Texto completo CEPIS/OPS/OMS

Aspectos generales y principios básicos de los sistemas de lagunas de estabilización

Por: Ing. Guillermo León Suematsu / Asesor de Cepis

Programa de tratamiento de Aguas Residuales
Santiago de Cali, Colombia. 12-14 de julio de 1995

Seminario Internacional / Lagunas de estabilización


 

La disposición de las agua residuales
El uso indiscriminado de las aguas residuales crudas
Tratamiento y uso sanitario de las aguas residuales
Lagunas de estabilizacion. definiciones
Decaimiento de los organismos patogenos
Referencias bibliográficas

La disposición de las aguas residuales

El 49% de la Región de América Latina y El Caribe tiene servicio de alcantarillado colectándose diariamente 40 millones de metros cúbicos de aguas residuales que se vierten a los ríos, lagos y mares. Si en el año 2000 se logra ampliar este servicio básico al 90% de la población, estaremos arrojando más de 100 millones de metros cúbicos de desagües que agravarían aún más la contaminación. Del volumen colectado por los sistemas de alcantarillado, menos del 10% recibe algún tipo de tratamiento previo a su descarga en un cuerpo de agua superficial o antes de su uso para el riego de productos agrícolas.

Se estima que en esta Región existen 215 ciudades con más de 100,000 habitantes; 76 de éstas conforman una población de alrededor de 58 millones de habitantes, localizada a lo largo de la costa marina o de estuarios. Las descargas de estas aguas residuales sin ningun tratamiento, contaminan las playas de uso recreacional y los productos hidrobiológicos que crecen en las áreas cercanas. Esta situación tambien ocasiona un grave impacto económico sobre las exportaciones de productos hidrobiológicos y el turismo.

La disposición de las aguas residuales sin tratamiento previo en aguas superficiales afecta su posterior uso. Muchos de los ríos y lagos utilizados como fuente de abastecimiento de agua, tienen altos niveles de contaminación microbiológica (16 ríos de América superan los 1000 coliformes fecales/100 ml; GEMS-1987). El nivel al que está expuesto la población es mayor considerando que menos del 50% de los servicios de auga potable produce agua desinfectada.

Estas mismas aguas superficiales se usan para el riego de cultivos agrícolas de consumo humano, incrementando los factores ambientales de riesgo para la salud de la población. Las situaciones endémicas de diarreas, parasitismo, fiebre tifoidea y salmonellosis que imperan desde el Río Grande hasta el Cono Sur no son más que el reflejo de esta crítica situación, a la que vino a sumarse el cólera.

Dentro de las patologías desencadenantes de la mortalidad infantil, las diarreas son altamente preocupantes en toda la región latinoamericana; la mortalidad en menores de un año de vida presenta tasas entre 0,5 y 967,3 por 100 000 nacidos vivos, variando de acuerdo a la salud sanitaria de los países. Respecto a la morbilidad, no se dispone de datos para determinar con exactitud la magnitud del problema, sin embargo la información de la últimas encuestas realizadas por los países de la Región registra un promedio de cuatro episodios de diarrea anuales por niño. La contaminación del agua y de los alimentos constituye un importante factor de riesgo de enfermedades diarreicas; se ha calculado que hasta un 70% de los 1 400 millones de episodios de diarrea que afectan a los niños menores de 5 años en todo el mundo se debe a patógenos transmitidos por el agua y los alimentos. Las cepas de Escherichia coli, por sí solas causan el 25% de todas las diarreas en el mundo.

La capacidad de renovación de los cuerpos de agua es finita, sin embargo se cree en la asimilación ilimitada por parte de la naturaleza. Es por ello que en los niveles de decisión política de nuestros países y en las agencias de crédito internacional, no se le ha otorgado la prioridad necesaria a la descontaminación de los cursos superficiales de agua. Tampoco existe en los diversos sectores de nuestra sociedad una percepción cabal de los efectos que podrían ocasionar en la salud la disposición de aguas residuales sin tratamiento previo.

Un ejemplo del impacto económico derivado de la contaminación lo experimentan las plantas potabilizadores de agua que incrementan sus costos debido a la pobre calidad del agua cruda que procesan, ya que requieren aplicar mayor cantidad de compuestos químicos en el proceso de desinfección para garantizar la calidad del agua de consumo humano. En sistemas sofisticados de potabilización o de alta tecnología, cualquier error humano o falla de los equipos puede provocar episodios lamentables de brotes epidémicos ocasionados por el suministro de agua sin tratamiento adecuado.

El Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (CEPIS) reclama la necesidad de mejorar y mantener la calidad del agua a través de la protección y recuperación de cuencas hidrográficas y acuíferas.

Entre mayor es la concentración de organismos patógenos en al agua o en los alimentos mayor es la probabilidad de que la gente se enferme. La anterior se basa en numerosos estudios epidemiológicos que han llegado a desarrollar el concepto de dosis infecciosas. El Cuadro 1, tomado del libro "Agua y Salud Humana" de Eugene McJunkin, presenta algunas dosis infecciosas para el hombre de patógenos bacterianos entéricos.

Cuadro 1 nos indica que de 42 personas que ingirieron 1010 organizamos vivos de cierta salmonella, 40 se enfermaron (95%); de 32 personas que ingirieron 107 organismos, 16 se enfermaron (50%); de 14 personas que ingirieron 103 organismos, ninguna se enfermó (0%).

Un Cuadro como el anterior ilustra que los seres humanos no necesitamos ambiente o alimentos estériles sino limpios. El grado de limpieza para que no haya enfermedades dependerá de la virulencia del patógeno y de la susceptibilidad de los individuos atacados. Individuos sanos y fuertes que han sido sometidos a exposiciones previas recientes y de baja concentración son poco susceptibles. Individuos débiles que nunca han sido sometidos a exposiciones previas son muy susceptibles. Lo anterior explica la alta susceptibilidad de los niños a las enfermedades infecciosas.

Una conclusión de lo comentado es que una de las mejores medidas de saneamiento es reducir la concentración de patógenos en el medio ambiente, es decir en el agua, el suelo, en los cultivos, en los alimentos. Esto ilustra también la importancia de lavarse las manos antes de comer o manipular alimentos así como después de ir al servicio sanitario.


El uso indiscriminado de las aguas residuales crudas

El desbalance entre el recurso hídrico y el crecimiento explosivo de las grandes ciudades, ha obligado a priorizar el uso de aguas superficiales para abastecimiento público y generación de energía eléctrica. Como lógica consecuencia, la actividad agrícola ubicada en la periferia de las ciudades se ha visto seriamente afectadas y ha optado por el uso las agua residuales como única alternativa de supervivencia. Esto se refleja en la existencia de más de 400 000 ha agrícolas irrigadas con estas aguas en forma directa, la mayoría sin tratamiento previo. En 1992 México reportó 350 000 hectáreas agrícolas regadas directamente con aguas residuales; en Perú existen más 4 000 ha en ciudades de su costa desértica.

Esta situación es sólo la punta del iceberg, ya que una cantidad superior de tierra agrícola se irriga con aguas superficiales de ríos y canales que superan ampliamente el nivel máximo de mil coliformes fecales por 100 ml que recomienda la OMS para el riego de vegetales de consumo crudo. Con estos niveles de contaminación, los riesgos consumir alimentos contaminados es alto.

Un estudio realizado por el CEPIS en Lima, Perú, permitió comparar la calidad sanitaria de los productos alimenticios regados con aguas de río no contaminados y con aguas residuales crudas y tratadas. También se evaluó la calidad de productos alimenticios que normalmente se expenden en los mercados de Lima .

Los resultados de la evaluación sanitaria de los productos agrícolas se resumen en la figura 1. El 91% de los productos regados con aguas residuales crudas mostraron presencia de enteroparásitos, el riesgo disminuyó en las verduras regadas con aguas residuales tratadas y aguas superficiales no contaminadas. En lo que respecta a la presencia de Salmonella y a concentraciones de Escherichia coli por encima de los niveles permisibles según las guías internacionales, el riesgo es alto con el uso de aguas residuales crudas. Se encontraron niveles de riesgo comparables con el uso de aguas residuales tratadas, sin embargo, se debe indicar que el exceso de coliformes fecales encontrados se debió a la sobrecarga del sistema de lagunas de estabilización evaluado. Esta situación nos permite señalar que ésta opere adecuadamente, evitando las sobrecargas que frecuentemente ocurre por falta de programas de ampliación y mejoramiento de los sistemas de tratamiento. Como era de esperarse, los productos irrigados con aguas superficiales no contaminadas presentaron un riesgo bajo.

