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DIAGNÓSTICO DE LA SITUACIÓN DEL MANEJO DE RESIDUOS SÓLIDOS MUNICIPALES EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE
3.1 Aspectos institucionales y legales en el manejo de los residuos sólidos municipales
3.1.1 Instituciones del sector
Para fines de este análisis, las instituciones del sector de residuos sólidos son los organismos que manejan o están vinculados al manejo de residuos sólidos o semisólidos generados en ambientes domésticos, comerciales, institucionales, industriales, barrido de calles, establecimientos de salud (residuos especiales) y otros manejados formal e informalmente en las áreas urbanas y periurbanas de diferente tamaño y complejidad.
Los residuos peligrosos se refieren a los sólidos o semisólidos (por ejemplo, lodos o líquidos, con exclusión de los que pueden ser vertidos en el alcantarillado) que presentan características tóxicas, reactivas, corrosivas, radioactivas o inflamables y cuya gestión, autorizada o clandestina, se hace conjuntamente con los desechos sólidos municipales.
Las funciones de estas instituciones se pueden agrupar en:
N: Normativas, planificadoras, supervisoras, controladoras, asesoras, reguladoras.
O: Operativas, administradoras, ejecutoras, financiadoras, comercializadoras.
Por otra parte, los niveles en que están ubicados estos organismos son:
En el cuadro 3.1.1 se muestra la estructura organizacional y funcional del sector de residuos sólidos urbanos en los países de América Latina y el Caribe. Se aclara que los residuos sólidos urbanos se refieren a los municipales, a los que se agregan los especiales y los peligrosos manejados dentro del área urbana.
En 12 países del Caribe, incluido Suriname, los servicios están operados por organismos gubernamentales en forma directa, los que además de administrar y financiar los servicios, también planifican, regulan, controlan y tienen la potestad de contratar o dar en concesión a entidades privadas, la operación parcial o total de los servicios de aseo urbano. El tamaño de estos países y su limitada población urbana facilita este tipo de organización que generalmente está a cargo de los ministerios de salud o de autoridades autónomas de residuos sólidos.
Cuadro 3.1.1
Estructura organizacional y funcional del sector de residuos sólidos urbanos
en América Latina y el Caribe
| Estructura funcional |
Normativa, planificadora, supervisora, controladora (N) |
Operadora, financiadora, administradora (O) |
| Estructura organizativa |
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| 1. Organismo del gobierno (central o federal) | Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela. | Antigua y Barbuda, Antilla Neerlandesa y Aruba, Bahamas,
Barbados, Dominica, Granada, Saint Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas, Santa
Lucía, Suriname, Trinidad y Tabago. Nota: En estos países los mismos organismos tienen funciones normativas y de planificación, supervisión y de control. |
| 2. Organismo de los gobiernos de los estados o provincias | Argentina, Brasil, México, Venezuela | |
| 3. Municipios | Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela |
Fuente: Informes de la OPS.
Por otra parte, en 23 países de América Latina, incluidos Belice, Guyana y Jamaica, la operación, administración y financiamiento están bajo el régimen municipal, pero las funciones normativas, de planificación, supervisión y de evaluación están a cargo de los ministerios del medio ambiente, de salud, de planificación, de desarrollo, etc. Las municipalidades, que son entes autónomos, obviamente están capacitadas para hacer concesiones y contratar, total o parcialmente, el manejo de los residuos sólidos en sus jurisdicciones.
En Argentina, Brasil, México y Venezuela, cuyos gobiernos son federales a nivel de estado o provincia, existen también instituciones del gobierno que tienen, en mayor o menor grado, funciones normativas, de planificación, de asesoría, supervisión y control del manejo de los residuos sólidos. Cuando los niveles provinciales o estatales no tienen esta capacidad, generalmente el Gobierno Central interviene en estas funciones.
En cuanto a los residuos peligrosos, los niveles nacionales (federales, estatales o provinciales) se han reservado la propuesta y emisión de normas para su sanción legislativa y el ejercer el control y registro de estos residuos.
Además de estas instituciones de gobierno, las siguientes entidades formales e informales han estado y están vinculadas al manejo de los residuos sólidos en los países de la Región:
Sector privado: constituido por empresas o individuos que actúan como contratistas o concesionarios de las operaciones de los servicios de aseo urbano en forma total o parcial, o por firmas consultoras dedicadas a la preparación de proyectos de ingeniería, asesoría técnica y gerencial, estudios de factibilidad, y estudios de impacto ambiental. En varios países de la Región existe capacidad empresarial nacional y en otros se está desarrollando. Es frecuente la formación de consorcios entre empresas nacionales y extranjeras del sector de residuos sólidos que tienen capacidad suficiente para responder a la demanda que se presente en este campo. Sin embargo, no existe un directorio regional ni nacional sobre estas capacidades del sector privado, con excepción del Brasil donde funciona la Asociación Brasileña de Empresas de Limpieza Pública, ABRELP.
Organismos internacionales y bilaterales: el BID, BIRF, OPS/OMS, PNUD, PNUMA, CEPAL, GTZ, JICA, USAID y AECI, son los principales organismos involucrados en proyectos de inversión, asistencia técnica, desarrollo institucional, capacitación y evaluación del impacto ambiental relacionados a los residuos sólidos municipales y en menor grado a los residuos peligrosos.
Organismos no gubernamentales: comprende a las entidades nacionales y extranjeras que se dedican a proyectos sociales y ambientales relacionados a los residuos sólidos, y particularmente, a los segregadores, al reciclaje y a las microempresas.
Otros organismos formales: constituidos por universidades e institutos de formación y capacitación de los recursos humanos del sector. Incluye a las asociaciones de ingenieros sanitarios y ambientales, las asociaciones de empresas de aseo, la asociaciones de recicladores, y otros organismos formales como son las microempresas para el manejo de residuos. Todos ellos están actuando en los países y su actividad es creciente, tal como lo demuestran las asociaciones de empresas de aseo de Colombia y Bolivia. Cabe resaltar el papel que desempeñan la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental, AIDIS, a través de su División de Residuos Sólidos, DIRSA, en el campo de la promoción y movilización de recursos.
Otras organizaciones informales: gremios, asociaciones y cooperativas de segregadores, recolectores, comercializadores del material reciclable, y recicladores, de carácter informal pero que constituyen tanto por su número como por sus implicancias sociales, elementos importantes que deben ser tomados en cuenta en cualquier plan para la gestión de los residuos sólidos municipales.
Este marco institucional funciona con limitaciones y restricciones en la mayoría de los países de América Latina debido a diversos factores, entre los que se debe mencionar:
Falta de definición real o aparente de los ámbitos de competencia de los diferentes organismos.
Duplicación de esfuerzos y funciones.
Carencia de un sistema de información y escaso o ningún intercambio de datos.
Falta de identificación de los componentes y la cabeza del sector para constituir un verdadero sector de residuos sólidos
Limitada capacidad institucional de gran parte de las entidades ejecutoras y normativas para asumir sus funciones y responsabilidades.
Aparente falta de voluntad política en los niveles de toma de decisiones y establecimiento de prioridades. El interés termina, en muchos casos, después de las elecciones.
En el cuadro 3.1.2 se muestra la gama de entidades vinculadas al sector en Colombia, Guatemala, México y Uruguay, lo que hace difícil la relación y coordinación entre ellas por las razones anotadas anteriormente.
En el Caribe, la estructura institucional funciona mejor, pues debido al tamaño de los países es suficiente contar con una sola entidad de gobierno que se encargue de la normatividad y operación de los residuos sólidos. En algunos de estos países esa entidad es el ministerio de salud, pero en otros como Barbados y Trinidad y Tabago, se ha creado la autoridad de servicios de saneamiento y residuos sólidos, con autonomía administrativa y financiera
En el cuadro 3.1.2.1 se muestran los organismos relacionados al sector de residuos en otro grupo de países de ALC, según información recogida por los expertos locales para el presente diagnóstico. En Brasil, por la ley que dispone la política nacional del medio ambiente, se instituyó el Sistema Nacional del Medio Ambiente, SISNAMA, con participación del Gobierno Federal, los estados, los municipios y la sociedad civil.
Cuadro 3.1.2
Entidades del sector de residuos sólidos en cuatro países de América Latina
| Instituciones | Colombia | Guatemala | México | Uruguay |
| Organismos nacionales |
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| Organismos de los estados o provincias |
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| Municipios |
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| Sector privado |
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| Organismos internacionales | BID, BIRF, OPS, PNUMA, PNUD, GTZ | BID, BIRF, OPS, AID, PNUD, AECI, CARE, JICA, GTZ | BID, BIRF, OPS, PNUMA, PNUD, JICA, GTZ | BID, BIRF, OPS, PNUD, PNUMA, OEA, GTZ |
| ONG | ONG involucradas en el reciclaje | ONG apoyan aspectos sociales | ONG que intervienen en el reciclaje | 80 ONG en el área ambiental |
| Otras |
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Universidades |
Fuente:
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en Uruguay. 1996. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 7.
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en Colombia. 1966. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 8.
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en Guatemala. 1995. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 6.
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en México. 1996. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 10.2
Cuadro 3.1.2.1
Entidades del sector de residuos sólidos en un grupo de países de ALC
Niveles institucionales |
Argentina |
Brasil |
Chile |
Costa Rica |
Perú |
Trinidad y Tabago |
| Organismos nacionales |
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SISNAMA:
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| Organismos de los estados o de las provincias |
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| Municipios (organismos locales) |
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| Sector privado |
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| Otros |
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Fuente: OPS; BID. Informes de expertos para el presente diagnóstico. 1996.
3.1.2 Organización de las entidades operativas
Hasta hace 15 años, los organismos operadores de los servicios de aseo eran manejados directamente por las municipalidades bajo el esquema de administración centralizada, al igual que los servicios de alumbrado, pavimentación, parques y jardines, mercados, etc. Las tarifas se cobraban con los impuestos prediales y no se aplicaba ningún concepto de eficiencia financiera ni operativa. Los servicios en la década de 1950 estaban dirigidos por personas que habían surgido de las bases y habían ascendido de operarios a jefes de servicios o administradores improvisados con "don de mando", que era la condición más buscada para un servicio caracterizado por el uso extensivo de mano de obra. Este panorama empezó a cambiar en la década de 1970 por la complejidad de la logística de los servicios y la decisión de muchos de los gobiernos municipales y de los organismos financieros de terminar con las subvenciones. (Anexo 3.1.1)
La CELURB (actual COMLURB), creada en 1973 en Río de Janeiro, es de las primeras empresas municipales con un sistema administrativo independiente de la burocracia municipal. Actualmente, 42% de las ciudades incluidas en el cuadro 3.2.7 han formado empresas municipales de aseo (EMA) con la intención de darle mayor agilidad y autonomía operativa y administrativa a la prestación de servicios. Por otra parte, aunque las actividades administrativas, de formulación de políticas y de planeación siguen siendo responsabilidad del municipio o de su empresa, en lo operativo se observa una acelerada tendencia a otorgar contratos a empresas privadas. Esta característica se observa en el 67% de las ciudades estudiadas y tiende a aumentar (ver cuadro 3.2.7). Según informes sobre São Paulo, Bogotá, Caracas, Santiago de Chile y Buenos Aires, el rendimiento del personal se incrementa notablemente cuando se privatizan los servicios, sin embargo, las zonas que sigue atendiendo el servicio municipal son aquellas donde generalmente existen mayores restricciones.
En resumen, actualmente se advierte una franca orientación hacia la privatización y no a la conformación de empresas municipales de aseo. Un ejemplo es el de Lima, en donde la empresa municipal de aseo (ESMLL) creada en 1983, fue disuelta en 1996, contratándose el servicio a una empresa privada que opera la recolección en parte de la ciudad, la estación de transferencia y dos rellenos.
Otra tendencia que se ha observado es la formación de empresas metropolitanas en las grandes ciudades donde hay varios municipios o entidades político-administrativas geográficamente conurbados. En general, la empresa que se forma atiende los aspectos de disposición final y transferencia y deja la recolección en manos de los municipios. La administración de la empresa recae en un directorio formado por los alcaldes o sus representantes, quienes designan una persona para gerenciarla. En el anexo 3.1.1 se presenta algunas organizaciones típicas en la Región. Una investigación efectuada por FIBGE en el Brasil, en 1989, indicaba que en un total de 4.425 municipios encuestados, 4.162 (94%) tenían una administración directa municipal del servicio de limpieza pública; 29 (0,7%) por otras empresas; 115 (2,6%) por empresas municipales; y 199 municipios (2,7%) no tenían servicios de limpieza pública.
Las tendencias anteriores son características de las grandes ciudades. En las ciudades medianas y pequeñas prevalece la administración municipal directa de los servicios y es justamente en este tipo de ciudades donde se identifica uno de los problemas críticos de gerencia, operación y administración. En estos casos, la práctica usual y reciente es que la municipalidad contrate parte de los servicios a pequeños contratistas y microempresas.
3.1.3 Planificación e información
a) Planificación
En la mayoría de los países no existe un sector formal de residuos sólidos ni tampoco se identifica con claridad la cabeza del sector. Las instituciones son débiles y a pesar de que el manejo de los residuos sólidos suscita con frecuencia noticias alarmantes y conflictivas de primera plana, ya sea por problemas sociales y laborales o por situaciones que afectan la salud humana y el ambiente, el sector avanza muy poco en sus objetivos de mejorar los servicios de aseo urbano, en reducir la generación de residuos o en el reciclaje del material recuperado. Son escasos los países en los que los planes nacionales de desarrollo hayan tomado en cuenta a los residuos sólidos. Si bien es cierto que ante emergencias producidas por residuos peligrosos se hicieron esfuerzos apreciables para alertar y categorizar estos graves problemas, estas inquietudes fueron pasajeras y los resultados intrascendentes. En cuanto a la planificación nacional de los residuos sólidos municipales, la situación no es mejor, puesto que en varios países las instituciones operativas y normativas trabajan cada una por su cuenta, sin políticas ni planes nacionales a mediano o largo plazos. Una muestra de esta incipiente planificación en los países se puede observar en el cuadro 3.1.4. Mientras Colombia históricamente ha avanzado en la planificación del sector y México la está iniciando, Uruguay y Guatemala aún están rezagadas. La situación en los otros países de la Región también es débil, con excepción de Chile, Brasil, Paraguay, Bolivia y algunos países del Caribe.
b) Información y monitoreo de situación
En los países no existen sistemas nacionales de información ni monitoreo del sector de residuos sólidos. Las diversas instituciones y organismos que intervienen en el sector manejan información insuficiente en relación a sus propios requerimientos y es difícilmente compatible por la diversidad de criterios empleados en su captación. En la práctica, la información de las instituciones encargadas de definir políticas y de asignar recursos no coincide con los requerimientos propios de su función. Además, la escasa información disponible no es compartida por las otras entidades y, con frecuencia, dicha información no es conocida por los diferentes estamentos de una misma institución.
Las insuficiencias anteriores a nivel institucional se suplen, a menudo, mediante encuestas que muchas veces carecen de respaldo metodológico y cuyos resultados son difíciles de validar. Por otra parte, la frecuente solicitud de información similar por parte de diversas instituciones genera reticencia y desinterés en los encuestados.
El cuadro 3.1.4 muestra las restricciones actuales sobre información de residuos sólidos y peligrosos en cuatro países de América Latina, situación que seguramente se repite en los demás países de la Región. Esta carencia de información se aplica a las instituciones a nivel federal, estatal y municipal. La necesidad de un sistema de información nacional, actualizado y de fácil acceso es indispensable y su existencia es reclamada por las instituciones y organismos del sector en todos los países a nivel regional. La OPS/OMS desde 1982 coordina a través del CEPIS, la Red Panamericana de Información en Salud Ambiental (REPIDISCA) la que provee a los usuarios nacionales servicios bibliográficos y de entrega de documentos sobre residuos sólidos municipales. Su base de datos contiene más de 7.500 referencias sobre la materia. La REPIDISCA publicó en 1994 un REPINDEX especializado en residuos sólidos municipales, en el que incluyó 950 registros bibliográficos sobre el tema.
También la OPS está empezando a establecer un Sistema de Monitoreo de Residuos Sólidos Urbanos (SIMRU) que tiene el propósito de recoger y actualizar información sobre el manejo de residuos sólidos urbanos a nivel regional. Parte de la información recogida está incorporada en este documento.
Así mismo, con el apoyo de GTZ, el CEPIS ha establecido en Lima, Perú, la Red Panamericana de Manejo Ambiental de Residuos (REPAMAR) que promueve la investigación y el desarrollo de proyectos en este campo. Actualmente se desarrollan proyectos en los 8 países de la Red: Argentina, Brasil, Costa Rica, Colombia, Ecuador, México, Paraguay y Perú.
3.1.4 Marco legal y convenios internacionales
a) Marco legal
En la mayoría de los países, los temas referidos a residuos sólidos municipales y peligrosos son tratados por varios sectores de la administración pública, tales como ambiente y salud, desarrollo urbano, comunicaciones y transportes, industrias, comercio, trabajo y otros. Además, su regulación está contenida en diversas leyes, reglamentos e instrumentos jurídicos que muchas veces se traslapan. Esta multiplicidad hace necesario que se delimite con mayor precisión el ámbito, componentes y funciones de las autoridades facultadas y que se definan mecanismos jurídicos para resolver la sobreposición de sectores, considerando el principio de que cada autoridad administrativa sólo puede hacer aquello que la ley le permite.
El régimen democrático de los países de la Región, ya sean de federales o unitarios, determina que las leyes sobre ambiente y salud sean dictadas por el Poder Legislativo para luego ser promulgadas por el Poder Ejecutivo. Además, el gobierno central o federal y los estados también norman a través de decretos y resoluciones, pero siempre dentro de lo dispuesto por la Constitución del Estado. A su vez, los municipios disponen a través de edictos y ordenanzas municipales la gestión y operación de residuos sólidos dentro de su jurisdicción.
La interpretación y aplicación de estos instrumentos legales, por diferentes razones, incluidas las políticas, causa conflictos y confusiones. Así, por ejemplo, la Municipalidad de Lima y el Congreso tuvieron un prolongado debate sobre la potestad de esa Municipalidad para disolver su empresa municipal de aseo urbano y contratar una empresa privada.
En el cuadro 3.1.5 se ha tratado de resumir la información disponible sobre los instrumentos legales o que están en proceso de preparación en algunos países. Las leyes no son necesariamente específicas sobre residuos sólidos municipales, sino que están comprendidas en otros instrumentos legales sobre la salud o el ambiente.
No se ha consignado la ley o código municipal que prácticamente existe en todos los países y en la cual se dan disposiciones generales sobre el manejo de residuos sólidos municipales y responsabiliza al municipio de prestar los servicios de aseo urbano. Tampoco se menciona la Constitución, ley fundamental de los países, que dispone que los municipios son los responsables de organizar los servicios públicos, como el de aseo urbano.
Cuadro 3.1.5
Instrumentos legales existentes en algunos países de América Latina
Instrumento legal |
Países donde existen |
Países en proceso de preparación |
| 1. Leyes nacionales sobre residuos sólidos municipales (generales o específicos) | Colombia, Honduras, Chile, Venezuela | Haití, Paraguay, Uruguay, Costa Rica |
| 2. Reglamentos nacionales y normas técnicas sobre residuos sólidos municipales | Bolivia, Honduras, Perú, México, Chile, Colombia, Paraguay, Brasil, Costa Rica, Venezuela | Haití, Uruguay, Ecuador |
| 3. Normas técnicas sobre manejo de residuos sólidos de establecimientos de salud y especiales | Colombia, México, Paraguay, Uruguay, Honduras, Perú, Brasil, Costa Rica, Cuba, Argentina, Venezuela | Bolivia, Guatemala, Ecuador |
| 4. (*) Convenio de Basilea | Antigua y Barbuda, Argentina, Bahamas, Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, México, Panamá, Uruguay, Costa Rica, Perú, Trinidad y Tabago | |
| 5. Otros convenios internacionales | México, Brasil, Costa Rica, Perú, Chile | |
(*) Países de ALC que han ratificado el Convenio de Basilea hasta abril de 1994.
Fuente:
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en Uruguay. 1996. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 7.
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en Colombia. 1966. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 8.
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en Guatemala. 1995. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 6.
OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en México. 1996. PIAS. Serie Análisis Sectorial No 10.
