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Los esfuerzos de los Estados Unidos, Chile y México para controlar la contaminación del aire
Esfuerzos para controlar la contaminación del aire en Chile
Los esfuerzos para controlar la contaminación del aire en Chile se remontan a 1916, cuando se promulgó la Ley 3.133 para el control de la emisiones de las industrias. La legislación subsecuente se puede agrupar en cuatro períodos: 1916-1960, 1960-1977, 1978-1980 y 1990 hasta el presente.
1916-1960
- Legislación simple y cualitativa
- Reglamentación por decreto para fuentes estacionarias
- Autoridad centralizada en el Ministerio de Salud.
1961-1977
- Reglamentación específica para controlar la contaminación del aire
- Reglamentación por decreto para fuentes móviles y estacionarias con énfasis en fuentes estacionarias
- Autoridad centralizada en el Ministerio de Salud
- Primeras mediciones de los contaminantes del aire.
1978-1989
- Inicio de la reglamentación por resolución
- Establecimiento de normas primarias para la calidad del aire
- Divulgación de los problemas de la contaminación del aire
- Instalación de estaciones de muestreo
- Desarrollo de inventario de emisiones
- Establecimiento de límites de emisión para fuentes fijas y móviles
- Descentralización de la autoridad
- Inicio de la coordinación de esfuerzos entre varias instituciones.
1990-Presente
- Esfuerzo interinstitucional coordinado
- Control central de las emisiones de fuentes móviles
- Uso de instrumentos de mercado para reglamentar la contaminación
- Monitoreo sofisticado del aire
- Agencias regionales involucradas en el desarrollo de normas y en la fiscalización de fuentes fijas de emisión
- Plan de prevención y descontaminación para el Área Metropolitana de Santiago.
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El esquema legal e institucional que rige los esfuerzos en el área de protección del ambiente en Chile es altamente centralizado. El gobierno central es responsable de la mayoría de los asuntos ambientales y, por intermedio de comisiones nacionales y regionales, asigna funciones a ministerios o agencias regionales.
Instituciones responsables
En el nivel nacional, la Comisión Nacional del Medio Ambiente (CONAMA) es responsable de estudiar, analizar y evaluar los asuntos relacionados con al protección del ambiente y los recursos naturales de Chile. La CONAMA fue creada en 1990 para facilitar, coordinar, comunicar y fortalecer los esfuerzos públicos de la protección del ambiente. La CONAMA desempeña un papel central en la definición de las políticas de gestión de la calidad del aire de Chile y en el suministro de servicios de apoyo, tales como capacitación y evaluación. Otras instituciones del gobierno central también apoyan el programa de gestión de la calidad del aire. Por ejemplo, el Ministerio de Salud es responsable junto con CONAMA de generar normas ambientales primarias, el Ministerio de Transporte y Comunicaciones es responsable de reglamentar las fuentes móviles, el Ministerio de Agricultura es responsable de controlar la quema de desechos agrícolas y de la forestación, el Departamento de Meteorología de Chile es responsable de generar los datos meteorológicos y la Comisión Nacional de Energía es responsable de promover el uso eficiente de combustibles.
En el área metropolitana de Santiago, la oficina regional de la CONAMA para el Área Metropolitana administra la gestión ambiental y el Servicio de Salud Metropolitano del Ambiente (SESMA) del Sistema Nacional de Servicios de Salud está a cargo de la vigilancia de la calidad del aire y de la fiscalización de las fuentes estacionarias.
Plan de prevención y descontaminación atmosféricade la región metropolitana
La Ley 19.300 de Bases del Medio Ambiente establece que la autoridad debe desarrollar planes de descontaminación en áreas donde los niveles de contaminantes excedan sistemáticamente las normas ambientales, y planes de prevención donde dichas normas se encuentren en peligro de ser superadas. Para este objeto, la Región Metropolitana fue declarada como "Zona Saturada" para cuatro contaminantes atmosféricos (material particulado respirable, partículas totales en suspensión, monóxido de carbono y ozono) y como "Zona Latente" para dióxido de nitrógeno, el 1 de Agosto de 1996. Desde entonces, la CONAMA inició la elaboración del Plan de Prevención y Descontaminación Atmosférica (PPDA) para la Región Metropolitana que aquí se presenta.
El PPDA, en primer lugar, presenta los antecedentes necesarios para comprender las distintas causas del problema de contaminación atmosférica y un marco general en el cual deberán desarrollarse los esfuerzos de descontaminación de la región. Este marco está dado por el establecimiento de metas de reducción de emisiones para las distintas actividades y fuentes contaminantes, como también por la definición de los plazos en los cuales se alcanzarán estas metas.
En segundo lugar, el PPDA propone un conjunto de estrategias, líneas de acción y medidas que permitirán alcanzar las metas de reducción de emisiones en los plazos dados. Como parte importante del PPDA se incluye un Plan Operacional para enfrentar Episodios Críticos de Contaminación. Este plan operacional permite que durante el plazo necesario para que se alcancen los niveles señalados en las normas ambientales, la población esté protegida de los eventos de alta contaminación.
Por otra parte, el PPDA incorpora criterios que permiten asegurar la sustentabilidad del crecimiento económico de la región, una vez alcanzadas las metas de reducción de emisiones. Para ello se pretende dar, a través de instrumentos de gestión ambiental como el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), condiciones para el desarrollo de nuevas actividades y fuentes en la Región Metropolitana considerando la implementación de planes de compensación entre otros instrumentos.
Además, se incluye una serie de programas de educación y difusión ambiental cuyo objetivo es orientar las decisiones de los habitantes entregándoles herramientas para un adecuado conocimiento del problema de la contaminación y de las medidas tendientes a su solución. Es necesario destacar que estos programas consideran como prioritario la continuidad de la participación ciudadana durante todo el período de implementación del Plan, y la incorporación del tema ambiental en la educación escolar.
Como complemento de los contenidos antes mencionados, el PPDA incluye los requisitos necesarios de fiscalización y seguimiento, así como las indicaciones para su actualización. Además, se incluye una estimación de los costos y beneficios que el cumplimiento de las metas significa.
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