En el mismo gráfico se muestra que los niveles de contaminación de los productos que se expenden en los mercados, independientemente de la calidad del agua de riego, son comparables a los irrigados con aguas residuales sin tratar. Estos niveles son resultado de: el uso de aguas residuales contaminadas, el refrescamiento de los productos con aguas superficiales contaminadas antes de su destino final en los grandes centros de abastecimiento, y a la falta de higiene en el manipuleo de los alimentos a través de toda la ruta de comercialización, desde que el producto sale de los terrenos de cultivo hasta llegar a los hogares.


Tratamiento y uso sanitario de las aguas residuales

En los países en desarrollo, el objetivo prioritario de tratamiento de las aguas residuales, debe ser la remoción de parásitos, bacterias y virus patógenos pues son males endémicos en nuestros países y no la remoción de materia orgánica y nutrientes, que sí es el principal objetivo del tratamiento en los países desarrollados, en los cuales una tifoidea o un caso de parasitismo son excepcionales.

La opción tecnológica mediante la cual se alcanza plenamente este objetivo de "no patógenos", corresponde a las lagunas de estabilización. Las investigaciones realizadas por el CEPIS demostraron la gran eficiencia de remoción de parásitos (huevos de helmintos y quistes de protozoos), virus y bacterias patógenas, incluido el Vibrio cholerae. Ningún sistema convencional puede competir con la eficiencia de remoción de patógenos que se logra en las lagunas a menos que se adicione el proceso de desinfección del efluente, que encarece y hace más compleja la operación y el mantenimiento.

Las plantas convencionales para tratamiento de aguas residuales no son muy eficientes en la remoción de patógenos como se puede apreciar en el Cuadro 2.

Los procesos de tratamiento 1,2,3 y 4 del Cuadro 2 corresponden a tratamiento convencional. Obsérvese que en el mejor de los casos el porcentaje de remoción de patógenos es del 99%. Las aguas residuales de tipo doméstico tienen bacterias en el orden de 1010 por 100 mL. Una cifra típica en Latinoamérica de concentración del organismo indicador coliforme fecal (CF) en las aguas residuales crudas en 108/100 mL. Lo anterior indica que el efluente tendría una concentración de coliformes fecales de 106/100 mL.

Esta es una agua de muy mala calidad desde el punto de vista microbiológico. Pero el tratamiento la ha clarificado y la ha hecho susceptibles de ser desinfectada con cloro. Se podría decir entonces que el tratamiento convencional logra un objetivo de protección ecológica y además acondiciona el agua para la desinfección. La cloración de los efluentes de las plantas convencionales es la que cumple un objetivo de salud pública bien definido. Se hace este comentario porque mucha gente se enferma al ingerir organismos patógenos. pero ¿quien se enferma por ingerir un agua con una alta DBO? es la remoción de DBO un objetivo de salud pública?.

Sin embargo, dentro de las condiciones de selección de alternativas tecnológicas, se debe tomar en cuenta la disponibilidad y costo del terreno, variable que puede ser limitante en la elección de lagunas de estabilización. La decisión final deberá obedecer a un análisis económico - financiero que involucre los costos de inversión inicial, operación y mantenimiento.

Los efluentes de las lagunas de estabilización, por su calidad bacteriológica, pueden usarse en cualquier actividad agropecuaria, desde la horticultura, los cultivos agroindustriales y acuicultura hasta la forestación. El dimensionamiento de estos sistemas estará ligado a la calidad de los efluentes requerida para cada tipo de uso.

Si el único objetivo fuese descontaminar el recurso hídrico, todos los proyectos serían inviables financieramente. Sin embargo, si se aprovecha la excelente calidad bacteriológica y la riqueza en nutrientes que ofrecen las aguas tratadas mediante lagunas de estabilización, es posible obtener otros beneficios como el de una producción agropecuaria próxima a los centros de consumo. Asi, la pronta recuperación de nuestro limitado recurso hídrico de la Región sería una realidad.

El uso de las aguas residuales también permite obtener otros beneficios, como el uso eficiente del agua, provisión de abonos naturales y generación de alimentos, empleo e ingresos económicos, además de incrementar la frontera agrícola en zonas desérticas.

Debe hacerse especial mención a la presencia de tóxicos, como metales pesados otros, provienen de las descargas de aguas residuales industriales a la red de alcantarillado municipal; esto representa una limitación para la estratégia del uso de aguas residuales. Las sustancias tóxicas no sólo inhiben o reducen la eficiencia de los procesos biológicos que se dan en una laguna, sino que además a lo largo de la cadena alimenticia se acumulan en los productos de consumo humano que se pretenden producir con el uso de aguas residuales tratadas o no, exponiendo a graves riesgos la salud de los consumidores.