OPS. Procesamiento de información del Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos (SIMRU). 1996.
OPS; BID. Informes para el presente Diagnóstico en algunos países. 1996.
Para que la ley y los reglamentos referidos al manejo de desechos peligrosos sean efectivos, se requiere capacidad técnica y administrativa en los niveles nacional y subordinado (por ejemplo, estatal, provincial, municipal, etc.). En el nivel técnico, el manejo de cada substancia química debe hacerse idealmente bajo el principio "de la cuna a la tumba". Las opciones técnicas para el manejo de desechos peligrosos van desde la prevención de desechos, a la optimización o modificación de procesos, el reciclado, el almacenamiento, el tratamiento (incluida la incineración) y finalmente la disposición en un relleno de seguridad y la vigilancia posterior para detectar cualquier eventual contaminación a lo largo de los años.
En el nivel administrativo se necesita legislar el control eficaz y promover el manejo de desechos peligrosos mediante las opciones técnicas indicadas anteriormente. La información que se resume en el cuadro 3.1.6 se ha derivado de dos fuentes, de la información sobre legislación que se obtuvo en los países para preparar el documento sobre desechos peligrosos y salud en América Latina y el Caribe (OPS. Serie Ambiental No 14), y los archivos de la OPS (Bolis, 1993). Sólo se tuvo en cuenta la legislación que trata directamente el control de desechos peligrosos. Cabe anotar que la legislación brasileña y la de otros países atribuye al generador de los residuos industriales, la responsabilidad por su manejo. Esta responsabilidad se extiende a los daños personales y ambientales causados en cualquiera de las etapas de acondicionamiento, transporte, tratamiento, recuperación y disposición final.
Cuadro 3.1.6
Legislación sobre desechos peligrosos en ciertos países
País |
Tipo de legislación |
Año |
Contenido |
| Argentina | Ley No 24051 Decreto No 181-92 |
1991 1992 |
Ley de residuos peligrosos Prohíbe la importación de residuos peligrosos |
| Brasil | Ley Resolución |
1990 1994 |
Política nacional del medio ambiente Define a los residuos peligrosos y establece los criterios para la importación y exportación de residuos |
| Costa Rica | Decreto | 1989
1996 |
Prohíbe la importación y tránsito de desechos tóxicos Ley sobre desechos sólidos peligrosos |
| Ecuador | Código Sanitario | 1971 | Contiene disposiciones para la eliminación de sustancias tóxicas |
| México | Decreto | 1988 | Proporciona reglamentos sobre desechos peligrosos en virtud de la ley general de ecología y protección ambiental |
| Panamá | Ley | 1991 | Prohíbe la importación de todos los desechos tóxicos |
| Paraguay | Ley | 1990 | Prohíbe a particulares y empresas la importación de materiales clasificados como desechos tóxicos industriales |
| Uruguay | Decreto | 1989 | Prohíbe la importación de toda clase de desechos peligrosos |
| Venezuela | Decreto | 1987 | Aprueba las normas para el control y transporte de desechos tóxicos |
Fuente:
OPS. Desechos peligrosos y salud en América Latina y el Caribe. 1994. Serie Ambiental No 14.
OPS; BID. Informes de expertos locales para el presente diagnóstico. 1996.
Instituto de Pesquisa Tecnológica. Lixo municipal; manual de gerenciamento integrado. São Paulo, 1995.
Con respecto al desarrollo de la legislación sobre desechos peligrosos, Argentina, Brasil, México y Venezuela son probablemente los más avanzados (CEPIS, 1993). En el caso de Brasil, el manejo de los desechos peligrosos se delega a los estados, por ello, los más industrializados y con economías más avanzadas, como São Paulo y Río de Janeiro, tienen programas bien estructurados. México ha emitido varios reglamentos a nivel nacional bajo la ley general de ecología y protección ambiental. Sin embargo, la aplicación de las normas es deficiente debido a que no se han consolidado las estructuras gubernamentales apropiadas. Venezuela y Argentina están en una situación similar; existe legislación pero no hay infraestructura para implantar y supervisar su aplicación. Cabe señalar, sin embargo, que estos dos últimos países han tomado como base el Convenio de Basilea para la clasificación de sus desechos. Además, la información sobre Cuba indica que este Convenio está empleándose para el desarrollo de su propia legislación.
Los países restantes sólo tienen leyes limitadas y un mínimo de infraestructura para el control. Muchos no tienen un sistema para la clasificación de desechos peligrosos, lo que es considerado como un requisito fundamental para la legislación en esta área. Debe observarse, por otro lado, que algunos países recientemente han tomado las primeras medidas para asumir el control del manejo de los desechos industriales.
Por ejemplo, en Chile, el Gobierno Regional Metropolitano (que representa más de 70% de la producción nacional) ha aprobado la resolución que establece un sistema para la declaración y el seguimiento de los residuos sólidos industriales. Esta resolución permitirá preparar un inventario que hará posible iniciar la eliminación inocua de estos desechos. En forma similar, el Instituto Ecuatoriano de Obras Sanitarias en Quito hizo una encuesta dentro del marco del Registro Industrial. También en Uruguay se ha iniciado un programa de manejo de desechos peligrosos, cuya primera fase incluyó una encuesta nacional sobre la producción de desechos peligrosos.
b) Convenios internacionales
Como los problemas ambientales tienen dimensiones globales, están convirtiéndose en un factor que incide sobre diversos aspectos del comercio. Esto tendría sus efectos sobre el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos y, en un sentido más amplio, sobre los convenios para liberar el comercio internacional mediante la disminución o remoción de barreras.
El problema de cómo y dónde disponer los desechos peligroso no es nuevo, pero hasta los años sesenta la mayoría de ellos se enterraba o se eliminaba en vertederos que en su mayor parte eran inadecuados. Durante los años sesenta empezaron a surgir informes sobre la contaminación de las aguas superficiales y subterráneas y el temor del público ante esta situación aumentó particularmente en los Estados Unidos y pronto se extendió a otros países. En Estados Unidos esto generó una toma de conciencia en relación a los miles de vertederos inadecuados y se desarrolló el "superfondo". Al mismo tiempo, el público reaccionó con una actitud que hace que sea muy difícil, si no imposible, establecer centros de eliminación de desechos sólidos (incinerador, vertedero, etc.) cerca de las comunidades; esta actitud se refleja en la conocida expresión "no en mi patio de atrás" o síndrome NIMBY. Sin embargo, muchos residuos sólidos y semisólidos peligrosos continúan siendo manejados, con autorización o sin ella, conjuntamente con los residuos sólidos municipales.
Durante los años ochenta, la inquietud por la repercusión de los desechos peligrosos llevó a los países en desarrollo a la celebración de un convenio internacional para establecer un conjunto de reglas básicas para regir el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos o su prohibición en condiciones específicas. Este acuerdo, conocido como el Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de los desechos peligrosos y su eliminación, se firmó en marzo de 1987 durante una conferencia celebrada en Basilea, Suiza. Se convirtió en legalmente obligatorio tras haber sido ratificado por 20 países que se comprometieron a implantar las disposiciones del Convenio en el derecho internacional.
En la Región de las Américas, los países que han ratificado el Convenio se muestra en el cuadro 3.1.5. En el Brasil, donde la legislación se administra en el nivel estatal, el movimiento interfronterizo se aplica no sólo al transporte de desechos entre países, sino también entre estados.
Debido a la diferencia en los costos de eliminación entre México y Estados Unidos, ha habido muchos casos de movimiento transfronterizo ilegal. En 1986 se firmó el anexo III del convenio bilateral entre México y Estados Unidos referido a la cooperación entre esos dos países para controlar los desechos peligrosos en su frontera común. Este Convenio indica que las industrias maquiladoras deben devolver los desechos a Estados Unidos, donde se originó la materia prima que produjo los desechos. Sin embargo, es muy probable que gran parte de los desechos peligrosos estén disponiéndose en territorio mexicano, debido a la falta de vigilancia eficaz.
Otros convenios internacionales suscritos en algunos países, relacionados al manejo de los residuos sólidos son:
c) Vigilancia para el cumplimiento de la ley
La falta de vigilancia para el cumplimiento de los instrumentos legales y normas que regulan el manejo de residuos sólidos municipales y peligrosos es una restricción importante para la gestión eficaz de los residuos sólidos. Esto se debe principalmente a la falta de recursos de las municipalidades y de los organismos del gobierno, como también a problemas de burocratización y a la carencia de programas dirigidos a la educación y participación de la comunidad. Algunos países pueden tener una legislación muy avanzada pero su falta de aplicación las hacen inoperantes. Si la falta de vigilancia municipal es notoria, es más grave aún la ausencia de operatividad de los organismos gubernamentales que manejan los residuos peligrosos. En otros casos, los instrumentos legales no están adecuados a la realidad de los países y por lo tanto no son aplicables o, peor aún, podrían suscitar corrupción de la autoridad pública. Los aspectos críticos anteriores se presentan en todos los países de la Región.
3.1.5 Políticas, planes y programas
a) Políticas
La mayoría de los países no tiene políticas nacionales directamente orientadas al problema de los residuos sólidos y los pocos que han intentado desarrollarlas, como Brasil, México, Colombia y Chile aún requieren vencer obstáculos, restricciones y nuevos cuestionamientos.
Las políticas de descentralización en América Latina no han tenido mayor influencia en el manejo de los residuos sólidos, debido a que constitucionalmente estos servicios han estado y están administrados descentralizadamente por los municipios.
Las políticas neoliberales recientes están influenciando y fortaleciendo la tendencia a la privatización de los servicios de aseo urbano, iniciada en la década de 1980. Aunque debe hacerse notar que esta política se está aplicando principalmente en las metrópolis y grandes ciudades y en forma más restringida en las ciudades medianas con la participación de microempresas.
En los países de la Región no se han establecido formalmente políticas para reducir la generación de residuos sólidos. Pese a la retórica oficial y a la promoción de los grupos ambientalistas, los resultados todavía no se aprecian.
Ha habido un sostenido avance en los países en cuanto a las políticas para la recuperación, reuso y reciclaje de residuos sólidos, aunque en la mayoría no se han establecido políticas oficiales, sino que han surgido espontáneamente hace varias décadas de las mismas comunidades pobres que buscaban una alternativa de ingreso. En todos los países, la segregación informal es práctica común y frecuentemente es la única fuente de ingreso de grandes segmentos de la población pobre y desempleada. En Colombia, México, Brasil y Venezuela se han extendido programas de reciclaje de magnitud apreciable.
En cuanto a los residuos peligrosos, principalmente producidos por la industria, el principio "el que contamina paga" está establecido aunque no en forma explícita en varios países de la Región. Las dificultades de su aplicación se deben a la falta de recursos para contar con personal de control y vigilancia calificados y los instrumentos tecnológicos y científicos adecuados. En México, las políticas de desarrollo sustentable están considerando a los residuos sólidos y peligrosos. En Brasil hay una ley sobre Política Nacional del Medio Ambiente y en la Argentina se está elaborando una ley para definir la política ambiental.
Otras políticas y estrategias de los países, enunciadas pero no implementadas, son: mejora de la cobertura y calidad de los servicios de aseo urbano; educación y participación comunitaria para el manejo de los residuos sólidos; promoción a la recuperación en la fuente; asistencia técnica a los municipios; y ordenamiento del manejo de residuos hospitalarios.
b) Planes, programas y proyectos
En 1995 y 1996 los gobiernos de Colombia, Guatemala, México y Uruguay, con el apoyo de la OPS, BID, BIRF y USAID, efectuaron los análisis sectoriales de residuos sólidos en esos países. Se espera que estos estudios, como ya viene ocurriendo, puedan utilizarse como herramientas que orienten la formulación de políticas tendientes a desarrollar el sector, que permitan identificar y superar aquellos aspectos críticos de la recolección y disposición final y que además provean criterios para la adopción de estrategias que conduzcan a soluciones viables, acordes con las posibilidades y potenciales de los países.
La CEPAL, con la colaboración y el aporte de GTZ de la República Alemana, está ejecutando el proyecto "Políticas para la gestión ambientalmente adecuada de los residuos sólidos urbanos e industriales". Ha efectuado estudios en Brasil (Campinas), Chile, Ecuador (Quito), Colombia (Cartagena) y Argentina (Córdoba), ha realizado cursos y seminarios y ha producido y difundido varios informes y documentos sobre el proyecto.
Así mismo, con el apoyo de la GTZ, el CEPIS está coordinando a través de la REPAMAR el desarrollo de proyectos en ocho países de ALC sobre el manejo ambiental de los residuos hospitalarios; minimización de la generación de residuos sólidos, prevención de la contaminación industrial; y cooperación técnica entre universidades, entre otros.
La mayoría de los países identifica como grave el problema de los residuos sólidos urbanos manejados conjuntamente con los residuos peligrosos y considera que su solución debe enfrentarse de inmediato. Sin embargo, lo anterior no se refleja en los pocos planes, programas y proyectos que están en ejecución.
En cuanto a los planes maestros metropolitanos y de grandes ciudades, hay gran demanda de ellos, pero pocos se han implementado y lamentablemente la mayoría de los "planes" para el manejo de residuos sólidos son improvisados y están influenciados por políticas ambientales pasajeras.
Existen proyectos piloto de manejo de residuos en la Región, la mayoría tienen carácter académico y también técnico, pero son raros los casos los que permanecen durante varios años. Esto se debe a que el diseño de los proyectos no incluyen prácticas de monitoreo ni seguimiento, ni tampoco la adopción de mecanismos jurídicos, institucionales, administrativos ni de autosostenibilidad económica ni financiera. La excepción son los proyectos de creación de microempresas de recolección y las cooperativas (especialmente de reciclaje) que hace 15 ó 20 años no existían y aunque actualmente necesitan apoyo para mejorar su capacidad gerencial y operacional, pueden considerarse como experiencias permanentes y exitosas. También lo son algunos proyectos más recientes financiados por el BID, JICA, BIRF y otras agencias que han usado préstamos de preinversión para elaborar planes maestros que incluyen conceptos de planificación estratégica, como la sostenibilidad financiera y el impacto ambiental.
Cuadro 3.1.7
Planes y programas identificados en algunos países de la Región
Planes, programas, proyectos |
Países |
Cooperación y financiamiento |
| 1. Planes y programas nacionales de gestión de residuos sólidos urbanos |
|
JICA, BIRF BIRF BIRF BIRF GTZ |
| 2. Planes maestros metropolitanos |
|
JICA JICA JICA BIRF, JICA |
| 3. Residuos peligrosos |
|
BIRF BIRF CEPAL/PNUMA CEPAL/PNUMA/GTZ |
| 4. Proyectos pilotos |
|
PNUD GTZ BIRF ONG USAID/ONG |
Fuente:
OPS. Estudios sectoriales de residuos sólidos. 1995-1996.
Hábitat. Global best practices - Iniciative. 1996.
CEPAL; GTZ. Informes.
3.1.6 Recursos humanos
a) Personal
No existiendo en los países un sistema de información sobre el manejo de residuos sólidos, se desconoce el número de personas que están trabajando formalmente en los servicios de aseo urbano de América Latina y el Caribe.
En el cuadro 3.2.7 se observa que en promedio hay 0,9 empleados por cada 1.000 habitantes en las ciudades de tamaño mayor. Admitiendo que en las ciudades medianas y pequeñas el factor sea inferior y que la cobertura sea menor, se estima que hay casi 350.000 trabajadores formales en los servicios de limpieza pública urbana en la Región.
Según una investigación efectuada en Brasil por FIBGE, en 1989 había 223.347 personas trabajando en los servicios de barrido, limpieza pública, recolección, transporte y disposición final en las ciudades del Brasil. Esto supondría 2 empleados por cada 1.000 habitantes (110,8 millones de población urbana en 1990 en Brasil), indicador que a su vez elevaría a más de 700.000 trabajadores formales en los servicios públicos urbanos de la Región, si dicho índice se toma como parámetro para todo el sector urbano de ALC.
A las cifras anteriores habría que agregar a los trabajadores de las microempresas, al numeroso personal contratado, los segregadores y las personas relacionadas con el reciclaje. Si las familias de estos trabajadores están compuestas de 5 miembros, es fácil estimar que más de 1% de la población urbana total de ALC depende económicamente del manejo de los residuos sólidos urbanos.
b) Capacitación
Con algunas excepciones, en las grandes ciudades, el personal ha recibido poca capacitación sobre todo en los niveles medios y de base. Lo anterior es más crítico en ciudades intermedias y menores. A nivel superior ha habido algunas acciones regionales que han preparado principalmente ingenieros en los aspectos técnicos. Desde hace 25 años con el apoyo de la OPS, la Universidad de West Virginia, primero, y de Buenos Aires, Río de Janeiro y México, después, se han ofrecido cursos intensivos de 3 a 5 semanas de duración. Estos cursos incluyen estudios y proyectos, operación de los servicios y aspectos administrativos, financieros y comerciales. Además, otras universidades de Brasil, México, Chile y Colombia tienen programas de ingeniería sanitaria y ambiental que incluyen componentes de desechos sólidos, inclusive a nivel de postgrado. También la OPS y su Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente, CEPIS, han contribuido a la capacitación de personal técnico a través de cursos y pasantías cortos (Programa de Universidades Gemelas de 2 meses de duración) y de largo plazo (Programa de Profesionales Residentes). En los últimos años, JICA también está capacitando en el Japón al personal latinoamericano del sector mediante cursos de 2 a 3 meses. La CETESB de São Paulo, Brasil, también ha sido una fuente importante de capacitación técnica en el Brasil.
Varias empresas municipales de aseo ofrecen capacitación limitada a su personal, especialmente en operación de rellenos sanitarios y otros aspectos de recolección y barrido. Por ejemplo en Costa Rica, el Instituto de Fomento y Asesoría Municipal, IFAM, es la entidad responsable de la capacitación del recurso humano municipal.
3.1.7 Participación del sector privado
En los últimos 20 años, y sobre todo en el presente decenio, el cambio más espectacular que ha ocurrido en los servicios de residuos sólidos ha sido el proceso de privatización de los sistemas operativos como consecuencia de las tendencias políticas neoliberales recientes.
Los procedimientos más usuales para la recolección, barrido de calles y disposición de residuos sólidos urbanos pueden agruparse así:
a) Operación municipal directa
El servicio se provee en su totalidad con personal y equipo de la municipalidad o de la empresa municipal. Así operan Asunción, México, D.F., Panamá, San José y Managua, entre otras, y también la mayoría de ciudades intermedias y menores de América Latina. Los sistemas operativos, de administración, comercial, financiero y de planeación son totalmente municipales. El sistema comercial funciona mediante el cobro de una tasa sobre el valor de la propiedad predial o una tarifa asociada a las facturas de agua potable o electricidad. Este procedimiento es muy vulnerable a las interferencias políticas.
b) Empresa autónoma municipal
Actúa como una corporación pública o mixta (público-privada). Este sistema comúnmente se emplea para evitar restricciones administrativas, por ejemplo, para salir de la estructura salarial rígida del municipio. La recuperación de costos en este caso se hace con el mismo mecanismo de operación municipal directa y los sistemas de planeación, administración y finanzas los maneja la propia empresa.
La Compañía Municipal de Limpieza Urbana de Río de Janeiro, COMLURB, es un ejemplo de este sistema, al igual que Brasilia, Belo Horizonte, Porto Alegre en Brasil; Quito en Ecuador; Cali y Medellín en Colombia; Caracas en Venezuela; Barbados y Trinidad y Tabago en el Caribe; SIMEPRODE en Monterrey, México; y Cochabamba, Sucre y Tarija en Bolivia.
c) Operación municipal contratada
La municipalidad contrata la operación total o parcial a una firma privada, la cual opera bajo el control y supervisión municipal. La municipalidad paga al contratista de acuerdo a la valorización por los servicios prestados. Todos los otros sistemas organizacionales los maneja la municipalidad o la empresa municipal, incluido el sistema comercial de cobro de tarifas a los usuarios, aunque hay casos en que se contrata el servicio de cobro y la supervisión a la empresa privada.
A este procedimiento se le ha denominado popularmente "privatización", aunque sólo se trata de que el sector público encarga a una firma privada una tarea por un valor pactado bajo contrato. Inclusive se puede contratar el control y monitoreo del sistema a una firma consultora privada.
