta a una promoción, contribuye directamente a
su sostenibilidad.
La participación de autoridades locales,
organizaciones comunales y población beneficiaria, con poder de decisión en todas las
etapas del proceso, contribuye a una adecuada implementación de proyectos de
intervención y propicia el compromiso de la comunidad de aplicar la desinfección del
agua y los alimentos, mejorar sus hábitos sanitarios y asumir la autogestión del sistema
6 Referencias Bibliográficas
Informe técnico de monitoreo – Sistemas de desinfección de agua
y alimentos al nivel domiciliario – octubre 1998 a junio 1999 /julio a setiembre
1999/octubre a diciembre 1999/enero a marzo de 2000 / mayo a junio de 2000 / julio a
setiembre de 2000 - UNATSABAR-CEPIS
Sistematización del estudio de desinfección de agua y alimentos al nivel
domiciliario – Informe resumen de la experiencia realizada por OPS/CEPIS – 1999.
Sistematización del Monitoreo y
evaluación de los sistemas de desinfección de agua y alimentos al nivel domiciliario
– Informe resumen de la experiencia realizada por OPS/CEPIS – 2001.