Por ello, es necesario que los programas de ampliación de la cobertura de tratamiento de aguas residuales bajo esquemas integrados de tratamiento-uso, vayan acompañados de un programa de control de tóxicos de la industria. Esto requiere la implantación de una estrategia de minimización, reciclaje y tratamiento de residuales industriales, dentro de la industria donde se generan, es decir , en la misma fuente.

La preocupación en la América Latina y el Caribe por el deterioro de los recursos hídricos y el tratamiento de las aguas residuales no es nueva. Durante la primera mitad de este siglo se trató de emular la tecnología de los países desarrollados, pero ésta no funcionó bien. Se construyeron plantas con tratamiento primario (sedimentación) y secundario (tratamiento biológico con biofiltros o lodos activados). La mayoría operaron sólo por períodos limitados y casi nunca se llevó a cabo la cloración de los efluentes. El manejo de los lodos se hizo en forma poco cuidadosa y con mucha frecuencia fueron descargados en los mismos cuerpos de agua que se quería proteger. Muchas plantas terminaron por abandonarse, y esta mala experiencia ha impedido la construcción de nuevas plantas para tratamiento de aguas residuales de una manera sistemática. de Siempre hay consultores e ingenieros que se esfuerzan por repetir el intento de introducir el tratamiento de aguas servidas de tipo convencional. En alg unos casos logran con struir las obras, pero casi nunca logran que éstas funcionen de una manera eficiente y sobre todo continua. Pareciera que en estos países no existe la cultura del tratamiento de las aguas residuales, y menos aún el deseo de pagar para sostener estos servicios.

Los países de América Latina y el Caribe ven con cierta preocupación el deterioro progresivo de los recursos hídricos y el fracaso en el medio de las tecnologías que los países desarrollados han utilizado para resolver este problema. Si el fracaso se debe a razones sociales y económicas (el ingreso precápita de los países de América Latina y El Caribe está entre un décimo y un vigésimo de los países desarroll ados) la única alternativa que queda es el uso de otras tecnologías, de las llamadas tecnologías apropiadas.

Se puede decir que durante la primera mitad del Siglo XX en América Latina y en El Caribe no hubo avances importantes en el tratamiento de aguas residuales. Con excepción de las letrinas y los tanques sépticos las demás estructuras para disposición de aguas residuales y excretas fracasaron tarde o temprano, con unas pocas excepciones. Lo anterior hizo que los municipios y los gobiernos no se sintieran estimulados a invertir en obras de tratamiento. Lo mismo sucedió con otros organismos del Estado responsables de estos servicios. A su vez, las autoridades responsables de controlar a las industrias no se sienten con suficiente autoridad moral y técnica para obligarlas a tratar sus desechos. A veces se escucha el comentario de que estamos ante un problema que no sabemos como resolver. Y lo grave es que hay que resolverlo, y no podemos esperar hasta alcanzar el nivel de vida de los países desarrollados si es que somos optimistas y creemos que eso va a suceder.

Existen algunas posibilidades de resolver el problema con las llamadas tecnologías apropiadas. pero ello nos obliga a cambiar el enfoque del problema; ya no podemos pensar en tratar y desinfectar las aguas (sistema convencional) y resolver de una vez los problemas ecológicos y de salud, como hacen los países desarrollados. Debemos pensar en resolver primero el problema de los patógenos (es decir el problema de salud), reteniendo las aguas residuales en lagunas de estabilizaci&o acute;n.

Las lagunas de estabilización se comenzaron a usar en América Latina y el Caribe en 1958 para el tratamiento de aguas residuales, teniéndose mucho más éxito que con las plantas convencionales. Se considera que a 1993 existían más de 3,000 lagunas de estabilización en América Latina y El Caribe. Su uso se popularizo y la gran mayoría de las lagunas construidas continúan operando. Sin embargo, el uso de lagunas de estabilización obligó a romper con algunas tradiciones del tratamiento, entre ellas la guía "30/30" muy usada en los países desarrollados, que establece que los efluentes de las plantas de tratamiento de aguas residuales deben tener una DBO y una concentración de sólidos suspendidos menor de 30 mg/L. Los efluentes de las lagunas de estabilización no necesariamente cumplen con estos requisitos pero en cambio pueden llegar a tener calidades microbiológicas muy buenas. Si lo que queremos es proteger la salud pública, las lagunas son una herramienta excelente.


Lagunas de estabilizacion. definiciones.