São Paulo y Buenos Aires han usado este procedimiento durante casi 20 años para la recolección, transferencia, tratamiento y disposición final. En São Paulo, las firmas contratistas operan casi 500.000 toneladas de basura por mes y la facturación alcanza a más de US$ 30 millones por mes. Otras ciudades con este procedimiento son Bogotá, Caracas, Cali, Porto Alegre, Curitiba, Belo Horizonte, Santiago, Montevideo, Santo Domingo, Monterrey, Guayaquil, y La Paz; en 1996 el cercado de Lima ha contratado la operación a una firma privada. En las ciudades intermedias este método está creciendo rápidamente. En Costa Rica, 15% (13 ciudades menores) del total de sus ciudades tienen servicios contratados. La empresa contratada del cercado de Lima para manejar 41.500 toneladas mensuales (recolección, barrido, transferencia y disposición final del cercado de Lima y la transferencia y disposición final del resto de la ciudad) recibe US$ 1.125.000 por mes, o sea US$ 27 por tonelada en promedio.
d) Operación privada (concesiones)
Los servicios de recolección, barrido, transferencia y similares los realiza una compañía privada que opera como concesionaria, usualmente bajo un sistema de franquicia. Con este procedimiento la municipalidad ejerce control y supervisión sobre los servicios y son las firmas privadas las que directamente comercializan con los usuarios y generadores de residuos sólidos. Obviamente la planeación de los servicios y la responsabilidad general de los mismos continúan siendo municipales. La característica de este procedimiento es el "monopolio" del servicio que ejerce el concesionario sobre el total o el sector de la ciudad concesionado.
Este tipo de provisión de servicios no es común en América Latina y el Caribe, como ejemplo se puede citar a la ciudad de Guatemala y a la ciudad Fernando de la Mora en el área metropolitana de Asunción.
Tanto en la modalidad c) como en ésta, es muy importante la existencia de entes reguladores para normar las relaciones entre la empresa privada, los municipios y los usuarios a fin de garantizar una prestación adecuada y eficiente del servicio.
En Guatemala, la Gremial Metropolitana de Recolectores de Basura (GMRB) que agrupa a más de 300 recolectores, la Cooperativa con más de 20 socios y otros recolectores independientes se encargan de colectar y transportar 80% de la basura de la ciudad y de disponerla en el relleno operado por la municipalidad; la comercialización la hacen directamente con los usuarios. En Fernando de la Mora, municipio de Asunción, Paraguay, una empresa privada tiene la concesión de recolectar los residuos sólidos y cobra directamente la facturas a los usuarios.
e) Operación comunitaria y microempresas
El manejo de los residuos es operado por miembros de la comunidad, a través de organizaciones, cooperativas o microempresas con la coordinación o no del gobierno local. Estos sistemas usualmente reciben apoyo de las ONG, como la ONG Alternativa en Lima, Perú, o asociaciones comunales y proveen servicios inclusive a las áreas urbanas de bajos ingresos y fomentan el uso de tecnologías apropiadas. Además de proveer servicios de recolección y barrido también incursionan en las etapas de tratamiento, recuperación y reciclaje; en algunos casos prestan servicios de limpieza de edificios, como en Medellín.
Las microempresas de recolección manual, MERM, se iniciaron en 1989 en Villa El Salvador, distrito marginal de Lima, Perú, auspiciadas por la ONG Instituto Peruano de Economía Social, IPES, la que logró la creación de más de 50 microempresas de aseo urbano en Lima metropolitana. Estas microempresas, que inicialmente fueron de recolección, se han diversificado y ahora abarcan el barrido, segregación, reciclado, compostaje y rellenos sanitarios manuales. A fines de 1994, en Perú, 140 microempresas proveían 1.502 puestos de trabajo, atendían una población de 1,2 millones de personas en 20 municipios y había ejemplos exitosos como el de la ciudad de Cajamarca.
Con el apoyo de la GTZ se han promovido microempresas con resultados positivos en las ciudades de La Paz, el Alto y otras en Bolivia; el municipio de Los Patios en Costa Rica; áreas marginales de la ciudad de Cúcuta en Colombia; y en Quito, Ecuador. Actualmente en Costa Rica hay 75 microempresas y cooperativas, y también se están creando en Panamá.
Las microempresas son organizaciones totalmente privadas que prestan servicios o pueden actuar como contratistas de los municipios o como subcontratistas de empresas privadas, como sucede en Lima y La Paz. Se caracterizan por tener pocos empleados, emplear mano de obra intensivamente, mantener costos bajos y usar tecnología sencilla.
Cabe relevar la labor realizada por la GTZ en Bolivia y el resultado exitoso de las microempresas de aseo urbano en ese país, las que además cuentan con el apoyo oficial del Fondo Nacional de Desarrollo Regional y de la Asociación de Entidades de Aseo Municipales, ASEAM. También se destaca la gran calidad de las publicaciones y cartillas que sobre microempresas han producido esas entidades en Bolivia y que fueron mostradas durante el XXV Congreso de AIDIS en México.
Además, la comunidad se organiza en cooperativas y asociaciones privadas que también participan en el manejo de residuos sólidos, como son las cooperativas y asociaciones de reciclaje de Colombia, México, Brasil y el proyecto comunitario de Alameda Norte en Guatemala.
f) Operación de mercado libre
Los proveedores de servicios contratan libre y directamente a los generadores de residuos sólidos su manejo, transporte y disposición final, sin intervención del gobierno, aunque deberían estar regulados por éste. Este sistema se aplica principalmente a los grandes generadores y a los generadores de residuos industriales. Este procedimiento se emplea prácticamente en todos los países de la Región.
También existe la concesión informal, mediante el cual los particulares prestan servicios en zonas donde la municipalidad no atiende la demanda domiciliaria.
g) Operación mixta
La operación mixta involucra la participación de dos o más de los procedimientos anteriormente indicados. Estas operaciones mixtas asumen diferentes formas, tales como:
La autoridad o empresa municipal contrata la recolección, barrido de calles y disposición final a una o más empresas privadas, incluidas las microempresas.
La autoridad municipal contrata parcialmente algunos servicios con compañías privadas. Por ejemplo, para el mantenimiento de equipo o solamente contrata vehículos y otro equipo necesario para el servicio.
Al respecto hay una variedad de procedimientos; en algunos casos la autoridad municipal brinda el equipo (leasing) y las empresas privadas aportan personal, como sucede en Santa Cruz, Bolivia; otras veces, como en Río de Janeiro, las empresas proporcionan el vehículo de recolección con el chofer y la municipalidad aporta los obreros.
Este procedimiento mixto se está empleando cada vez más en América Latina y el Caribe; lo emplean la COMLURB de Río de Janeiro y la autoridad municipal de Niteroi, Brasil.
En todos los países hay algún nivel de participación del sector privado en el manejo de los residuos sólidos, ya sea en la recolección y barrido de calles o en la disposición final. Por ejemplo, varios rellenos sanitarios de Argentina, Brasil, Colombia, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Venezuela son manejados por el sector privado.
La tendencia actual se orienta hacia la cada vez mayor participación del sector privado en el manejo de los residuos sólidos. Esto se debe a que si bien los aspectos técnicos son conocidos, los relacionados a la gestión administrativa, financiera y comercial de los servicios tienen limitaciones serias en los servicios públicos municipales. La comunidad estima que, en general, el sector privado es más eficiente que el sector público (municipal) y consecuentemente consideran que los costos de los servicios de aseo se reducirían si son prestados por dicho sector y que también puede mejorar la calidad de los servicios por la competencia entre las compañías privadas. Una reciente encuesta de ABRELP encontró que alrededor de 65% de la población urbana del Brasil estaba servida por 40 empresas privadas.
En el XXV Congreso de AIDIS en México, 1996, un expositor indicó que una encuesta de 2.000 ciudades del Reino Unido, Canadá y Estados Unidos servidas por el sector privado reveló que la competencia entre las empresas había reducido los costos entre 25 a 45%. En el análisis de cinco ciudades de América Latina con contratos privados de aseo urbano, los costos se redujeron a la mitad y en Malasia bajó 25%. Esto se produce cuando hay competitividad, transparencia en los contratos y responsabilidad en el cumplimiento de los mismos. Otro expositor indicó los siguientes costos referenciales en los contratos de aseo urbano en México:
Barrido manual US$ 0,80 - 1,50 km de calle
Barrido mecánico US$ 0,25 - 0,50 km de calle
Recolección US$ 8,00 - 12,00 t
Relleno sanitario US$ 4,00 - 8,00 t
Residuos médicos US$ 0,30 - 0,80 kg
Actualmente, en la Región se discuten públicamente los siguientes puntos polémicos de la privatización de los servicios de aseo urbano.
Por otra parte, el sector contratante privado de México, según fue expresado en el mismo Congreso, considera las siguientes restricciones en las licitaciones:
Demora o inseguridad en el pago de los servicios prestados
3.2 Aspectos técnicos y operativos
Cabe resaltar que gran parte de la información cualitativa y cuantitativa que contiene este capítulo corresponde a estimaciones y proyecciones existentes en los documentos disponibles o en los obtenidos por los expertos en las instituciones del sector. No necesariamente se originan de investigaciones de campo y pueden presentar inconsistencias.
3.2.1 Clasificación de los residuos sólidos municipales y peligrosos
Los residuos sólidos pueden clasificarse de acuerdo a su origen (domiciliar, industrial, comercial, institucional, público, etc); a su composición (materia orgánica, vidrio, metal, papel, textiles, plásticos, inerte y otros); o de acuerdo a su peligrosidad (tóxicos, reactivos, corrosivos, radioactivos, inflamables, infecciosos).
Para fines del presente análisis se ha considerado los siguientes residuos sólidos urbanos:
a) Residuos sólidos municipales (RSM)
Los residuos sólidos municipales son aquellos provenientes de la generación residencial, comercial, institucional, industrial (pequeña industria y artesanía) y los residuos sólidos resultantes del barrido de calles de un conglomerado urbano y cuya gestión está a cargo de las autoridades municipales.
El componente residencial o domiciliario está constituido por desperdicios de cocina, papeles, plásticos, depósitos de vidrio y metálicos, cartones, textiles, desechos de jardín, tierra, etc. En América Latina y el Caribe esto representa entre 50 a 75% del total de RSM.
El componente comercial procedente de almacenes comerciales, oficinas, mercados, restaurantes, hoteles y otros constituye entre 10 a 20% de los RSM.
El componente institucional proviene de oficinas públicas, escuelas, universidades, servicios públicos y otros y representa entre 5 a 15% de los RSM.
Los residuos industriales provienen de la pequeña industria (baterías, confecciones de ropa, zapaterías, etc.) y talleres artesanales (sastrerías, carpinterías, de textiles, etc.). Este componente varía mucho de acuerdo a las características de las ciudades y podría representar entre 5 a 30% del total de RSM. Usualmente las industrias y servicios mayores manejan sus residuos por cuenta propia o utilizan contratistas privados, aunque algunas municipalidades prestan estos servicios a la industria en forma poco eficiente.
El componente que proviene del barrido de calles y áreas públicas está constituido por residuos sólidos que arrojan los peatones, tierra, poda de árboles, etc. y representa entre 10 a 20% del total de RSM.
b) Residuos sólidos especiales (RSE)
Algunos de los residuos especiales por su cantidad o manejo pueden presentar un riesgo a la salud, tales como los residuos sólidos provenientes de establecimientos de salud; los productos químicos y fármacos caducos; los alimentos con plazos de consumo expirados; los desechos de establecimientos, como por ejemplo, baterías, lodos, escombros; y los residuos voluminosos que con autorización o por costumbre son manejados por las autoridades municipales. Otros no peligrosos incluye a los animales muertos, autos abandonados, desperdicios de demolición y construcciones, residuos de parques y jardines, de festivales públicos y otros.
c) Residuos peligrosos (RP)
Los residuos peligrosos son aquellos sólidos o semisólidos que por sus características tóxicas, reactivas, corrosivas, radiactivas, inflamables o infecciosas plantean un riesgo sustancial real o potencial a la salud humana o al medio ambiente, cuando su manejo indebido dentro del área urbana se hace, autorizada o ilícitamente, en forma conjunta con los residuos sólidos municipales.
3.2.2 Generación de residuos sólidos
a) Residuos sólidos municipales
La generación de residuos sólidos domiciliarios en la Región varía de 0,3 a 0,8 kg/hab/día. Cuando a estos desechos domiciliarios se les agrega otros residuos como los de comercios, mercados, instituciones, pequeña industria, barrido y otros, esta cantidad se incrementa de 25 a 50%, o sea que la generación diaria es de 0,5 a 1,2 kg por habitante, siendo el promedio regional de 0,92. La información recogida de diferentes fuentes y principalmente de la OPS ha permitido preparar los cuadros 3.2.1, 3.2.2 y 3.2.3, donde se muestra que en las áreas metropolitanas y ciudades de más de 2 millones de habitantes (muestra de 16 ciudades), el promedio es de 0,97 kg/hab/día; en otras 16 ciudades grandes de 500.000 y 2 millones de habitantes ese promedio llega a 0,74; y en una muestra de 24 ciudades intermedias y pequeñas de menos de 500.000 habitantes el promedio es de 0,55 kg/hab/día. Con la generación promedio de 0,92 kg/hab/día, se estima que la población urbana (360 millones) en ALC está produciendo 330.000 toneladas diarias de residuos sólidos municipales.
Lo anterior confirma que el tamaño de las ciudades y el ingreso per cápita son factores determinantes para que la generación por habitante se incremente (anexo 3.2.3). Por otro lado, la aplicación de políticas para reducir la generación de desechos sólidos municipales es aún débil, ya que estos valores siguen incrementándose. Estudios de JICA en la ciudad de Guatemala y Asunción efectuados entre 1992 y 1993, respectivamente, indicaban un incremento anual de la generación de residuos de 1 a 3% ligado al aumento del ingreso per cápita. Por otra parte, se ha observado la siguiente generación de RSM en función de los ingresos de los países:
Países de bajos ingresos 0,4 - 0,6 kg/hab/día
Países de ingresos medios 0,5 - 0,9 kg/hab/día
Países de altos ingresos 0,7 - 1,8 kg/hab/día
En el Caribe la generación de residuos domiciliarios se estima en 0,58 kg/hab/día y la comercial e institucional en 0,45 kg/hab/día con un total de generación de residuos sólidos municipales de 1,0 kg/hab/día.
b) Residuos sólidos especiales
No hay información disponible sobre generación de residuos sólidos especiales en las áreas urbanas de la Región. Sin embargo, en cuanto a la generación de residuos sólidos hospitalarios, un estudio efectuado por la OPS/ECC en 1991 en los países de Centro América y Panamá calculó los siguientes valores promedio para los hospitales en las capitales de esos países:
i) Generación unitaria por cama: 3,0 kg/cama/día
ii) Parte no peligrosa y manejable como RSM: 1,5 kg/cama/día
iii) Parte de residuos reciclables: 1.0 kg/cama/día
iv) Parte de residuos hospitalarios peligrosos: 0,5 kg/cama/día
Estos valores no tienen grandes diferencias con los de los países desarrollados y del resto de América (cuadro 3.2.4 y anexos 3.2.1 y 3.2.2). Como en la Región hay aproximadamente 1,2 millones de camas hospitalarias, se podría estimar en 600 toneladas diarias la generación de residuos hospitalarios peligrosos.
Estos residuos peligrosos hospitalarios generalmente se manejan conjuntamente con los RSM en forma deficiente y riesgosa.
c) Residuos peligrosos
En los anexos 3.2.4, 3.2.5 y 3.2.6 se muestran los cuadros estimativos de producción anual de desechos peligrosos en países de ALC encuestados por la OPS en 1993. No hay datos ni estimaciones sobre qué porción de esos residuos peligrosos se manejan conjuntamente con los RSM.
Según las autoridades de México, se considera que 3% (14.500 t/día) del total de residuos industriales generados tienen características de peligrosidad o toxicidad para la salud humana o el ambiente. En Argentina, distintas estimaciones indican que la generación anual de residuos peligrosos en la provincia de Buenos Aires oscilaría entre 50.000 y 100.000 toneladas. En Lima metropolitana se estima que se generan 300 t/día de residuos peligrosos, desconociéndose los lugares de descarga o las zonas en las cuales se eliminan o almacenan.
La empresa para el manejo de residuos sólidos de Trinidad y Tabago (SWMCO) indica que aproximadamente se generan 50.000 t anuales de residuos industriales, incluidos los peligrosos industriales y los residuos sólidos patógenos.
En el área metropolitana de São Paulo, Brasil, según información de CETESB, se generan diariamente 554 t de residuos peligrosos, de los cuales reciben tratamiento final 52% (286 t/día) y el resto 228 t/día son vaciados irregularmente en botaderos clandestinos. Datos de FEEMA, del período 1989-1990, indican que la generación de residuos peligrosos en el Estado de Río de Janeiro era de 636.000 t por año, de los cuales sólo 20% (130.000 t/año) eran tratados y dispuestos adecuadamente.
Es correcto asumir que una parte de estos residuos peligrosos se maneja en forma separada dentro de las ciudades y otra porción conjuntamente con los residuos sólidos municipales.
Cuadro 3.2.1
Generación de residuos sólidos municipales per cápita en áreas metropolitanas y ciudades con más de 2 millones de habitantes
Ciudad |
Población habitantes (000) |
Producción RSM |
Generación per cápita (kg/hab/día) |
| A.M.* São Paulo, Brasil (96) | 16.400 |
22.100 |
1,35 |
| A.M. México, D.F., México (94) | 15.600 |
18.700 |
1,20 |
| A.M. Buenos Aires, Argentina (96) | 12.000 |
10.500 |
0,88 |
| A.M. Río de Janeiro, Brasil (96) | 9.900 |
9.900 |
1,00 |
| A.M. Lima, Perú (96) | 7.500 |
4.200 |
0,56 |
| Bogotá, Colombia (96) | 5.600 |
4.200 |
0,74 |
| Santiago, Chile (95) | 5.300 |
4.600 |
0,87 |
| Belo Horizonte, Brasil (96) | 3.900 |
3.200 |
0,83 |
| Caracas, Venezuela (95) | 3.000 |
3.500 |
1,18 |
| Salvador, Brasil (96) | 2.800 |
2.800 |
1,00 |
| A.M. Monterrey, México (96) | 2.800 |
3.000 |
1,07 |
| S. Domingo, R. Dominicana (94) | 2.800 |
1.700 |
0,60 |
| Guayaquil, Ecuador (96) | 2.300 |
1.600 |
0,70 |
| A.M. Guatemala, Guatemala (93) | 2.200 |
1.200 |
0,54 |
| Curitiba, Brasil (95) | 2.100 |
1.300 |
1,07 |
| La Habana, Cuba (91) | 2.000 |
1.400 |
0,70 |
| Total | 96.800 |
93.900 |
0,97 |
* A.M. = Área metropolitana
Fuente: Datos proporcionados a la OPS por los responsables de los servicios en el período 1994-1996 y también extraídos de estudios sectoriales de la OPS y estudios de JICA.
Cuadro 3.2.2
Generación de residuos sólidos municipales per cápita
en ciudades con 500.000 a 2 millones de habitantes
Ciudad |
Población habitantes (000) |
Producción RSM (t/día) |
Generación per cápita (kg/hab/día) |
| Cali, Colombia (96) | 1.850 |
1.350 |
0,73 |
| Brasilia, Brasil (96) | 1.800 |
1.600 |
0,89 |
| Medellín, Colombia (87) | 1.500 |
750 |
0,50 |
| Montevideo, Uruguay (95) | 1.400 |
1.260 |
0,90 |
| Quito, Ecuador (94) | 1.300 |
900 |
0,70 |
| San Salvador, El Salvador (92) | 1.300 |
700 |
0,54 |
| A.M. Asunción, Paraguay (96) | 1.200 |
1.100 |
0,94 |
| Rosario, Argentina (96) | 1.100 |
700 |
0,64 |
| Managua, Nicaragua (88) | 1.000 |
600 |
0,60 |
| Barranquilla, Colombia (96) | 1.000 |
900 |
0,90 |
| San José, Costa Rica (95) | 1.000 |
960 |
0,96 |
| Tegucigalpa, Honduras (95) | 1.000 |
650 |
0,65 |
| Panamá, Panamá (95) | 800 |
770 |
0,96 |
| La Paz, Bolivia (96) | 750 |
380 |
0,51 |
| Cartagena, Colombia (96) | 600 |
560 |
0,93 |
| Puerto España, Trinidad y Tabago (93) | 500 |
600 |
1,2 |
| Total | 16.300 |
12.180 |
0,74 |
Fuentes:
OPS. El manejo de residuos sólidos municipales en América Latina y
el Caribe. 1995.
OPS. Análisis sectoriales de residuos sólidos. 1995-1996.
JICA. Informes de estudios de Asunción y Guatemala. 1993-1994.
Cuadro 3.2.3
Generación de residuos sólidos municipales per cápita
en ciudades con menos de 500.000 habitantes
Ciudad |
Población habitantes (000) |
Producción RSM (t/día) |
Generación per cápita (kg/hab/día) |
| El Alto, Bolivia | 450 |
200 |
0,44 |
| Apodaca, México | 350 |
100 |
0,30 |
| Chiclayo, Perú | 300 |
180 |
0,60 |
| Santa Marta, Colombia | 210 |
230 |
1,10 |
| Oruro, Bolivia | 190 |
70 |
0,37 |
| Godoy Cruz, Argentina | 190 |
100 |
0,53 |
| Buenaventura, Colombia | 190 |
180 |
0,96 |
| Palmira, Colombia | 190 |
120 |
0,63 |
| San Rafael, Argentina | 180 |
90 |
0,50 |
| Sucre, Bolivia | 140 |
60 |
0,43 |
| Concordia, Argentina | 120 |
40 |
0,33 |
| Ica, Perú | 110 |
60 |
0,54 |
| Tarija, Bolivia | 90 |
30 |
0,33 |
| Rivera, Uruguay | 80 |
60 |
0,75 |
| Riohacha, Colombia | 80 |
80 |
1,00 |
| Venado Tuerto, Argentina | 70 |
40 |
0,57 |
| Linares, México | 70 |
30 |
0,43 |
| Trinidad, Bolivia | 60 |
30 |
0,50 |
| Tacuarembó, Uruguay | 50 |
20 |
0,40 |
| Madrid, Colombia | 40 |
9 |
0,22 |
| Artigas, Uruguay | 30 |
36 |
1,20 |
| Granadero Bergson, Argentina | 21 |
15 |
0,70 |
| Aracataca, Colombia | 16 |
6 |
0,35 |
| Zacamil, El Salvador | 15 |
8 |
0,50 |
| Total | 3.242 |
1,789 |
0,55 |
Fuente: OPS. Estudios sectoriales y del Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.
Cuadro 3.2.4
Cantidades de desechos peligrosos producidos
por establecimientos de atención de salud en ciertos países
País |
Número de camas |
Desechos peligrosos t/año |
País |
Número de camas |
Desechos peligrosos |
| Anguilla | 24 |
5,3 |
Guatemala | 13.667 |
2.993,1 |
| Argentina | 150.000 |
32.850,0 |
Jamaica | 5.745 |
1.258,2 |
| Barbados | 2.111 |
462,3 |
México | 60.099 |
13.161,7 |
| Bolivia | 8.749 |
1.916,0 |
Nicaragua | 4.904 |
1.074,0 |
| Brasil | 501.660 |
109.863,0 |
Paraguay | 5.487 |
1.201,7 |
| Colombia | 45.761 |
10.021,7 |
Perú | 30.629 |
6.707,8 |
| Cuba | 50.293 |
11.014,2 |
Saint Lucia | 399 |
87,4 |
| Chile | 42.969 |
9.410,2 |
Trinidad & Tabago | 4.281 |
937,54 |
| Dominica | 322 |
70,5 |
Uruguay | 14.133 |
3.095,1 |
| Ecuador | 16.426 |
3.597,3 |
Venezuela | 47.200 |
10.336,8 |
| Guyana | 2.204 |
482,7 |
Fuente: OPS. Desechos peligrosos y salud en América Latina y el Caribe. Serie Ambiental No 14. 1994.
3.2.3 Composición y características de los residuos
Varios países de la Región han cuantificado la composición y características de sus RSM, lo que puede interpretarse, por un lado, como un indicador del ingreso medio familiar y del grado de consumismo existente y, por otro, como una investigación para determinar el valor de rescate de los residuos para el reciclaje. La caracterización de los residuos también permite estimar el espacio e infraestructura requeridos para los rellenos sanitarios.
En el cuadro 3.2.5 se muestran los resultados de algunos análisis porcentuales de composición efectuados bajo condiciones diferentes de humedad de los residuos. Los valores de materia orgánica, entre 40 y 70%, son más altos que el de los países industrializados y obviamente el de papel y cartón, metal y vidrio son inferiores, aunque el porcentaje de plásticos se está haciendo similar.
Es importante anotar las conclusiones de dos recientes estudios realizados en Chile y en Costa Rica; se encontró una gran disminución en el contenido porcentual de vidrio y un aumento considerable de plásticos. Los estudios se realizaron para observar la diferencia luego de 10 años de los primeros análisis.
Otras características que hacen diferentes a los RSM de ALC en relación a los de los países desarrollados son el mayor contenido de humedad que varía de 35 a 55% y el mayor peso específico que alcanza valores de 125 a 250 kg/m3 cuando se mide suelta. Se observa valores de 375 a 550 kg/m3 cuando está en el camión compactador y de 700 a 1.000 cuando se compacta en los rellenos sanitarios.
Las investigaciones sobre valores caloríficos inferiores de algunas ciudades son variados, pero los residuos combustibles de la Región en términos generales son inferiores a los obtenidos en Estados Unidos y Japón, país donde la incineración es el método más utilizado para el tratamiento final (cuadro 3.2.6).
El análisis de la información sobre generación y características de los RSM de la Región sugieren también los siguientes comentarios:
Cuadro 3.2.5
Composición de los residuos municipales (% en peso) en diversos países
País |
H2O % |
Cartón y papel |
Metal |
Vidrio |
Textiles |
Plásticos |
Orgánicos |
Otros e inerte |
| Brasil (96) | - |
25,0 |
4,0 |
3.0 |
- |
3,0 |
- |
65,0(1) |
| México | 45 |
20,0 |
3,2 |
8.2 |
4,2 |
6,1 |
43,0 |
27,1 |
| Costa Rica | 50 |
19,0 |
- |
2.0 |
- |
11,0 |
58,0 |
10,0 |
| El Salvador | - |
18,0 |
0,8 |
0.8 |
4,2 |
6,1 |
43,0 |
27,1 |
| Perú | 50 |
10,0 |
2,1 |
1.3 |
1,4 |
3,2 |
50,0 |
32,0 |
| Chile (92) | 50 |
18,8 |
2,3 |
1.6 |
4,3 |
10,3 |
49,3 |
13,4 |
| Guatemala (91) | 61 |
13,9 |
1,8 |
3.2 |
3,6 |
8,1 |
63,3 |
6,1 |
| Colombia (96) | - |
18,3 |
1,6 |
4.6 |
3,8 |
14,2 |
52,3 |
5,2 |
| Uruguay (96) | - |
8,0 |
7,0 |
4.0 |
- |
13,0 |
56,0 |
12,0 |
| Bolivia (94) | - |
6,2 |
2,3 |
3.5 |
3,4 |
4,3 |
59,5 |
20,8 |
| Ecuador (94) | - |
10,5 |
1,6 |
2.2 |
- |
4,5 |
71,4 |
9,8 |
| Paraguay (95) | - |
10,2 |
1,3 |
3.5 |
1,2 |
4,2 |
56,6 |
23,0 |
| Argentina (96) | 50 |
20,3 |
3,9 |
8.1 |
5,5 |
8,2 |
53,2 |
0,8 |
| Trinidad & Tabago | - |
20,0 |
10,0 |
10.0 |
7,0 |
20,0 |
27,0 |
6,0 |
(1)
Incluye residuos textiles y orgánicos.Fuentes:
OPS. El manejo de residuos sólidos en América Latina y el Caribe. Serie Ambiental NE 15. 1995.
OPS. Estudios sectoriales de residuos sólidos. 1996.
Ministerio de Salud, Chile. 1995.
Fundación Natura. Manejo de los desechos sólidos en el Ecuador. 1994.
OPS. Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.
OPS; BID. Informes de expertos locales para el presente diagnóstico. 1996.
Cuadro 3.2.6
Características de residuos sólidos municipales en algunas ciudades
Ciudades |
Peso específico (kg/m3) |
Humedad (%) |
Valor calorífico inferior (Kcal/kg) |
| Asunción (93) | 180 |
50 |
1.192 |
| Buenos Aires | 250 |
50 |
|
| Ciudad de Guatemala (91) | 240 |
61 |
1.039 |
| México, D.F. (96) | 245 |
50 |
|
| Montevideo (95) | 200 |
- |
- |
| Río de Janeiro (90) | 190-250 |
50 |
- |
| Santa Cruz, Bolivia (90) | 160 |
50 |
- |
| Estados Unidos (Medio) | 2.800 |
Fuente:
OPS. Estudios sectoriales de residuos sólidos. 1995-1996.
JICA. Estudios sobre residuos sólidos de Guatemala y Asunción. 1992-1993.
3.2.4 Cobertura y calidad de los servicios
a) Almacenamiento
Son pocas las ciudades que tienen un almacenamiento adecuado en los hogares, establecimientos comerciales, hospitales y otros puntos de gran generación. Hasta donde se conoce, la estandarización de recipientes o uso de bolsas de plástico sólo se ha logrado parcialmente en La Habana, Río de Janeiro y Buenos Aires. En otras ciudades, sólo los estratos medios y de mayores ingresos pueden tener recipientes adecuados y lo único que se hace en otros sectores es proporcionar educación sanitaria para mejorar sus recipientes mediante cambios poco costosos. Otros problemas típicos de almacenamiento se presentan en los mercados, las industrias y los depósitos comunales, clandestinos o tolerados que se forman en las zonas periféricas donde no hay servicios y la gente acostumbra colocar su basura en lotes baldíos o en la vía pública para que la recoja los camiones dedicados esporádicamente a esta tarea. Además, el comercio ambulatorio en calles y áreas públicas es cada vez más frecuente en todas las ciudades de ALC.
Desde la década anterior, los servicios de aseo urbano de la Región están empleando contenedores de diferentes dimensiones. Pocas son las ciudades donde este servicio sea de buena calidad, ya sea por falta de equipos adecuados para su transporte oportuno, porque los contenedores dificultan el ordenamiento urbano o sencillamente por falta educación pública y vigilancia. En varias ciudades estos contenedores se han convertido en vertederos sucios de basura y, además del mal aspecto, originan malos olores y proliferación de vectores.
La empresa privada recién ha empezado a incursionar en este tipo de almacenamiento y transporte y está logrando buenos resultados en su manejo. En varios países la industria privada fabrica contenedores, inclusive para exportación.
b) Barrido de calles y áreas públicas
El barrido de calles y áreas públicas se efectúa principalmente en las vías pavimentadas de intensa circulación peatonal. En la mayoría de las ciudades latinoamericanas el rendimiento del personal es de 1,0 a 2,0 km/día de calle (o sea 2,0 a 4,0 km de cuneta), se recogen de 30 a 90 kg de basura por kilómetro barrido y se requieren entre 0,4 y 0,8 barrenderos por cada 1.000 habitantes, dependiendo del apoyo del barrido mecánico, de la proporción de calles pavimentadas y no pavimentadas, del grado de dificultad del barrido y de la educación y cooperación de la comunidad. Hay ciudades con mayor grado de dificultad, como Río de Janeiro que requiere de la limpieza de playas. El barrido mecánico tiene costos más bajos pero implica desplazamiento de mano de obra en países con altos índices de desempleo. En Chile, 93% de las localidades urbanas (370 ciudades) cuentan con algún tipo de barrido y limpieza en vías públicas, estimándose que 80% de las calles pavimentadas son atendidas por tales servicios. El 50% de los servicios de barrido en ciudades con más de 50.000 habitantes ha sido contratado a empresas privadas. En el cuadro 3.2.6 se presentan datos sobre barrido en algunas ciudades de la Región.
El reemplazo del barrido manual por el mecánico es un aspecto crítico que se sigue discutiendo en ALC por los conflictos sociales que ocasiona el despido de personal en países con altas tasas de desocupación. Mas aún, cuando precisamente el barrido manual absorbe un elevado número de trabajadores, sobre todo mujeres, que no están calificados para otros tipos de empleo. Es frecuente que muchos servicios municipales de aseo urbano utilicen hasta 50% de su fuerza laboral en el barrido de calles y áreas públicas.
La cantidad de residuos sólidos proveniente del barrido se incrementa con basura domiciliaria o residencial cuando el servicio de recolección es ineficiente o inadecuado.
Sea porque el barrido manual utiliza intensiva mano de obra o porque el barrido mecánico requiere equipo importado caro y personal operativo capacitado, este servicio de barrido es frecuentemente costoso y se convierte en un componente muy importante de los servicios de aseo urbano.
La mayoría de las ciudades con más de 200.000 habitantes utiliza personal de barrenderos y barredoras mecánicas. Las ciudades con menos de 200.000 habitantes generalmente emplean barrido manual. Las ciudades grandes cubren con barrido 100% de las calles pavimentadas del centro de ellas. La falta o deficiencias en el mantenimiento del equipo es el mayor obstáculo del barrido mecánico.
El barrido del área comercial de las ciudades es responsabilidad municipal, pero en varios países los residentes son responsables de la limpieza de la calle delante de su propiedad. Ejemplo de lo anterior ocurre en las ciudades de Bolivia.
La contratación de los servicios de barrido al sector privado formal y microempresas es cada vez más frecuente en las ciudades de la Región, con ventajas interesantes en cuanto a reducción de costos y a la calidad del servicio. Pero como el traspaso al sector privado significa muchas veces reducción de personal, se suscitan conflictos sociales y violencia como los ocurridos en Lima durante 1996.
Quizá el aspecto más importante del barrido, sobre todo en las áreas de gran circulación de peatones donde además se concentra la venta callejera, se relaciona con la colocación de papeleras y con la educación ambiental de la población para cooperar con el servicio. En ALC la colocación de papeleras es muchas veces arbitraria y sin un plan determinado. Las campañas de educación sanitaria y ambiental no tienen continuidad, no se planifican ni tienen un respaldo en la educación formal ni en las organizaciones civiles de la comunidad.
Cuadro 3.2.6
Datos sobre barrido en algunas ciudades
| Ciudad | Tipo de barrido | NE. de barrenderos S. y B. mecánicas |
Habs (millones) |
% cobertura calles pavim. |
Rendimiento (km/día)* |
| Venado Tuerto, Argentina | manual y mecánico | 0,7 | 100 | 1,3 | |
| San Rafael, Argentina | manual y mecánico | 25 man, 2 mec | 0,18 | 100 | 0,6 |
| Rosario, Argentina | mecánico | 7 | 1,1 | 100 | 2,4 |
| San Luis, Argentina | manual | - | 0,12 | 100 | 0,2 |
| Godoy Cruz, Argentina | manual | 180 | 0,19 | 100 | 0,5 |
| Concordia, Argentina | manual y mecánico | 2 mecánicas | 0,12 | 100 | - |
| Pérez, Argentina | manual | - | 0,22 | 100 | 2,4 |
| Granadero Bargosnia, Argentina | manual | - | 0,21 | 100 | - |
| Villa Mercedes, Argentina | manual y mecánico | 14 man, 2 mec | 0,9 | 100 | 0,5 |
| El Alto, Bolivia | manual | 24 | 0,452 | 100 | 2,4 |
| La Paz, Bolivia | manual y mecánico | 1 mecánica | 0,738 | 100 | 0,5-2 |
| Oruro, Bolivia | manual | 49 | 0,193 | 100 | 2,7 |
| Potosí, Bolivia | manual | 22 | 0,117 | 100 | 2,4 |
| Sucre, Bolivia | manual | 16 | 0,144 | - | - |
| Tarija, Bolivia | manual y mecánico | 20 man, 3 mec | 0,096 | 100 | 2,7 |
| Trinidad, Bolivia | manual | 13 | 0,062 | 100 | - |
| Curitiba, Brasil | manual y mecánico | 530 man, 5 mec | 2,08 | 100 | - |
| São Paulo, Brasil | manual y mecánico | 5000 man, 4 mec | 11,5 | 60 | 2 |
| Joao Pessoa, Brasil | manual y mecánico | 730 man, 1 mec | 0,68 | 90 | 2 |
| Salvador, Brasil | manual y mecánico | 2 mecánicas | 2,3 | 56 | - |
| Belo Horizonte, Brasil | manual y mecánico | 2345 man, 2 mec | 25 | 70 | 1,1 |
| Brasilia, Brasil | manual | 745 | 1,8 | 25 | 1,3 |
| Río de Janeiro, Brasil | manual y mecánico | 5741 man,26 mec | 5,5 | 90 | 1,6 |
| Santiago de Cali, Colombia | manual y mecánico | 535 man, 10 mec | 1,85 | 97 | 2,81 |
| Alajuela, Costa Rica | manual | 300 | - | 10 | 3 |
| Escobedo, México | manual | 40 | 0,28 | 90 | 0,25 |
| Benito Juárez, México | manual | 2 | 0,05 | - | 2 |
| Guadalupe, México | manual | 55 | 0,8 | - | - |
| Monterrey, México | manual y mecánico | 18 mecánicas | 1,1 | - | - |
| García, México | manual | 10 | 0,25 | 30 | - |
| Sta. Catarina, México | manual y mecánico | 23 man, 1 mec | 0,2 | 20 | - |
| Salinas Victoria, México | manual | 4 | 0,014 | 80 | 2,5 |
| San Nicolás, México | manual y mecánico | 119 man, 1 mec | 0,525 | - | - |
| Apodaca, México | manual | 10 | 0,35 | 20 | - |
| San Pedro Garza, México | manual y mecánico | 30 man, 2 mec | 0,113 | 100 | 2 |
| Asunción, Paraguay | manual y mecánico | 204 man, 4 mec | 0,51 | 60 | - |
| Lima, Cercado, Perú | manual | 256 | 0,33 | 70 | - |
| Chiclayo, Perú | manual | 116 | 0,3 | 70 | 1,1 |
| Ica, Perú | manual | 1 | 0,11 | 68 | 7,5 |
| Mercedes, Uruguay | manual | 18 | 0,37 | 70 | 2,4 |
| Col.de Sacramento, Uruguay | manual | 14 | 0,25 | 20 | 0,8 |
| Salto, Uruguay | manual | 29 | 0,1 | 30-50 | 5 |
| Tacuarembo, Uruguay | manual | 20 | 0,45 | 40 | 2 |
| Fray Bentos, Uruguay | manual | 34 | 0,22 | 35 | 1 |
| Durazno, Uruguay | manual | 24 | 0,34 | 35 | 1,3 |
| Rivera, Uruguay | manual | 11 | 0,81 | 17 | 1 |
| Montevideo, Uruguay | manual y mecánico | 728 man, 14 mec | 1,4 | 70 | 1,5 |
| Artigas, Uruguay | manual | 20 | 0,32 | 100 | 2,3 |
*
Rendimiento por barrendero en km/barrendero/turno de trabajo diario. Incluye ambos lados de la calle.Fuente: OPS. Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.
c) Recolección
Varias ciudades grandes de América Latina, como Buenos Aires, Santiago, Rosario, La Habana, México D.F., São Paulo, Río de Janeiro, Bogotá, Medellín, Cali, Montevideo, Brasilia y Caracas tienen una cobertura de recolección de 90 a 100%. En Chile, 99% de la población urbana dispone de un servicio regular de recolección de RSM. Sin embargo, en muchas zonas metropolitanas como México, São Paulo y otros no se incluye a las zonas marginadas ubicadas en áreas metropolitanas conurbadas.
La cobertura promedio de recolección es de 89% en las ciudades grandes y en las de menor tamaño es de 50 a 70% (cuadro 3.2.7). La recolección ocupa 0,2 a 0,4 trabajadores por cada 1.000 habitantes dependiendo de la generación por habitante, la concentración predial y el grado de dificultad de la ruta. En promedio cada trabajador recolecta 2 a 5 t/jornada. El equipo más usado es el camión compactador con capacidad de 10 a 15 m3 y dos viajes de 4 a 8 toneladas por turno. Cuando por condiciones laborales sólo se hace un viaje, los camiones tienen que trabajar dos turnos. Las zonas de alto y mediano ingreso están bien atendidas pero en las zonas marginales los servicios son esporádicos. Desgraciadamente, se les presta menos atención por la poca capacidad de pago de sus habitantes, por las difíciles condiciones topográficas, por el mal estado de las calles o por el carácter ilegal de los asentamientos.