Proceso aerobio
Proceso anaerobio
Rol del plankton en las lagunas de estabilización facultativas

Una laguna de estabilización es una estructura simple para embalsar aguas residuales con el objeto de mejorar sus características sanitarias. Las lagunas de estabilización se construyen de poca profundidad (2 a 4 m) y con períodos de retención relativamente grandes (por, lo general de varios días).

Cuando las aguas residuales son descargadas en lagunas de estabilización se realiza en las mismas, en forma espontánea, un proceso conocido como autodepuración o estabilización natural, en el que ocurre fenómenos de tipo físico, químico, bioquímico y biológico. Este proceso se lleva a cabo en casi todas las aguas estancadas con alto contenido de materia orgánica putrescible o biodegradable.

Los parámetros mas utilizados para evaluar el comportamiento de las lagunas de estabilización de aguas residuales y la calidad de sus efluentes son la demanda bioquímica de oxígeno (DBO), que caracteriza la carga orgánica; y el número mas probable de coliformes fecales (NMP CF/100ml), que caracteriza la contaminación microbiológica. También tienen importancia los sólidos totales sedimentables, en suspensión y disueltos.

Generalmente, cuando la carga orgánica aplicada a las lagunas es baja (<300 Kg de DBO/ha/día), y la temperatura ambiente varía entre 15 y 30 OC estrato superior de la laguna suelen desarrollarse poblaciones de algas microscópicas (clorelas, euglenas, etc) que, en presencia de la luz solar, producen grandes cantidades de oxígeno, haciendo que haya una alta concentración de oxígeno disuelto, que en muchos casos llega a valores de sobresaturación. La parte inferior de estas lagunas suele estar en condi ciones anaerobias. Estas lagunas con cargas orgánicas bajas reciben el nombre de facultativas.

Cuando la carga orgánica es muy grande, la DBO excede la producción de oxígeno de las algas (y de la aeración superficial) y la laguna se torna totalmente anaerobia.

Conviene que las lagunas de estabilización trabajen bajo condiciones definidamente facultativas o definidamente anaeróbicas ya que el oxígeno es un tóxico para las bacterias anaerobias que realizan el proceso de degradación de la materia orgánica; y la falta de oxígeno hace que desaparezcan las bacterias aerobias que realizan este proceso. Por consiguiente, se recomienda diseñar las lagunas facultativas (a 20 oC) para cargas orgánicas menores de 300 Kg DBO/ha/día y las lagunas anaerobias para cargas orgánic as mayores de 1000 Kg de DBO/ha/día. Cuando la carga orgánica aplicada se encuentra entre los dos límites antes mencionados se pueden presentar problemas con malos olores y la presencia de bacterias formadoras de sulfuros. El límite de carga para las lagunas facultativas aumenta con la temperatura.

Las lagunas de estabilización con una gran relación largo ancho (Largo/Ancho >5) reciben el nombre de lagunas alargadas. Estas lagunas son muy eficientes en la remoción de carga orgánica y bacterias patógenas, pero deben ser precedidas por dos o más lagunas primarias que retengan los sólidos sedimentables. Estas lagunas primarias evitan tener que sacar de operación a las lagunas alargadas para llevar a cabo la remoción periódica de lodos.

Las lagunas que reciben agua residual cruda son lagunas primarias. Las lagunas que reciben el efluente de una primaria se llaman secundarias; y así sucesivamente las lagunas de estabilización se pueden llamar terciarias, cuaternarias, quintenarias, etc. A las lagunas de grado mas allá del segundo también se les suele llamar lagunas de acabado, maduración o pulimento. Siempre se deben construir por lo menos dos lagunas primarias (en paralelo) con el objeto de que una se mantenga en operación mientras se hace la limpieza de los lodos de la otra.

El proceso que se lleva a cabo en las lagunas facultativas es diferente del que ocurre en las lagunas anaerobias. Sin embargo, ambos son útiles y efectivos en la estabilización de la materia orgánica y en la reducción de los organismos patógenos originalmente presentes en as aguas residuales. La estabilización de la materia orgánica se lleva a cabo a través de la acción de organismos aerobios cuando hay oxígeno disuelto; éstos últimos aprovechan el oxígeno originalmente presente en las moléculas de la mater ia orgánica que están degradando. Existen algunos organismos con capacidad de adaptación a ambos ambientes, los cuales reciben el nombre de facultativos.

La estabilización de la materia orgánica presente en las aguas residuales se puede realizar en forma aeróbica o anaeróbica según haya o no la presencia de oxígeno disuelto en el agua.