La encuesta nacional de saneamiento básico efectuada en 4.425 municipios del Brasil por FIBGE, en 1989, reveló que el equipo de recolección de residuos sólidos en esos municipios ascendía aproximadamente a 39.000 unidades en total, con la siguiente distribución:
En países como Bolivia, Brasil, Colombia, Guatemala, El Salvador, Honduras, México y Perú se han ensayado métodos no convencionales de recolección con participación comunitaria. Estos métodos de recolección primaria sustituyen parte del equipo de recolección convencional con carritos, triciclos y carretas manuales o semimecanizados, lo que da ocupación a algunos de los habitantes de la zona servida. Hasta ahora el resultado de las experiencias ha sido variable. Otros métodos consisten en la colocación de contenedores que se cargan mecánicamente con camiones compactadores provistos de izadores. Los habitantes de los alrededores se organizan para llevar su basura hasta esos recipientes, lo que reduce los costos de los servicios. Donde no hay servicio oficial de recolección, especialmente en áreas marginales, la recolección ocasionalmente lo hace el sector informal y frecuentemente arroja los residuos a botaderos clandestinos.
En la Región, los costos de recolección varían de 15 a 40 dólares por tonelada y en Estados Unidos de 50 a 125 dólares. Como resultado de políticas nacionales, los que más adelantos reportan son algunos países del Caribe, Cuba y Chile. En este último, la cobertura de recolección en las poblaciones urbanas ha alcanzado 98%. En el resto de los países, las ciudades medianas y pequeñas del interior alcanzan coberturas mucho más bajas y están siempre en condiciones críticas de equipamiento. En los cuadros 3.2.8 y 3.2.9 se muestran datos sobre la recolección en algunos países y ciudades.
Ante la falta de datos para comparar la eficiencia de la recolección entre los diferentes servicios municipales, se están empleando indicadores tales como tonelada de recolección/persona, operario de recolección por 1.000 habitantes y habitantes por camión de recolección. Aunque la tecnología de recolección entre los países de la Región es similar, con gran dependencia de equipo importado, la productividad y eficiencia varía grandemente entre ciudades. No todos los servicios municipales de las ciudades grandes utilizan técnicas óptimas de rutas y transporte; en las ciudades intermedias y pequeñas los procedimientos son totalmente empíricos y consecuentemente ineficientes.
Los costos de recolección comparados con los países industrializados son inferiores, debido exclusivamente al bajo costo de la mano de obra latinoamericana. Las deficiencias y limitaciones anteriores están siendo superadas por las empresas privadas, las que están incursionando cada vez más en la recolección. No ocurre lo mismo en las ciudades menores, donde probablemente las microempresas se proyectarán con mayores posibilidades como sucede, por ejemplo, en Costa Rica y Perú.
Otras características de la recolección en la mayor parte de ALC son el uso de equipo convencional, camiones compactadores de carga trasera o lateral que operan bien en zonas urbanas pavimentadas, pero presentan problemas en calles con gradientes elevadas o en ciudades situadas a mucha altura sobre el nivel del mar. También hay problemas en el sistema de compactación debido a la mayor densidad de la basura y el sistema de mantenimiento es deficiente por falta de repuestos. De allí que muchos servicios de recolección utilizan camiones de baranda y volquetes, cuya adquisición, mantenimiento y operación son de bajo costo, ya que la menor eficiencia se compensa con los bajos salarios de los operadores.
La frecuencia de recolección municipal es generalmente de dos o tres veces por semana y también diaria en algunos sectores donde la generación de residuos sólidos comerciales así lo demanda (zonas céntricas, mercados, centros comerciales, áreas de turismo intenso, etc.). En algunas ciudades como Lima, la frecuencia de recolección es diaria en áreas residenciales de altos ingresos, lo que representa costos elevados, sin embargo, los usuarios se sienten satisfechos a pesar de que todos los días deben sacar pequeñas cantidades de basura. En el otro extremo, en las zonas marginales la frecuencia de recolección es de una vez por semana, una vez cada dos semanas o en forma ocasional.
Las áreas metropolitanas y ciudades grandes están resolviendo el problema del servicio de recolección mediante contratos al sector privado, como sucede en Buenos Aires y São Paulo, o mediante el otorgamiento de concesiones a consorcios privados, como en Bogotá o incluso a recolectores privados del sector informal, como en la ciudad de Guatemala. Actualmente en Chile, 80% de los servicios de recolección en ciudades de más de 50.000 habitantes son operados por empresas privadas. La productividad es superior en el sector privado que en los servicios de la municipalidad. En Colombia por ejemplo, mientras Cali emplea 0,4 operarios por 1.000 habitantes bajo el sistema de recolección municipal, Bogotá requiere 0,17, Barranquilla 0,15, y Santa Marta 0,12/1.000 habitantes bajo el sistema privado.
En las ciudades intermedias y menores se identifican como aspectos críticos de la recolección, la baja cobertura y la escasa o ninguna atención a los asentamientos marginales urbanos.
Cuadro 3.2.7
Cobertura de recolección y disposición final de residuos sólidos
en las capitales latinoamericanas y en algunas ciudades mayores
Ciudad y añoa |
Habitantes (millones) |
Producción de basura (tn/día) |
Cobertura de recolección (%) |
Cobertura de Relleno Sanitariob (%) |
Institución Responsable |
Servicio (propio o contratado) |
Ingreso/Costoc (% no subsidiado) |
Número de empleados |
Empleados por 1.000 |
tn/ empleado |
||||||||||||
Bueno |
Regular |
Malo |
habitantes |
|||||||||||||||||||
| AM S Paulo (96) | 16,4 |
22.100 |
95 |
100 |
- |
- |
Municipal |
Privado |
Bien |
10.000 |
0.6 |
2,2 |
||||||||||
| AM Mexico (94) | 15,6 |
18.700 |
80 |
50 |
25 |
25 |
Municipal |
Municipal |
Mal (0%) |
17.000 |
1,1 |
1,1 |
||||||||||
| AM B. Aires (96) | 12,0 |
10.500 |
91 |
100 |
- |
- |
E.M.A. |
Privado (97%) |
Bien |
... |
|
|
||||||||||
| R. de Janeiro (96) | 9,9 |
9.900 |
95 |
- |
100 |
- |
E.M.A. |
Mixto |
Regular |
12.000 |
1,2 |
0,8 |
||||||||||
| Santiago (95) | 5,3 |
4.600 |
100 |
100 |
- |
- |
E.M.A. |
Privado |
Bien |
... |
|
|
||||||||||
| Bogota (96) | 5,6 |
4.200 |
99 |
100 |
- |
- |
Consorcios |
Privado |
... |
2.600 |
0,5 |
1,6 |
||||||||||
| AM Lima (96) | 7,5 |
4.200 |
60 |
- |
40 |
60 |
Municipal |
Mixto |
Mal |
5.500 |
0,7 |
0,8 |
||||||||||
| Caracas (95) | 3,0 |
3.500 |
95 |
- |
100 |
- |
Municipal |
Privado |
Mal (15%) |
5.110 |
1,7 |
0,7 |
||||||||||
| Belo Horizonte (96) | 3,9 |
3.200 |
90 |
100 |
- |
- |
E.M.A. |
Mixto |
... |
... |
|
|
||||||||||
| AM Monterrey (96) | 2,8 |
3.000 |
81 |
- |
100 |
- |
E.M.A. |
Mixto |
... |
... |
|
|
||||||||||
| Salvador (96) | 2,8 |
2.800 |
93 |
- |
100 |
- |
E.M.A. |
Mixto |
... |
2.345 |
0,8 |
1,2 |
||||||||||
| Santo Domingo (94) | 2,8 |
1.700 |
65 |
- |
- |
100 |
Municipal |
Privado |
Mal |
... |
|
|
||||||||||
| Brasilia (96) | 1,8 |
1.600 |
95 |
- |
75 |
25 |
E.M.A. |
Mixto |
... |
745 |
0,4 |
2,1 |
||||||||||
| Guayaquil (96) | 2,3 |
1.400 |
100 |
100 |
- |
- |
Municipal |
Privado |
Bien |
843 |
0,4 |
1,7 |
||||||||||
| La Habana (91) | 2,0 |
1.400 |
100 |
- |
100 |
- |
Municipal |
Municipal |
... |
1.800 |
0,9 |
0,8 |
||||||||||
| Cali (96) | 1,8 |
1.350 |
95 |
- |
- |
100 |
E.M.A. |
Municipal |
Bien(100%) |
1.313 |
0,7 |
1,0 |
||||||||||
| Curitiba (95) | 2,1 |
1.300 |
100 |
100 |
- |
- |
Municipal |
Privado |
... |
... |
|
|
||||||||||
| Montevideo (95) | 1,4 |
1.260 |
97 |
- |
- |
100 |
E.M.A. |
Municipal |
Mal (20%) |
2.443 |
1,7 |
0,5 |
||||||||||
| Guatemala (92) | 1,3 |
1.200 |
80 |
- |
- |
100 |
Municipal |
Mixto |
Bien |
594 |
0,5 |
2,0 |
||||||||||
| Asunción (96) | 1,2 |
1.100 |
80 |
- |
- |
- |
Municipal |
Municipal |
Regular |
1.100 |
0,9 |
1,0 |
||||||||||
| San José (95) | 1,0 |
960 |
90 |
100 |
- |
- |
Municipal |
Municipal |
Bien |
900 |
0,9 |
1,1 |
||||||||||
| Barranquilla (96) | 1,0 |
900 |
98 |
- |
- |
100 |
Municipal |
Mixto |
... |
659 |
0,7 |
1,4 |
||||||||||
| Quito (94) | 1,3 |
900 |
85 |
- |
- |
100 |
E.M.A. |
Municipal |
Bien (100%) |
1.100 |
0,8 |
0,8 |
||||||||||
| Panamá (95) | 0,8 |
770 |
90 |
- |
100 |
- |
Municipal |
Municipal |
Bien (100%) |
2.100 |
2,6 |
0,4 |
||||||||||
| Medellin (87) | 1,5 |
750 |
99 |
100 |
- |
- |
E.M.A. |
Mixto |
Bien (100%) |
750 |
0,5 |
1,0 |
||||||||||
| Rosario (96) | 1,1 |
700 |
100 |
- |
100 |
- |
E.M.A. |
Privado |
... |
... |
|
|
||||||||||
| San Salvador (92) | 1,3 |
700 |
60 |
- |
- |
- |
Municipal |
Municipal |
Regular (60%) |
1.150 |
0,9 |
0,6 |
||||||||||
| Tegucigalpa (95) | 1,0 |
650 |
75 |
- |
- |
100 |
Municipal |
Municipal |
Regular |
480 |
0,5 |
1,4 |
||||||||||
| Managua (88) | 1,0 |
600 |
70 |
- |
- |
100 |
Municipal |
Municipal |
... |
... |
|
|
||||||||||
| Puerto España (93) | 0,5 |
600 |
98 |
- |
100 |
- |
E.M.A. |
Mixto |
Mal |
... |
|
|
||||||||||
| Cartagena (96) | 0,6 |
560 |
96 |
- |
100 |
- |
Municipal |
Mixto |
... |
... |
|
|
||||||||||
| La Paz (96) | 0,7 |
380 |
92 |
100 |
- |
- |
E.M.A. |
Privado |
Mal |
450 |
0,6 |
0,8 |
||||||||||
| Joao Pessoa (96) | 0,7 |
250 |
95 |
- |
100 |
- |
Municipal |
Mixto |
... |
730 |
1,0 |
0,3 |
||||||||||
| Total | 114 |
107.730 |
89% |
57% |
29% |
14% |
E.M.A. = 42% |
Municipal = 33% |
71.712 |
0,90 |
1,10 |
|||||||||||
a
Año de la última actualización
bBueno = Relleno sanitario; Regular = Relleno controlado; Malo = Basurero a cielo abierto
cMal = I/C<33%; Regular = I/C<66%; Bien = I/C>66%. Todos los datos fueron proporcionados por los responsables de los servicios.
AM = Área metropolitana
E.M.A. = Empresa Municipal de Aseo
- El valor es cero
... Datos no disponiblesFuentes:
OPS. Condiciones de salud en las Américas. 1994.
OPS. Análisis sectoriales de residuos sólidos. 1995-1996.
OPS. Informes sobre residuos sólidos de Ecuador, Paraguay, Guatemala. 1993-1994.
OPS. Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.
OPS. Informes de expertos para el presente Estudio. 1996.
Cuadro 3.2.8
Coberturas nacionales de aseo urbano en algunos países
País |
Población |
Recolección(1) |
Relleno |
|
Total |
Urb |
|||
| Chile (94) | 13,8 |
11,8 |
99% |
83% |
| Brasil (96) | 155 |
120 |
71% |
28% |
| Cuba (91) | 10,9 |
8,3 |
95% |
90% |
| Costa Rica (96) | 3,7 |
1,8 |
66% |
68% |
| Trinidad (93) | 1,3 |
0,8 |
95% |
70% |
| Bolivia (96) | 7,4 |
4,5 |
68% |
50% |
| Haití (96) | 7,2 |
4,9 |
30% |
20% |
| Honduras (96) | 5,7 |
2,5 |
20% |
0% |
| Paraguay (96) | 5,0 |
2,6 |
35% |
5% |
| Perú (96) | 23,5 |
17,2 |
84% |
5% |
| Uruguay (96) | 3,2 |
2,9 |
71% |
0% |
| Antigua (95) | 0,07 |
0,03 |
85% |
- |
| Dominica(95) | 0,07 |
0,03 |
50% |
- |
| Granada (95) | 0,09 |
0,06 |
50% |
- |
| Venezuela (95) | 21,8 |
20,3 |
75% |
85% |
| Perú (95) | 23,5 |
17,2 |
60% |
0% |
| México (96) | 91,1 |
70,5 |
70% |
17% |
Notas.- (1) Cobertura de recolección calculada sobre la
población urbana.
(2)
Cobertura de rellenos, calculada sobre la cantidad recolectada.
Fuente:
OPS. Desechos peligrosos y salud en América Latina y el Caribe. 1995. Serie Ambiental No 15.
OPS; BID. Informes de expertos locales para el presente diagnóstico. 1996
Cuadro 3.2.9
Datos sobre recolección en algunas ciudades
Ciudad (millones habitantes) |
Almacenamiento |
No camiones |
Rendimiento |
Frecuencia |
| La Habana, Cuba (2) | 10% individual |
200 |
3 min/100 m
|
6/7, 3/7
|
| México, D.F., México (11) | individual |
1.500 |
4 t/pers. |
6/7 |
| Río de Janeiro*, Brasil (5) | individual |
565 |
3,3 t/pers. |
3/7 |
| Caracas, Venezuela (3) | individual |
350 |
4,5 t/pers. |
2/7 |
| San José, Costa Rica (0,25) | 70% bolsa |
35 |
3-5 t/pers. |
6/7 |
| Bogotá, Colombia (5,6) | individual |
0,17 trab/1.000 hab. |
6/7, 3/7, 2/7 |
|
| Medellín, Colombia (1,5) | individual |
115 |
0,20 trab/1.000 hab. |
6/7, 3/7, 2/7 |
| Cali, Colombia (1,8) | individual |
109 |
0,40 trab./1.000 hab. |
6/7, 3/7, 2/7 |
| Barranquilla, Colombia (1,0) | 49 |
0,15 trab./1.000 hab. |
6/7, 3/7, 2/7 |
|
| São Paulo, Brasil (16,4) | individual |
600 |
3/7 |
|
| Brasilia, Brasil (1,8) | individual |
144 |
0,65 trab./1.000 hab. |
6/7, 3/7, 1/7, 1/15 |
| Montevideo, Uruguay (1,4) | individual |
169 |
0,43 trab./1.000 hab. |
6/7, 3/7 |
| Asunción, Paraguay (1,2) | 50 |
0,19 trab./1.000 hab. |
6/7, 3/7, 1/7 |
|
| Monterrey, México (2,8) | 183 |
0,08 trab./1.000 hab. |
3/7, 2/7 |
|
| Estados Unidos (media) | individual |
- |
5-8 t/pers. |
1/7, 2/7 |
Fuente:
OPS. El manejo de residuos sólidos municipales en América Latina y el Caribe. 1995. Serie Ambiental No 15.
OPS. Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.
OPS; BID. Informes de expertos locales para el presente diagnóstico. 1996.
d) Transferencia
El rápido crecimiento urbano registrado en décadas pasadas ha provocado una expansión acelerada que hace cada vez más difícil localizar sitios adecuados para la disposición final, tanto por la oposición de los vecinos como por el costo de los terrenos. Las grandes distancias a los nuevos rellenos sanitarios ha obligado el uso creciente de estaciones de transferencia que permiten el acarreo de la basura en unidades de 40 a 60 m3 con costos unitarios más bajos. Se conoce la existencia de estaciones en Bolivia, Chile, Ecuador, Brasil, Argentina, Colombia, México, Perú y Venezuela y hay otras en proyecto en Asunción, San Salvador, San José y otras ciudades. En Río de Janeiro, México, Caracas, Monterrey, Guadalajara y Buenos Aires, más de 50% de la basura recolectada pasa por estaciones. Se espera que su uso sea cada vez más frecuente en la Región.
Los costos de estos servicios varían de 5,00 a 17,00 dólares por tonelada, según la distancia de acarreo. Los costos actuales en los Estados Unidos fluctúan entre 15 y 25 dólares. En el cuadro 3.2.10 se presentan datos sobre algunas estaciones de transferencia de la Región. En Brasil los costos de transferencia están alrededor de US$ 0,25 t/km.
La mayoría de las ciudades con más de un millón de habitantes cuenta con estaciones de transferencia que tienen diseños con ligeras variantes. Los camiones recolectores descargan la basura directamente en grandes remolcadores que transportan cargas grandes hasta la disposición final. Estos remolcadores que usualmente no tienen compactación, a veces reciben desechos compactados como en las estaciones de transferencia de Bogotá y Buenos Aires, donde existen compactadores estacionarios. El Distrito Federal de México cuenta con 14 estaciones de transferencia. En Brasil, según encuesta de FIBGE en 1989, de los 4.425 municipios encuestados, sólo 19 tenían estaciones de transferencia que transbordaban 7.716 t/día.
Cuadro 3.2.10
Datos sobre transferencia en algunas ciudades
Ciudad |
Tipo y número |
Ton/día |
Unidades |
Pers. |
Camiones |
Costo por t US$ |
Mexico, D.F., México (11) |
Directas |
3.000 |
Compactadoras 60 m3 |
260 |
50 |
|
Río de Janeiro, Brasil (9,9) |
Sin comp. 4 |
3.700 |
30 a 45 m3 con y sin compactación |
70 |
40 |
5 |
Lima, Perú (7,5) |
Directas y |
1.500 |
60 m3 sin compactación |
- |
12 |
13 |
Caracas, Venezuela (3,0) |
Directa 1 |
1.200 |
2 x 24 m3 |
- |
12 |
- |
La Paz, Bolivia (0,7) |
Varias |
320 |
- |
18 |
9 |
5 |
Buenos Aires, Argentina (11) |
Combinadas, 3 |
5.000 |
60 m3 |
150 |
45 |
17 (con depreciación) |
Sao Paulo, Brasil (16,4) |
Sin compact. 3 |
5.600 |
40 - 60 m3 |
180 |
45 |
6 |
Brasilia, Brasil (1,8) |
- |
600 |
- |
15 |
13 |
- |
Cali, Colombia |
- |
80 |
- |
7 |
10 |
- |
Monterrey, México (2,8) |
3 |
2.200 |
- |
- |
42 |
- |
Santiago, Chile (5,3) |
1 |
3.000 |
- |
- |
- |
- |
Fuente:
OPSOPS. El manejo de residuos sólidos en América Latina y el Caribe. 1995. Serie Ambiental No 15.
OPS. Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.
OPS, BID. Informes expertos locales para el presente diagnóstico
e) Tratamiento, incineración y bioconversión
Debido a la falta de terrenos, su alto costo o por la cada vez más exigente legislación para la preservación del ambiente, muchos países desarrollados adoptaron la incineración y el compostaje de sus RSM como métodos de tratamiento, procesos que pueden llegar a ser parcialmente competitivos aún cuando utilicen una tecnología avanzada. Estos procesos tratan de aprovechar la basura o sus características, lo que dio origen a proyectos de incineración con aprovechamiento de energía, de bioconversión en cómpost, de producción de combustible auxiliar o RDF (refuse derived fuel) y de biogás de los rellenos sanitarios (en Santiago de Chile para uso residencial y en Río de Janeiro como combustible auxiliar para los vehículos de la COMLURB). Estas tecnologías han sido adoptadas por varias ciudades de ALC con resultados casi siempre desalentadores, a excepción de algunos proyectos de recuperación de biogás, debido a que faltaron los análisis técnicos, institucionales y económicos para establecer la justificación y factibilidad de las inversiones. Actualmente, sólo en algunas ciudades de ALC y en circunstancias muy especiales se justificarían las tecnologías de incineración y compostaje, tratamientos que según informes de la OPS tienen costos hasta 20 veces más altos que el de los rellenos sanitarios.
Por lo expuesto, la incineración se circunscribe a pequeños incineradores para residuos especiales, principalmente en los hospitales, puertos, aeropuertos y en la industria, con la excepción de la ciudad de São Paulo cuyo municipio quedó encerrado por otros municipios del área metropolitana. El proyecto de incineración en São Paulo, Brasil, consiste en la instalación de dos plantas de incineración, compostaje y reciclaje, con capacidad de 2.500 toneladas por día, cada planta. Cada una de las plantas incinerará 1.250 toneladas por día o compostificará otras 1.250 toneladas diarias. El costo del proyecto asciende a US$ 600 millones que debe ser financiado por el sector privado. Se dará una concesión por 20 años y la Municipalidad de São Paulo pagará US$ 70 por tonelada tratada durante los 3 primeros años y US$ 25 por tonelada a partir del cuarto año. Se licitó hace 2 años pero ha habido problemas con uno de los consorcios adjudicatarios, por lo que aún no se ha iniciado su ejecución. Por no cumplir con las normas de emisión, el incinerador municipal de la ciudad de México fue cerrado en 1992. Tampoco funciona el incinerador de la ciudad de Buenos Aires. Por no ser económicamente viable en Santiago de Chile se desestimó un intento de instalar un incinerador. Se ha informado que en Barbados, el gobierno tuvo que pagar el préstamo por un pequeño incinerador (una tonelada por día) que fue concedido a una firma privada.
No se conoce aún una empresa privada que haya invertido y esté operando por su cuenta un incinerador municipal grande en la Región. Por otra parte, los antiguos incineradores de los edificios de varias ciudades han sido prohibidos para controlar la contaminación atmosférica. Por el riesgo que representa la potencial emisión de dioxinas y furanos, entre otros contaminantes, hasta ahora no se ha autorizado la instalación de incineradores de baja capacidad en el Distrito Federal, Corregidora (Querétaro) y otras ciudades de México. Recientemente se viene ofreciendo a diversas municipalidades plantas de incineración con recuperación de energía, aunque no se ha verificado la factiblidad técnico económica de esas inversiones.
La producción de cómpost mediante procesos simplificados, como son el apilado, los biodigestores rotatorios y últimamente la lombricultura, se han ido abandonando también por sus costos y porque sus promotores prometieron a las autoridades municipales que obtendrían utilidades, cuando se ha comprobado que el uso de alternativas ecológicamente más aceptables tiene un costo asociado. Se estima que en los últimos 20 años se ha comprado en la Región no menos de 30 plantas de cómpost de las cuales algunas nunca se llegaron a instalar, abandonándose la maquinaria; otras 15 han cerrado a los pocos años porque las municipalidades no continuaron la subvención. La falta de estudios de factibilidad y el reducido mercado local para comercializar el producto fueron las principales causas del fracaso de estas instalaciones. Las municipalidades no podían seguir subsidiando los altos costos operacionales de las plantas, aunque ecológicamente eran aceptables, sobre todo si tenían alternativas menos costosas de disposición final. En el cuadro 3.2.11 se muestran algunos datos sobre las tendencias del tratamiento y la disposición final en el mundo.
Especial mención merece el programa de recuperación y uso del biogás producido en los rellenos sanitarios. Mensualmente, en la ciudad de Santiago de Chile se recupera un promedio de 4 millones de metros cúbicos de biogás con un poder calorífico superior a 5.000 kcal/m3. Este biogás es mezclado con gas de petróleo y distribuido a través de la red de tuberías de la ciudad para consumo doméstico y llega a cubrir 40% de la demanda total de este tipo de combustible. El precio de venta del biogás a la compañía de gas es de US$ 1,25 por millón de Kcalorías. Similar uso se está realizando en la ciudad de Valparaíso.
En una encuesta realizada en Brasil se constató que había 41 plantas grandes o medianas de reciclaje y compostaje y 13 incineradores en operación.
Cuadro 3.2.11
Tendencias mundiales del tratamiento y disposición final
Porcentajes de tratamiento o disposición final (90) |
|||
País o región |
Relleno sanitario |
Combustión |
Cómpost |
| Estados Unidos Japón Alemania Francia Suiza Suecia España América Latina |
80 |
19 |
<1 |
Fuente: OPS. El manejo de residuos sólidos municipales en América Latina y el Caribe. 1995. Serie Ambiental No 15.
Sobre plantas de cómpost en América Latina se dispone de poca información, pero se tiene conocimiento de lo siguiente:
Acapulco, México Se compró una planta y nunca se instaló.
Guadalajara, México 160 t/turno funcionó 15 años (cerrada).
Monterrey, México 160 t/turno funcionó 15 años (cerrada).
Villa Hermosa, México Inactiva.
Oaxaca, México 80 t/turno. No se sabe si continúa funcionando.
Toluca, México Inactiva.
San Salvador, El Salvador Cerrada desde hace más de 25 años.
Medellín, Colombia Nunca funcionó.
Venezuela Se adquirió una planta y nunca funcionó.
Quito, Ecuador Planta piloto de 5 t/turno con biodigestor rotatorio. No se sabe si
continúa funcionando.
Cuenca, Ecuador Planta piloto con biodigestor rotatorio. No se sabe si continúa
funcionando.
Guayaquil, Ecuador Se compró una planta que nunca se instaló y produjo una crisis
política.
Brasilia, Brasil Hay dos plantas en Brasilia que están funcionando.
Brasil Se ha instalado plantas pequeñas cuyo funcionamiento no ha sido evaluado a mediano plazo. En São Paulo, Brasilia y Río de Janeiro funcionan plantas grandes. En Río de Janeiro se instalaron dos plantas con capacidad conjunta de 1.800 t/d y un costo total de US$ 40 millones que han tenido dificultades para arrancar. Según datos de un estudio del Instituto de Pesquisas Tecnológicas de São Paulo, IPT, en 1990 existían 57 instalaciones de compostaje con reciclaje incorporado; de ese total, 18 estaban operando, 15 en construcción y las 24 restantes estaban paradas o desactivadas.
Algunos proyectos demostrativos de bioconversión y recuperación de residuos sólidos, promovidos y auspiciados por ONG y operados por la comunidad han sido exitosos. Sin embargo, lo fueron como proyectos de valor académico y de proceso técnico, pero en raros casos la experiencia se ha mantenido en el tiempo y no se ha logrado replicarlos en forma masiva, pues carecían de mecanismos institucionales, administrativos y de autososteniblidad económica y financiera.
En cuanto a los costos de tratamiento y disposición final, y sólo para efectos comparativos, en el cuadro 3.2.12 se presentan algunas cifras.
Cuadro 3.2.12
Costos de tratamiento
Costos de métodos alternos de tratamiento |
||
| Método | Costo de inversión US$ por tonelada instalada |
Costo operación US$ por tonelada (con amortización) |
| Relleno sanitario, EUA Relleno sanitario, ALC(**) Compostaje Incineración, EUA(*) |
S/D |
$30 (variable de 15 a 60) |
(*) El costo de operación por tonelada es el costo neto después de vender la energía. El costo bruto sería de US$ 90 por tonelada.
(**) Las especificaciones técnicas de rellenos sanitarios en EUA son más estrictas que en ALC, lo cual influye en los costos.Fuente: OPS/OMS.
En el cuadro 3.2.13 se muestra datos sobre tratamiento en algunas ciudades de ALC. Salvo el caso de ciudades contiguas a complejos agro-industriales, no es probable que el sector privado tenga interés en invertir y operar plantas compostificadoras a menos que se traten de pequeños proyectos industriales para un mercado local reducido de jardines y plantas caseras.
Se han reportado proyectos exitosos de lombricultura para producir humus en Colombia, Cuba, Perú y Brasil, pero son experiencias piloto que se ejecutan a muy pequeña escala y con una intensiva asesoría técnica y social.
También hay conocimiento de algunos proyectos demostrativos de procesos de digestión anaerobia de residuos que muestran su factibilidad técnica, pero no se han implementado porque no se ha demostrado su costo-efectividad.
Cuadro 3.2.13
Tratamiento de los RSM en algunas ciudades
Ciudad |
Relleno sanitario(*) |
Incineración |
Compostaje |
Reciclaje en planta |
Otros tratam. |
Financiación del tratamiento |
| São Paulo | 94% |
1,1% |
4,5% (500 t/día) |
0.4% |
- |
subsidiada |
| Río de Janeiro | 81% |
- |
900 t/día |
4% |
- |
subsidiada
|
| Brasilia | 73% |
1% |
13% |
3% |
- |
subsidiada |
| México | 92% |
Inactiva |
Producía 200 t/día |
7% |
- |
subsidiada |
| Montevideo | 99% |
<1% |
- |
- |
subsidiada |
|
| Cali | 90% |
- |
70 t/día |
- |
subsidiada |
|
| La Habana | 100% |
- |
- |
- |
Plantas para procesar alimento para cerdos |
sin información |
| Asunción | 100% |
- |
- |
- |
sin información |
|
| Santiago de Chile | 100% |
- |
- |
Recuperar el biogás |
(*) Algunos son sólo rellenos controlados.
Fuente:
OPS. El manejo de residuos sólidos municipales en América Latina y el Caribe. 1995. Serie Ambiental No 15.
OPS. Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.
f) Relleno sanitario
En el cuadro 3.2.7, que incluye 33 grandes ciudades, se observa que en cuanto a disposición final, en 57% de esas ciudades la basura va a rellenos sanitarios y en 29% a rellenos semicontrolados. Las instalaciones restantes no cumplen con las normas sanitarias y ambientales mínimas y pueden ser clasificadas como basureros. Si se compara estas cifras con las de hace poco más de una década, se puede decir que ha habido un buen avance. Sin embargo, se debe reconocer que ocurre sólo en algunas grandes ciudades que por su tamaño producen desviaciones estadísticas, lo que puede conducir a un optimismo exagerado. En efecto, la situación en las ciudades del interior no es halagadora (cuadro 3.2.8). Por otra parte, los denominados rellenos sanitarios en su mayoría no llenan las especificaciones técnicas para ser denominados como tales, ni siquiera para ser considerados como rellenos controlados. En Brasil, en una encuesta realizada a nivel nacional, 88% de las ciudades tenían basureros a cielo abierto, 9% tenían relleno controlado y 3% tenían relleno sanitario u otro método adecuado de disposición final.
En Chile, la disposición de residuos sólidos en rellenos sanitarios alcanza una cobertura de 83% a nivel nacional. Del total de 409 ciudades, 184 tienen rellenos sanitarios, por lo que se le considera líder en este tipo de disposición final en ALC.
La humedad y composición de la basura determina que su comportamiento en los rellenos sanitarios de la Región sea diferente a lo descrito en la literatura técnica de los países desarrollados. La densidad de la basura compactada es mayor (800 a 1.000 kg/m3, lo que extiende la vida útil de los rellenos más allá de lo esperado inicialmente. El 50% de humedad hace que con la compactación se alcance rápidamente la capacidad de campo en el relleno y se produzca la etapa metanogénica de la descomposición y la producción de biogás. El biogás se usa en las redes de distribución de gas en Santiago y Valparaíso (Chile) y se usaba en la década de 1980 como combustible en camiones y vehículos ligeros de supervisión en Río de Janeiro (Brasil). Cabe aclarar que ninguno de los dos países es exportador de petróleo.
Si las 330.000 toneladas diarias de basura urbana que se producen en la Región se llevaran a rellenos sanitarios, se requeriría 380.000 m3 por día de espacio para depositarlas. Esto da una idea de la demanda de terreno y la necesidad de diseñar estrategias para que los organismos operadores tengan prioridad en la planeación municipal a fin de obtener terrenos urbanos o suburbanos.
En la Región los costos de operación de un relleno sanitario varían de 3,00 a 10,00 dólares por tonelada, según el tamaño, calidad de la operación, topografía y condiciones hidrogeológicas del sitio seleccionado. En los Estados Unidos el costo promedio es de 30 dólares por tonelada debido a la estricta legislación existente.
Debe aclararse también que en ningún país de la Región se tratan los lixiviados y que estos se infiltran al subsuelo o se vierten en corrientes superficiales. La ciudad de Santiago hace una recirculación de estos líquidos en sus rellenos porque la precipitación pluvial es escasa. Los nuevos diseños en varias ciudades ya está considerando el tratamiento, como Buenos Aires y el Distrito Federal de México. Otro aspecto que se empieza a prever es considerar en la tarifa un fondo para el cuidado ambiental del relleno después de su clausura (Buenos Aires y Santiago). Es decir, se tiene en consideración la diferencia entre costo y precio.
En el cuadro 3.2.14 se presenta datos sobre los rellenos sanitarios de algunas ciudades de la Región, los que han sido proporcionados por entidades operadoras del servicio. Sin embargo, los informes elaborados por expertos locales para el presente diagnóstico en Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Perú, Trinidad y Tabago y Venezuela, y los estudios sectoriales efectuados por la OPS en Colombia, Guatemala, México y Uruguay, indican que la cobertura y calidad de los rellenos sanitarios son inferiores a los indicados por los operadores en ese cuadro. El cuadro 3.2.14.1 resume esta información sobre la calidad y cobertura de los rellenos sanitarios en 11 países de la Región.
El problema de los segregadores sigue vigente en casi todas las ciudades, lo que impide una operación segura y sanitaria del relleno. Hay que hacer una clara diferencia entre los segregadores del relleno y los de la ciudad. Cuando hay segregadores en los rellenos no es posible lograr un relleno verdaderamente sanitario. Todo intento de mediar entre las demandas sociales que permiten el reciclaje en el relleno y las reglas esenciales de operación, hace la diferencia entre un relleno a medias y un verdadero relleno sanitario.
Uno de los problemas mayores es operar rellenos sanitarios en ciudades pequeñas de menos de 50.000 habitantes porque los costos de capital y operación de un tractor para tan poca basura hacen que la economía de escala actúe desfavorablemente. Aquí cabe mencionar el programa de rellenos sanitarios manuales de Colombia, lo que puede ser una solución a este tipo de problemas. En Chile también se han logrado avances sustanciales en ciudades menores de 20.000 habitantes, pues de las 342 localidades, 22% (69 localidades) tienen acceso a rellenos sanitarios, manuales o regionales mecanizados. La experiencia del Perú en la construcción y operación de rellenos sanitarios manuales a cargo de microempresas es positiva. Así, por ejemplo, en la ciudad de Cajamarca, que tiene 100,000 habitantes una micro-empresa está operando el relleno sanitario manual.
Cuadro 3.2.14
Datos sobre rellenos sanitarios en algunas ciudades
Ciudad |
Calidad del relleno (método) |
Proporción rellenada de lo recolectado |
t/día relleno |
Número relleno |
Ventilan biogás |
Aprovechan biogás |
Costo relleno $/t |
| México, D.F. | Bueno (Área) |
50% |
5.000 |
1 |
Si |
No |
4.00(op.) |
| Lima, Perú | Regular (Área) |
30% |
1.500 |
2 |
Si |
No |
4.00(op.) |
| Río de Janeiro, Brasil | Bueno (Área) |
81% |
5.500 |
3 |
Si |
Si |
4.00 |
| São Paulo, Brasil | Bueno (Área) |
94% |
11.800 |
3 |
Si |
No |
12.00 |
| Santiago, Chile | Bueno (Área) |
100% |
4.600 |
2 |
Si |
Si |
6.00 |
| La Habana, Cuba | Regular (Área) |
80% |
1.500 |
2 |
No |
No |
- |
| Caracas, Venezuela | Regular (Área) |
100% |
3.400 |
2 |
Si |
No |
- |
| San José, Costa Rica | Regular (Área) |
100% |
500 |
1 |
- |
No |
2.90
|
| Bogotá, Colombia | Bueno (Área) |
100% |
4.200 |
1 |
Si |
No |
2.70 |
| Buenos Aires, Argentina | Bueno |
100% |
9.600 |
5 |
Si |
No |
10.00 (tot) |
| La Paz, Bolivia | Bueno |
100% |
350 |
1 |
Si |
No |
- |
| Medellín, Colombia | Bueno |
100% |
750 |
1 |
Si |
No |
- |
| Guayaquil, Ecuador | Bueno |
100% |
1.400 |
1 |
Si |
No |
2.20 |
| Rosario, Argentina | Regular |
100% |
700 |
1 |
- |
No |
- |
| Brasilia, Brasil | Regular |
75% |
1.100 |
1 |
- |
No |
- |
| Curitiba, Brasil | Bueno |
100% |
1.300 |
1 |
- |
- |
- |
| Monterrey, México | Regular |
100% |
2.400 |
1 |
No |
No |
- |
| Trinidad y Tabago | Regular |
100% |
1.200 |
3 |
Si |
No |
5.40 |
Fuente:
OPS. El manejo de residuos sólidos municipales en América Latina y el Caribe. 1995. Serie Ambiental No 15.
OPS. Sistema de Monitoreo de Residuos Urbanos, SIMRU. 1996.Exposiciones del XXV Congreso de AIDIS en México, 1996.
Nota: op = costos de operación sin amortización.
Tot = costos de operación con amortización.
Cuadro 3.2.14.1
Información sobre rellenos sanitarios en algunos países
de América Latina y el Caribe a nivel nacional
| País | Información sobre rellenos sanitarios |
| Argentina | Existen 5 rellenos sanitarios ubicados en el área metropolitana de Buenos Aires y uno en Córdoba. |
| Brasil | Se estima que apenas 3% de 40 mil toneladas recolectadas diariamente tienen una disposición final adecuada. |
| Chile | El 83% de lo recolectado en 184 ciudades del país se dispone en rellenos sanitarios. |
| Colombia | Con excepción de Medellín y Bogotá no hay rellenos sanitarios en el país. |
| Costa Rica | No hay rellenos sanitarios en el país. |
| Ecuador | Hay un relleno sanitario en Guayaquil y rellenos controlados en Quito. |
| Guatemala | No hay rellenos sanitarios en el país. |
| México | Se estima que sólo hay 10 a 15 rellenos sanitarios en el país, incluidos 2 rellenos en el Distrito Federal. |
| Perú | No hay rellenos sanitarios en el país. |
| Trinidad y Tabago | En Trinidad hay 3 rellenos controlados y en Tabago hay un relleno controlado. |
| Uruguay | No hay rellenos sanitarios en el país. |
| Venezuela | En 11 zonas de estudio, que abarcan 38 municipios servidos incluida el área metropolitana de Caracas, no hay ningún relleno sanitario. |
Fuente: OPS; BID. Informes de expertos locales para el presente diagnóstico. 1996.
OPS. Estudios sectoriales de residuos sólidos en cuatro países. 1995-1996.
El empleo de rellenos sanitarios se ha incrementado en la Región en los últimos 10 años y todas las capitales y ciudades grandes de los países de América Latina y Trinidad y Tabago en el Caribe tienen rellenos sanitarios o los denominados rellenos controlados. Generalmente, en estos últimos se controla el ingreso de camiones recolectores pero no se pesa la carga; no se permite asentamientos de segregadores dentro del área del relleno, pero se permite la segregación ordenada de los residuos; se compacta los residuos y se cubren diariamente; no se emplea materiales ni métodos de impermeabilización; en algunos se ventila el biogás; no se colecta ni trata el lixiviado; y la calidad de estos rellenos varía desde aquellos que tienen características cercanas a un relleno sanitario hasta otros que son casi un basurero a cielo abierto. (cuadro 3.2.14.1).