Proceso aerobio

El proceso aerobio se caracteriza porque la descomposición de la materia orgánica se lleva a cabo en una masa de agua que contiene oxígeno disuelto. En este proceso, en el que participan bacterias aerobias o facultativas, se originan compuestos inorgánicos que sirven de nutrientes a las algas, las cuales a su vez producen más oxígeno que facilita la actividad de las bacterias aerobias. Existe pues una simbiosis entre bacteria y algas que facilita la estabilización aerobia de la materia orgánica. El desdoblamiento de la materia orgánica se lleva a cabo con intervención de enzimas producidas por las bacterias en sus procesos vitales.

A través de estos procesos bioquímicos en presencia de oxígeno disuelto las bacterias logran el desdoblamiento aerobio de la materia orgánica. El oxígeno consumido es parte de la demanda bioquímica de oxígeno (DBO).

Las algas logran, a través de procesos inversos a los anteriores, en presencia de la luz solar, utilizar los compuestos inorgánicos para sintetizar materia orgánica que incorporan a su protoplasma. A través de este proceso, conocido como fotosíntesis, las algas generan gran cantidad de oxígeno disuelto.

Como resultado final, en el estrado aerobio de una laguna facultativa se lleva a cabo la estabilización de la materia orgánica putrescible (muerta) originalmente presente en las aguas residuales, la cual se transforma en materia orgánica (viva) incorporada protoplasma de las algas.

En las lagunas de estabilización el agua residual no se clarifica como en las plantas de tratamiento convencional pero se estabiliza, pues las algas son materia orgánica viva que no ejerce DBO.


Proceso anaerobio

Las reacciones anaerobias son más lentas y los productos de las pueden originar malos olores. Las condiciones anaerobias se establecen cuando el consumo de oxígeno disuelto es mayor que la incorporación del mismo a la masa de agua por la fotosíntesis de las algas y el oxígeno disuelto y que la laguna se torne de color gris oscuro. El desdoblamiento de la materia orgánica sucede en un forma más lenta y se generan malos olores por la producción de sulfuro de hidrógeno. En la etapa final del proceso anaerobio se presentan las cinéticas conocidas como acetogénica y metanogénica.


Rol del planckton en las lagunas de estabilización facultativas

Las algas tienen un rol sumamente importante en el proceso biológico de las lagunas de estabilización, pues son los organismos responsable de la producción de oxígeno molecular, elemento vital para las bacterias que participan en la oxidación bioquímica de la materia orgánica.

La presencia de las algas en niveles adecuados, asegura el funcionamiento de la fase aerobia de las lagunas, cuando se pierde el equilibrio ecológico se corre con el riesgo de producir el predominio de la fase anaerobia, que trae como consecuencia una reducción de la eficiencia del sistema.

En las lagunas primarias facultativas predominan las algas flageladas, (Euglena, Pyrobotrys, Chlamydomonas), en lagunas secundarias se incrementa el número de géneros y la densidad de algas, predominan las algas verdes (Chlorella, Scenedesmmus). En lagunas terciarias se presenta un mayor número de géneros de algas, entre las cuales predominan las algas verdes (Chlorella, Scenedesmus, Ankistrodesmus, Microactiniums). En muchos casos, se ha observado la predominancia de algas verdes-azules (Rao, 1980, Uhlman 1971). La predominancia de géneros varía según la temperatura estacional.

El zooplackton de las lagunas de estabilización está conformado por cuatro Grupos Mayores; ciliados, rotíferos, copédodos, y cladoceros. Ocasionalmente se presentan amebas de vida libre, ostracodos, ácaros, turbelarios, larvas y pupas de dípteros. La mayoría de individuos de estos grupos sólo están en las lagunas de estabilización durante algún estadio evolutivo, raramente tienen importancia cualitativa.

Los rotíferos predominan durante los meses de verano, dentro de este grupo, el género Brachionus se presenta con mayor frecuencia, siendo el más resistente aún en condiciones extremas. Cuando el número de rotíferos se incrementa a niveles superiores a los normales se observa un efecto negativo en la calidad del agua, ocasionando un aumento de los niveles de amonio, ortofosfato soluble, nitratos, y nitritos. Asimismo, la presencia de un gran número de estos organismos, que consumen algas, disminuye la cantidad de oxígeno disuelto en el agua a niveles de riesgo. Los géneros predominantes de cladoceros son Moína y Daphnia y en los ciliados son Pleuronema y Vorticella.


Referencias bibliográficas


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