Ciudades como Belo Horizonte, Buenos Aires, Guayaquil, Medellín, Ciudad de México, Querétaro en México, Santiago, São Paulo y últimamente Lima cuentan con verdaderos rellenos sanitarios, varios de ellos inclusive usan membranas sintéticas para la impermeabilización.
Varios rellenos son operados por empresas privadas, como por ejemplo en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá y Perú. Por lo general el terreno es proporcionado por la municipalidad y los concesionarios los operan de acuerdo a las especificaciones técnicas dadas por la autoridad local y cobran a su vez a los municipios usuarios mediante factura por peso o volumen.
El vertimiento de RSM en el mar está prohibido por convenios internacionales y es un problema ambiental y de salud que preocupa a varios países del Caribe, que reclaman su solución al más corto plazo por afectarlos económicamente ya que incide en la disminución del turismo.
Países como Brasil, Perú, Chile, St. Vincent, Guyana, Ecuador (Global Waste Survey IMO, 1995) declararon que estaban disponiendo residuos en el mar, a pesar de estos convenios internacionales. En algunos casos el vertimiento de RSM en el mar formó parte de proyectos para ganar terreno al mar.
Una vez completados, los rellenos sanitarios se transforman en áreas verdes y deportivas, tal como se constata en Buenos Aires, México D.F., São Paulo, Porto Alegre y otros sitios.
g) Reciclaje
Para un gran número de personas pobres de los países de la Región, la recuperación de materiales secundarios procedentes de los residuos sólidos municipales es fuente de ingresos. Los trabajadores del sector informal que de puerta en puerta compran o reciben papel y botellas; trabajadores del servicio de recolección que rebuscan entre los desechos recibidos en su ruta; segregadores que seleccionan entre los desechos en los rellenos y compradores de residuos de oficinas (papel), de restaurantes (desperdicios de alimentos para alimentación de animales), de industrias, etc., son todos partes del sistema de reciclaje.
El reciclaje se practica ampliamente en ALC. Dado el bajo contenido de materiales reciclables que producen los hogares de la Región, comparado con los de los países desarrollados, los métodos de recuperación y reciclaje también deben ser diferentes. Un factor importante es el mercado de materiales recuperados ya que si en las cercanías no hay fábricas que los reprocesen, el reciclaje quedará limitado al reuso o venta a intermediarios que los comercializan en plantas procesadoras más lejanas. El factor decisivo es la extrema pobreza que obliga a muchos a transformarse en segregadores informales para sobrevivir. Se estima que el número de segregadores en la Región supera las cien mil familias dedicadas a la recuperación de residuos sólidos en ALC.
No se conoce el grado de reciclaje que existe en los países, pero se calcula que no es muy alto en peso comparado con la cantidad de residuos generados. El reciclaje se logra de dos maneras, la primera es mediante la separación y acopio en las industrias, comercios y grandes generadores y productores de materiales reciclables homogéneos (papel, cartón, botellas, plásticos y metales ferrosos y no ferrosos) para venderlos a recolectores privados especializados. Generalmente, este tipo de reciclaje es lucrativo y ecológicamente positivo porque puede realizarse bajo condiciones que protegen la salud del trabajador. Hay programas de reciclaje de este tipo en Colombia, México y Venezuela, sobre todo de vidrio, que han alcanzado gran éxito. El Distrito Federal de México cuenta con 3 plantas de separación de residuos municipales con capacidad de 1.500 t/día cada una, recuperándose 10 a 15% del material, según informa el Departamento del Distrito Federal.
El segundo tipo de segregación es el practicado en la basura y generalmente consta de tres posibles tipos de intervención, la primera por los segregadores callejeros en las bolsas o recipientes colocados para su recolección; la segunda en el camión recolector por los trabajadores del servicio; y la tercera en el relleno por los segregadores informales. Esta forma de recuperación obviamente no es recomendable porque generalmente pone en riesgo la salud de los segregadores y causa problemas de estética en la ciudad e ineficiencia en los servicios municipales. En general, los mayores beneficiarios son los intermediarios y los líderes de los segregadores y sus sindicatos. En un estudio reciente en siete ciudades de México, se comprobó que las cantidades recicladas conjuntamente por estos tres tipos de intervención era menor de 2% de toda la basura en peso.
Entre las variadas formas de recuperación de residuos se puede citar problemas tales como el desvío de los camiones recolectores de sus rutas trazadas para descargar y vender los residuos a recicladores, lo que eleva los costos de recolección. Otro problema es la crianza de cerdos con desperdicios de alimentos contenidos en la basura, actividad crítica para la salud pública cuando los criadores de cerdos construyen sus corrales dentro o contiguos a los botaderos. Un estudio llevado a cabo en Lima por DESCO en 1994, reveló que alrededor de 800 t/día se destinaba a alimentar cerdos en criaderos clandestinos que proporcionan hasta 50% del consumo diario de carne de cerdo.
El método de reciclaje más promocionado en los países desarrollados es el de la recolección separada en la fuente domiciliaria con la participación de la comunidad. En países con tradición de participación de la sociedad civil y donde el nivel educativo es alto, los resultados han sido positivos, aunque algunos críticos sostienen que el costo real del material recuperado es alto y que las compañías recicladoras pagan precios subsidiados. En ALC, este método se aplica parcialmente y sólo en algunas ciudades de Argentina, Colombia, Brasil y México (en 1994 había 82 programas de recuperación selectiva). La diferencia se debe a la desocupación y pobreza de ALC que genera la existencia de segregadores, grupo social que no existe en los países desarrollados donde la separación la hace directamente la comunidad en la fuente generadora.
En Lima metropolitana se estima que cerca de 5.000 personas están involucradas en operaciones de segregación informal y que recuperan 290 t diariamente (7% del total generado), que son llevados a 350 depósitos minoristas y 28 depósitos mayoristas donde son comercializados a 1.500 empresas de reciclaje, en su mayoría pequeñas industrias informales.
En Colombia, los grupos de segregadores se han transformado, con el apoyo de ONG, en cooperativas o en asociaciones formales privadas que están logrando una gestión operativa exitosa. Por ejemplo en Cali la Precooperativa Socios Unidos se encarga de clasificar y comercializar el material seleccionado previamente en la fuente. La separación en la fuente es solo parcial, pues pese a los esfuerzos publicitarios se incluye también material no reciclable. De 7 t acopiadas en un día, 3 t no son reciclables. Este programa recicla entre 40 y 60 t por mes. Otros grupos de segregadores en Cali reciclan 250 t semanales. En total se estima que se recupera aproximadamente 50 t por día, lo que sólo significa menos de 4% de la basura generada diariamente en la ciudad.
Posiblemente Colombia es el país que más ha avanzado en la organización y promoción de los segregadores. En muchas ciudades se han constituido precooperativas de segregadores, las que son apoyadas por organizaciones cívicas no gubernamentales y también entidades gubernamentales para la recuperación ordenada e higiénica de residuos sólidos, instalación de centros de acopio de esos materiales recuperados y comercialización equitativa con la industria recicladora. Así, las precooperativas de Barranquilla están construyendo siete centros de acopio; en Manizales la principal precooperativa ha construido una planta para recuperar 20 t/día, 10% del total generado en la ciudad a un costo de 1,2 millones de dólares; las dos principales precooperativas de Popayán tienen centros de acopio propios y otra nueva cooperativa tiene un proyecto de lombricultura para ser desarrollado con la materia orgánica del relleno sanitario.
La recuperación de materiales seleccionados en la fuente generadora fue también exitosa en algunas ciudades de Brasil debido a que no había tradición de cooperativas dedicadas a esta recuperación y por otra parte, el apoyo municipal a estos programas obtenía beneficios, como mayor vida útil del relleno sanitario, menores costos en la recolección, menor consumo de recursos naturales, mejoras en la salud pública y el ambiente, etc. En Río de Janeiro hay 16 cooperativas con 1.300 trabajadores que separan 1.800 t por mes (menos de 1% de los RSM generados), lo que les permite obtener ingresos mensuales superiores al salario mínimo. En São Paulo la ONG CEMPRE, Compromiso Empresarial para Reciclagem, promueve el reciclaje con un enfoque integral de gerenciamiento y conjuntamente con el Instituto de Pesquisa Tecnológica de São Paulo han publicado un manual de gerenciamiento integral de residuos. Esta recuperación de residuos con separación previa en la fuente domiciliaria también se intentó en Buenos Aires y subsiste pero en forma subsidiada.
En Venezuela hay 199 centros de recuperación y reciclaje que cubren 75% del material recuperado en el país, pero sólo abarcan a los grandes generadores de residuos.
En resumen, la recuperación de residuos sólidos por segregadores no es alta en relación a la cantidad generada, pero constituye para decenas de miles de familias su único modo de sobrevivencia.
La cantidad de material recuperado es mayor si se hace participar a la industria y a los grandes generadores de residuos y si la industria recicladora interviene promoviendo el proceso. Se han obtenido resultados interesantes en Colombia y otros países donde se reciclan bajo esta modalidad cantidades apreciables de los siguientes residuos:
Algunos datos sobre reciclaje se muestra en el cuadro 3.2.15. En los países del Caribe no es frecuente la recuperación de residuos sólidos, debido principalmente a que no hay plantas recicladoras puesto que el mercado en cada isla es pequeño, ya que la mayor parte de artículos de consumo son importados, debiéndose hacer la disposición final de los residuos sólidos y embalajes en el país, sin posibilidades de recuperación. Sin embargo, hay excepciones como en Trinidad y Tabago donde hay una fábrica de vidrio que recicla 20% (4.400 t anuales) del total de desechos de vidrio recolectados; por otra parte, en ese país se recuperan 2.400 t de papel (5% del total de papel que se desecha anualmente) que se comercializan en Venezuela.
Cuadro 3.2.15
Datos sobre reciclaje en algunas ciudades de ALC
Localidad o ciudad (año) |
Reciclaje(1) (%) |
Costo t basura(2) |
Costo rec. t recic.(3) |
Tipo de reciclaje |
Valor t reciclb(4) |
Comentarios |
| São Paulo (94) | 0,4 |
26 |
460 |
dom. Separada |
50 |
programa piloto |
| Buenos Aires (94) | - |
24 |
200-500 |
conten. de acopio |
55 |
programa piloto |
| Cali (94) | 4 |
25 |
70 |
dom. Separada |
50 |
programa piloto |
| Lima (96) | 7,0 |
informal |
||||
| Santiago de Chile (96) | 4,0 |
separada |
||||
| México (7 ciudades) | 0,5 |
- |
- |
informal |
90 |
interior del país |
| Ciudad Juárez (84) | 2,4 |
- |
- |
- |
- |
- |
| Bello Horizonte (94) | 5,0 |
- |
200 |
dom. Separada |
- |
- |
(1)
Residuos recuperados relación residuos generados (%)
(2) Costo por t de RSM recolectado en US$
(3) Costo de recuperación por t reciclable en US$
(4) Valor en el mercado por t reciclable en US$
Fuente: OPS. El manejo de residuos sólidos municipales en América Latina y el Caribe. 1995. Serie Ambiental No 15.
h) Mantenimiento de equipo e instalaciones
El mantenimiento de equipo e instalaciones de los servicios municipales de aseo urbano son deficientes en toda la Región. No se hace mantenimiento preventivo, los almacenes de partes y repuestos no existen, el trámite para la compra de suministros es burocrático, y es raro contar con fondos para la reposición de equipo.
Para resolver este problema se ha tratado de contratar el servicio de mantenimiento al sector privado o privatizar el servicio de aseo urbano, pasando el mantenimiento a ser responsabilidad del concesionario o del contratista privado.
3.2.5 Residuos especiales
a) Residuos de instituciones de salud
Los residuos especiales generados en las instituciones de salud revisten peligrosidad para la salud de las personas que los manejan y para el público en general si no son dispuestos sanitariamente. Sin embargo no todos los residuos sólidos provenientes de instituciones de salud son peligrosos.
Como se indicó anteriormente, la generación unitaria en la Región se ha estimado en 3,0 kg/cama/día y la parte peligrosa en 0,5 kg/cama/día aproximadamente.
En varios países de la Región se está discutiendo la cuestión de la administración de los residuos sólidos provenientes de instituciones de salud. Las discusiones se caracterizan por el tono alarmista de los debates más que por el análisis objetivo del problema, sus consecuencias y las posibles soluciones a ser implementadas en el corto, mediano y largo plazos. Incluso a nivel de gobierno, este tema es discutido más política que técnicamente y se busca sólo la regulación de los aspectos de tratamiento y destino final. Actualmente se están clarificando algunos conceptos y los municipios del Brasil han trazado las siguientes directrices en cuanto a residuos hospitalarios:
En cuanto a la forma adecuada de tratamiento y disposición final de estos residuos no hay consenso entre los técnicos del sector, considerándose los métodos de incineración, relleno sanitario conjuntamente con los RSM en celdas específicas; reciclaje después de la esterilización en autoclave; y otros procesos costosos como microondas e irradiación. De 4.425 municipios brasileños encuestados, en 61 (1,4%) hay incineradores hospitalarios; en 266 (6,0%) hay rellenos sanitarios; en 19 (0,4%) hay rellenos de residuos especiales; y los 4.074 (92,2%) municipios restantes queman a cielo abierto o disponen en botaderos abiertos.
A nivel de país, Chile y Cuba tienen un buen ordenamiento en el manejo de residuos especiales, al igual que algunas ciudades como Río de Janeiro, Cali y São Paulo. Desde hace años en los hospitales se instalan incineradores para quemar la basura, pero esta operación resulta cara e ineficiente y los administradores prefieren llevar la basura a los lugares de disposición de la ciudad. Estudios de diferentes países revelan que muy pocos incineradores funcionan adecuadamente, generalmente están desactivados y los que operan no cumplen con las normas de emisión de los países. Una forma de bajar los costos consiste en instalar incineradores que solamente quemen los residuos infecciosos, lo que requiere un proceso interno que los separe en el hospital
El problema de los residuos médicos está llamando la atención en todos los países y se está empezando a usar algunos métodos de tratamiento como la esterilización, y los hornos de microondas. En Cali recientemente se instaló un autoclave de tipo comercial para los residuos médicos de la ciudad. En Buenos Aires hay 15 establecimientos de tratamiento de residuos patógenos y se ha autorizado un sistema de tratamiento con autoclave instalado en un móvil. En México se está utilizando la desinfección con dióxido de cloro (13 t/día) y en el Perú se está implementando el uso de autoclaves en algunos hospitales de provincia.
Según un estudio europeo, los costos de la incineración y la esterilización térmica de estos residuos varían de US$ 250 a US$ 2.000 por tonelada según el tamaño de la instalación. En México se estima que el costo de manejo y disposición adecuada de residuos peligrosos está entre US$ 80 a US$ 1.500 por tonelada.
Los residuos peligrosos de establecimientos de salud, en términos regionales, representan menos de 1% del total de RSM generados por día, los que sobrepasan las 300.000 t diarias. Actualmente la mayor parte de estos residuos hospitalarios se está manejando junto con los RSM y por lo tanto se disponen en rellenos sanitarios, rellenos controlados y vaciaderos abiertos. En México aparentemente sólo 46% recibe un tratamiento, desconociéndose el destino del resto. En Venezuela se estima que se trata entre 30 a 40%. Hay mucha preocupación de los poderes públicos, órganos de opinión y población en general por manejar sanitariamente los residuos hospitalarios, pero muy poco interés por resolver la disposición sanitaria del 99% restante de los residuos sólidos municipales. En el cuadro 3.2.16 se muestra los métodos de manejo de los residuos en establecimientos de salud en ciertos países de la Región.
En cuanto a la legislación, México, hasta donde se conoce, es el único país que tiene una reglamentación detallada ambiental a nivel nacional (1996). En Brasil, São Paulo tiene una reglamentación específica a nivel estatal. En otros países existen leyes sin reglamentación o decretos muy generales.
En Colombia por ejemplo, Bogotá hace una recolección diferenciada para residuos sólidos hospitalarios mediante bolsas plásticas de color rojo, pero sólo se recolecta 20% debido al sobrecosto que implica para las instituciones generadoras y a la falta de control de las autoridades de salud. Según la evaluación realizada en 1992 por la JICA, en algunos hospitales los residuos patógenos se queman en incineradores que funcionan deficientemente. Barranquilla tiene una ruta diaria para la recolección separada de los desechos sólidos industriales y hospitalarios. Los residuos recolectados se colocan en una celda especial a la cual no tienen acceso los segregadores. La ciudad de Cali tiene una ruta separada para los residuos hospitalarios de bajo riesgo que representan 40% del total hospitalario (y que se descargan en el botadero sin previo tratamiento); los de alto riesgo, que representan 60%, son tratados mediante esterilización. Para la esterilización se usa un autoclave industrial con capacidad de 300 lb/ciclo, pudiendo realizar 10 ciclos en ocho horas de operación. São Paulo, Belo Horizonte y Curitiba son algunas ciudades de Brasil que poseen recolección selectiva para los residuos de hospitales. En Argentina, el tratamiento por incineración tiene un costo que fluctúa entre US$ 0,60 a US$ 2,00 por kg de residuo patógeno y en México varía entre US$ 0,50 a US$ 1,00 por kg.
El sector privado está incursionando en el manejo específico de estos residuos de establecimientos de salud en algunos países como Argentina, Brasil, México, Perú, y Venezuela.
Cuadro 3.2.16
Métodos de manejo de desechos en instalaciones de atención de salud
en ciertos países de la Región
País |
Zona |
Hospitales públicos |
Hospitales privados |
Otros servicios de salud |
| Argentina | Nacional | IN (20%), AL (38%), OT (42%) | ||
| Bolivia | La Paz Cochabamba Santa Cruz |
RS RS IN, RS |
RS RS RS |
RS RS ND |
| Brasil | São Paulo | IN + RS (59%), OT (41%) | ||
| Bahía Río de Janeiro |
RS IN, RS |
- - |
- IN |
|
| Colombia | Bogotá | IN, RS | IN, RS | - |
| Cuba | Cienfuegos | IN, RS, AL1 | - | - |
| Chile | Metropolitana | IN2 (41%), OT (59%) | IN (38%), OT (62%) | |
| Ecuador | Nacional | ND | ND | ND |
| Guatemala | Metropolitana | OT | OT | OT |
| Guyana | Nacional | IN (10%), RS (90%)3 | IN | - |
| Jamaica | Kingston | IN4 (25%)3, RS, AL | IN (50%), RS, AL | RS, AL |
| México | ZMCC Monterrey Guadalajara |
RS, OT IN, RS IN (5%), RS |
RS, OT IN, RS ND |
RS, OT IN, RS - |
| Nicaragua | Managua | IN, RS, AL | IN, RS, AL | RS |
| Paraguay | Asunción | IN | IN | RS, OT |
| Perú | Nacional | IN (3%)3, RS, OT | IN (3%)3, RS, OT | RS, OT |
| Trinidad & Tabago | Nacional | IN4, RS | IN4, RS | - |
| Uruguay | Nacional | IN | IN | - |
| Venezuela | Caracas | IN (40%)3, RS | IN (31%)3, RS | - |
AL : Eliminación al aire libre OT : Otro (no especificado)
IN : Incineración ND : No existen datos
RS : Relleno sanitario - : No existe
Notas
El tratamiento o eliminación se basa en la clasificación de los
desechos:
IN:materiales clínicos y objetos punzocortantes; RS: desechos
anatomopatológicos; OA: desechos comunes.
En forma similar a Cuba, el tratamiento se lleva a cabo tomando como
base la clasificación de desechos:
IN: Residuos infecciosos, en promedio 40% de los desechos; OT: los desechos
restantes se llevan a la caldera del crematorio o al tanque digestor del cementerio.
Calculado sobre la base del número de hospitales.
Incineración a temperatura baja.
Fuente: OPS. Desechos peligrosos y salud en América Latina y el Caribe. 1994. Serie Ambiental No 14.
b) Otros residuos especiales
En casi todas las ciudades de la Región, los residuos especiales, tales como los productos químicos y fármacos caducos, alimentos de consumo expirados, llantas, desechos de establecimientos pequeños como recicladoras de baterías, algunos lodos y los residuos voluminosos y escombros se manejan, autorizada o clandestinamente, en forma conjunta con los residuos sólidos municipales y se disponen en los rellenos sanitarios controlados o vaciaderos abiertos. Una parte de estos residuos especiales, cuya proporción es difícil de estimar, es manejada por los propios generadores y arrojada en cualquier lugar. Aún cuando se podría hacer una investigación para conocer a los generadores y aplicar las sanciones, sólo excepcionalmente las autoridades han procedido así, lo que contribuye a la profileración de este tipo de basureros. En México, por ejemplo, se estima que sólo 12% de lo generado se maneja adecuadamente y que los escombros o residuos de la construcción representan 12.500 t/día, de los cuales el Distrito Federal genera 5.300. En Belo Horizonte hay un programa de recuperación de escombros que está logrando reciclar 10% de los residuos provenientes de la construcción.
La privatización del servicio de aseo ha sido beneficiosa para el manejo de los residuos especiales puesto que la comercialización se hace mediante trato directo entre los generadores y la empresa privada contratista. Brasil, Colombia y México han empezado a operar las Bolsas de Residuos para intercambiar los residuos generados por determinadas industrias y que podrían ser usados por otras como insumo.
3.2.6 Residuos peligrosos
Hasta hace 10 años, los residuos peligrosos habían recibido poca atención en la Región. Desde hace tiempo ocurren episodios como "El chocolatazo" en México, donde 20 niños y un adulto resultaron con lesiones que los dejaron marcados para toda la vida. Casos similares se han dado en Brasil, Perú y otros países. El problema se torna más grave porque además de los residuos generados en los países en desarrollo por la industria y los servicios nacionales, los países desarrollados intentan introducir residuos adicionales en aquellos territorios donde la reglamentación que los controla no existe o es menos estricta.
Aunque el manejo de estos residuos no es responsabilidad de los operadores municipales, es importante controlar su destino, ya que actualmente son depositados en los patios de las fábricas, en lotes baldíos o son llevados a los basureros a cielo abierto o a los rellenos controlados, ignorándose los daños que causan al ambiente y a la salud. Algunos países como Argentina, Brasil, Colombia, México y Venezuela tienen un marco legal para el control, pero casi siempre carecen de la infraestructura física y los recursos humanos necesarios para aplicarlo a nivel nacional. En el resto de la Región recién se están elaborando los reglamentos y en algunos sólo hay un decreto que prohíbe su importación. Para los operadores municipales es importante contar con mecanismos que eviten que estos residuos lleguen a sus instalaciones.
Los residuos peligrosos referidos en el presente documento se limitan a los residuos sólidos o semisólidos peligrosos de las áreas urbanas y que autorizada o subrepticiamente se manejan conjuntamente con los residuos sólidos municipales, lo que implica riesgos de contaminación y accidentes a los trabajadores formales e informales del sector y al público en general.
En 1993, la OPS realizó una encuesta en 16 países de la Región sobre el manejo de desechos peligrosos de la industria. Con la información obtenida se preparó el informe "Desechos peligrosos y salud en América Latina y el Caribe" que se publicó como el volumen 14 de la Serie Ambiental. La información proporcionada por los países en algunos casos correspondió a toda la producción industrial del país (Argentina, Ecuador, Guyana, Perú y Uruguay) y en otros sólo a una zona (Colombia, Cuba, Chile, Guatemala, Nicaragua y Venezuela) o a varias (Bolivia, Brasil y México). En estos últimos casos se hicieron cálculos y estimaciones para los valores totales del país.
Según ese informe de la OPS del año 1994, del total de desechos peligrosos generados en la Región, 90% son líquidos, 5,7% semisólidos y 4,3 % sólidos. Estos porcentajes se deben a que el efluente incluye tanto líquidos peligrosos como aguas de lavado contaminadas con algunas sustancias peligrosas que en otras encuestas mundiales no se incluyen como desechos peligrosos. De cualquier forma, los residuos sólidos y semisólidos peligrosos constituyen una cantidad elevada de desechos que ponen en peligro la salud humana o el ambiente. Aunque no hay ningún dato al respecto, es correcto asumir que una parte de estos residuos peligrosos se maneja diariamente en las ciudades y una porción significativa conjuntamente con los residuos sólidos municipales.
Un resumen de la cantidad de desechos peligrosos (lodos y sólidos) se presenta en la figura 1. En general se observa que los países más industrializados aparecen en la parte superior de la figura, mientras que los países menos industrializados aparecen en la parte inferior. Una excepción es Colombia, que se esperaría que apareciera en un lugar más elevado de la lista. Una explicación de ello puede ser que los datos para este país sólo cubrieron la zona de Bogotá, que quizás no sea lo suficientemente representativa del país.

Figura 1. Generación estimada de desechos peligrosos (lodos y sólidos)
per cápita (toneladas/año) en ciertos países
En el anexo 3.2.6 se presenta un cuadro resumido de las contribuciones de cada ramo industrial a las diversas categorías de desechos en los países encuestados. La figura 2 sintetiza la información de este cuadro para los diferentes componentes de desechos peligrosos.
Se muestra sólo las industrias que contribuyen con 5% o más de la carga total en cada categoría. Las contribuciones restantes se han incluido en la categoría "otras industrias". En cada una de las categorías de desechos aparece una industria que domina; por ejemplo, en la categoría de lodo peligroso predomina la industria química básica; en la de líquidos peligrosos sobresale la industria textil; y en la de sólidos peligrosos tienen mayor peso la industria de productos metálicos.
La información proporcionada por los países que participaron en la encuesta correspondiente a las 15 categorías industriales se presenta en el anexo 3.2.7 e incluye las siguientes prácticas de disposición:
Las prácticas de disposición se han enumerado en orden ascendente de aceptabilidad; las dos últimas sólo representan información complementaria. Cabe mencionar que no se indica la incineración, aunque algunos países (por ejemplo, Brasil y México) han introducido ese método de tratamiento y poseen instalaciones centrales de tratamiento de residuos peligrosos. En Brasil, a pesar de que la legislación exige al generador el almacenamiento seguro de los residuos en sus propias instalaciones hasta que sean tratados o dispuestos en unidades autorizadas por los organismos de control ambiental, se sabe que esto no ocurre debido a la inexistencia de esas unidades o al elevado cobro por utilizarlas. Por ello, muchos residuos peligrosos terminan siendo retirados por particulares que, a precios irrisorios, se encargan de eliminarlos inadecuadamente en algún lugar sin control o bien los disponen junto con los residuos sólidos municipales. La información del anexo 3.2.7 se ha resumido en la figura 2, en la que los países se han clasificado según el porcentaje descendente desde "disposición al aire libre".
Con referencia a la lista de métodos de disposición indicados anteriormente, sólo la disposición en relleno sanitario o relleno de seguridad y reciclaje se consideran adecuados en el contexto de esta encuesta. Se concluye, según los datos de la figura 2, que en general se emplean métodos inadecuados para eliminar los desechos peligrosos.

Figura 2. Prácticas de disposición de desechos peligrosos
en ciertos países de América Latina y el Caribe
Fuente: OPS. Desechos peligrosos y salud en América Latina y el Caribe. 1994. Serie Ambiental No 14
En el anexo 3.2.8 se muestra el resumen de prácticas de manejo de residuos en países seleccionados de la Región.
La recolección de residuos industriales peligrosos provenientes de grandes productores, usualmente es responsabilidad de las empresas generadoras o de empresas privadas, para lo cual utilizan algunas veces equipo especialmente diseñado. Otras veces la recolección se hace con equipo estándar, lo que puede originar riesgos de accidentes y derrames. Los residuos industriales peligrosos, de manera similar a los hospitalarios, también se recolectan separadamente pero la disposición final frecuentemente se hace en vaciaderos abiertos o basureros clandestinos. En México, a pesar de existir sistemas integrados de manejo que incluyen rellenos de seguridad, sólo 12% de los residuos reciben tratamiento adecuado.
En la actualidad, en la provincia de Buenos Aires, funcionan nueve plantas de tratamiento de residuos industriales que usan la incineración. Estas plantas no satisfacen el tratamiento de las 50.000 a 100.000 toneladas de residuos peligrosos que se generan anualmente en la provincia de Buenos Aires.
En Trinidad y Tabago se hace una "disposición especial" de residuos peligrosos y los cargos por este servicio son US$ 750 por 20 yardas cúbicas (14,6 m3). En México, de las 140 empresas autorizadas para el manejo de residuos industriales peligrosos divididas por actividad, 40 se dedican a la recuperación para reuso y reciclaje, almacenamiento, recolección y transporte; 60 al tratamiento físico, químico y biológico; 21 al confinamiento y disposición final; 3 a la mezcla de disolventes para combustibles alternos; y 16 a diferentes actividades.
En cuanto a la participación del sector privado en el manejo de los residuos peligrosos, es frecuente en Argentina, Brasil, Chile, México, Colombia y Venezuela. En este último, por ejemplo, hay 3 empresas registradas. En São Paulo, Brasil, de las 6 plantas incineradoras privadas de residuos peligrosos, una está cerrada y las otras funcionan muy debajo de su capacidad instalada. Además hay 2 rellenos públicos para residuos peligrosos y otros están esperando autorización para quemar residuos industriales.
3.3 Aspectos económico-financieros
En el período 1990-1995, la mayoría de las economías de América Latina y el Caribe tuvieron una moderada expansión con reducción de la inflación y afluencia de capitales del exterior. Para lograrlo, fue necesario implantar ajustes radicales, tales como la apertura al comercio global, disciplina del gasto público y programas de privatización. Esta última medida, que incluye a los servicios públicos, acentuó el proceso de contrataciones y concesiones de los servicios de aseo urbano al sector privado que ya se había iniciado en la década anterior. Por otra parte, los ajustes económicos aumentaron el desempleo y el consecuente incremento de actividades informales, tales como el comercio ambulatorio y la segregación de residuos, con impactos obvios en el aseo urbano.
Con excepción de algunos países del Caribe, los gobiernos de la Región aún no han identificado los beneficios que trae consigo el adecuado manejo de los RSM y RP para la economía nacional. Hasta el presente no es posible cuantificar económicamente los principales beneficios de un eficiente servicio de aseo urbano. No pudiendo cuantificar los beneficios de la salud, la preservación del medio ambiente, el mejoramiento de la calidad de vida, ni la disminución de la pobreza, las evaluaciones sobre beneficios económicos se reducen a valorizar el material recuperado y reciclado, a la venta de cómpost y gas metano, a la generación de energía por incineración, al aumento o disminución del valor de los terrenos recuperados por rellenos sanitarios, y otros beneficios secundarios. Por la ausencia de información estadística, los países en general no tienen análisis económicos sobre residuos sólidos municipales y mucho menos sobre residuos peligrosos. Sin embargo, es alentador que BANOBRAS de México esté considerando que los costos ambientales sean incorporados en los costos del proyecto y que además haya involucrado el concepto de evaluación social en sus estudios de viabilidad.
El manejo de los residuos sólidos urbanos no es tratado como un sector específico en los países de América Latina y el Caribe y por lo tanto no existe un sistema financiero de apoyo del sector, visto como un conjunto de políticas, normas, organismos, acciones, recursos y objetivos debidamente dispuestos. Los mayores recursos financieros provienen de los propios municipios, organismos responsables del manejo de los residuos sólidos urbanos, y los escasos recursos financieros nacionales (federales o estatales) fluyen por los canales burocráticos establecidos, pero cuando llegan a los niveles de aplicación se pierde la eficacia de la gestión financiera en beneficio del sector.
3.3.1 Recursos financieros a nivel nacional
Con excepción de algunos países del Caribe, tradicionalmente en la mayoría de países de la Región, el manejo de los servicios de aseo urbano ha estado incorporado a la administración municipal. Sin embargo, el municipio no le ha brindado un tratamiento específico ni lo ha tenido en cuenta dentro de sus prioriades de atención urbana, haciéndolo por lo tanto vulnerable e incapaz de cumplir con sus objetivos. Lo anterior es fácilmente comprensible cuando se observan los exiguos o inexistentes presupuestos para tales actividades; la carencia de registros y estadísticas que reflejen la calidad del desempeño, la realidad de los costos y el nivel de eficiencia financiera; la ausencia de políticas económico-financieras; la falta de conceptos tarifarios y de comercialización del servicio; y la ausencia del usuario en la operación y administración del servicio, y consecuentemente, la falta de control.
Los recursos municipales destinados a los servicios de aseo urbano corresponden a las transferencias provenientes de los ingresos corrientes nacionales (federales y estatales), a los ingresos tributarios municipales (impuestos industriales, comerciales, prediales), y a otros ingresos como tasas y tarifas por servicios públicos.
Los recursos nacionales y municipales están destinados a financiar inversiones, al pago de gastos corrientes y al pago de contratistas del sector privado por prestación de servicios de aseo urbano. En general son limitados y sólo cubren los costos operativos, por lo que queda muy poco para las inversiones en instalaciones y equipo.
Ocasionalmente los gobiernos nacionales otorgan contrapartidas para proyectos con financiamiento externo o conceden el aval a préstamos obtenidos directamente por los municipios.
A su vez, los municipios recurren al financiamiento de proveedores de equipo, normalmente de plazos cortos e intereses bancarios del mercado, muy distintos al del sector de agua potable y alcantarillado o a donaciones de gobiernos extranjeros y de organismos no gubernamentales. También reciben asistencia técnica de organismos internacionales, bilaterales y ONG.
El aspecto crítico identificado es el exiguo aporte financiero de los gobiernos nacionales para el mejoramiento del manejo de los RSM y RP en los países de la Región.
3.3.2 Recursos financieros del exterior
a) Organismos internacionales y bilaterales
Los organismos internacionales de crédito que han venido otorgando apoyo financiero a proyectos de saneamiento básico, ambiente y desarrollo urbano, dentro de los cuales se incluye el manejo de los residuos, son el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento, BIRF, y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID. Hasta el presente los créditos bancarios otorgados al sector todavía son limitados. El financiamiento a título de donación está dirigido a apoyar actividades de investigación, asistencia técnica, estudios, planes maestros, proyectos de pre-inversión y provisión de equipo, siendo las principales fuentes bilaterales la Agencia Alemana para la Cooperación Técnica, GTZ; la Agencia de Cooperación Internacional del Japón, JICA; la Agencia Internacional para el Desarrollo de los Estados Unidos, AID; la Agencia Española de Cooperación Internacional, AECI; y los gobiernos de Canadá, Italia y Bélgica. En algunos casos, estas agencias canalizan sus recursos de cooperación a través del BIRF o BID, que actúan como fideicomiso.
El Banco Mundial, BIRF, ha otorgado financiamiento para proyectos de residuos sólidos en el Caribe por US$ 11,5 millones, distribuidos así: Dominica US$ 1,2; St. Kitts y Nevis US$ 2,1; St. Lucia US$ 4,6; y San Vicente y las Granadinas US$ 3,6. Los proyectos deben ejecutarse en el período 1995-2000 y el período del préstamo es de 15 años. Además, el BIRF, entre 1988 y 1996, a nivel de ALC ha financiado 24 proyectos en las áreas sociales y del ambiente con componentes de manejo de desechos sólidos que comprendieron proyectos de desarrollo municipal (10), proyectos específicos de residuos sólidos municipales (3), y proyectos varios (11). Estos 24 proyectos tuvieron un valor total de US$ 5.400 millones, con préstamos del BIRF por US$ 2.200 millones, de los cuales, US$ 430 millones, con un promedio por proyecto de 19,5 millones (9%), correspondieron al manejo de residuos sólidos. También apoyaron proyectos con componentes de RSM sobre políticas (11), desarrollo institucional (12), participación del sector privado (6) y rellenos sanitarios (8). En el período 1997 a 2001 financiarán proyectos importantes en Argentina y São Paulo, Brasil (anexo 3.3.4 y anexo 3.3.3).
Los recursos provenientes de fuentes externas frecuentemente se distribuyen en los países a través de organismos nacionales que actúan como agentes financieros, por ejemplo, en México el Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos, BANOBRAS; el Fondo de Infraestructura, FINFRA; y la Nacional Financiera, NAFIN, dirigen los recursos externos hacia los estados y municipios para financiar proyectos de residuos sólidos urbanos.
Desde hace varias décadas, todos los países de la Región cuentan con la asistencia técnica de la OPS/OMS en la administración de residuos sólidos. En forma ocasional, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, y la Organización de Estados Americanos, OEA, también prestan asistencia técnica a los países.
La dificultad de gran número de ciudades intermedias y pequeñas para recurrir a créditos internacionales ha sido identificada como un aspecto crítico.
Igualmente, sin un sector de residuos sólidos formalmente constituido y sin un organismo nacional líder, es difícil canalizar donaciones y asistencia técnica de agencias bilaterales e internacionales hacia las ciudades intermedias y menores.
Por otra parte, sólo en raros casos el financiamiento externo le da identidad propia a los proyectos de residuos sólidos pues aún continúa siendo componente de otros programas o proyectos, lo que no ocurre con los servicios de agua potable y alcantarillado.
b) Cooperación financiera y préstamos del BID
Con el acuerdo del Octavo Aumento de Recursos, el Banco renovó su compromiso de prestar especial atención a las necesidades de los grupos de bajos ingresos, promover una reducción sustancial de la pobreza y lograr una mayor equidad social. En este sentido el Banco presta apoyo a fondos de inversión social, a la ampliación y reforma de los sistemas de educación y salud en zonas pobres y al establecimiento de canales de crédito a microempresas. Así, otorgó préstamos para inversión social a Colombia, Bolivia, Honduras y Perú. EL BID tiene propuesto para el trienio 1996-1998, 30 préstamos, donaciones y otras formas de cooperación financiera para el área de residuos sólidos como componente de proyectos de desarrollo urbano, saneamiento básico o ambiente en Argentina, Bahamas, Barbados, Bolivia, Brasil Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Jamaica, México, Paraguay, Trinidad y Tabago y Uruguay. El monto de los préstamos asciende a 4.530 millones de dólares para 3 años, correspondiendo 7% (US$ 308 millones) al componente de residuos sólidos. Este último monto representa menos del 2% del presupuesto promedio anual del BID (anexos 3.3.1).
En cuanto a las microempresas, la estrategia del BID consiste en promover la adopción de un marco normativo favorable, en crear instituciones sólidas y sostenibles capaces de proporcionar los servicios que las microempresas necesitan, en ofrecer mayor acceso a servicios financieros y no financieros a los microempresarios más pobres, y en mantener una corriente de recursos para invertir en el desarrollo de microempresas. El Banco ha previsto más de US$ 500 millones para el financiamiento de programas de microempresas durante los próximos cinco años. En 1995 el Banco aprobó un programa global de crédito para microempresas por un total de US$ 25 millones para Perú, así como 32 operaciones de pequeños proyectos por un total de US$ 15 millones. El programa global en Perú, donde existen más de 150 microempresas de aseo urbano, ofrece a las microempresas la obtención de créditos y cuenta además con el componente de cooperación técnica que se financia con recursos del Organismo Suizo de Desarrollo y fondos locales.
3.3.3 Inversiones en el sector
Hasta el presente, el monto de las inversiones en el sector de residuos sólidos por parte de las administraciones públicas nacionales, regionales y municipales no ha sido significativo porque la prioridad del servicio de aseo urbano no se reconoce debidamente. Generalmente es un componente menor de los proyectos de saneamiento básico y otras veces es el "furgón de cola" de proyectos de desarrollo urbano. Raros son los proyectos específicos de residuos sólidos como, por ejemplo, el "Proyecto piloto de residuos sólidos" de México, por US$ 50 millones, cofinanciado por el BIRF, o el "Segundo proyecto de residuos sólidos" también de México, por US$ 120 millones cofinanciado 50% por el BIRF. En el acápite anterior se ha indicado el programa de inversiones en proyectos de residuos sólidos en ALC con financiamiento del BID.
En algunos países, los recursos financieros para inversiones provienen parcial o totalmente de los bancos nacionales de desarrollo o entidades financieras del gobierno destinados a proveer recursos para servicios públicos. Por ejemplo en Brasil, algunas de las fuentes son el Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social, BNDES, que tiene un fondo social para inversiones en equipo de recolección y transferencia y una Financiadora de Estudios y Proyectos, FINEP; y el "Banco de Brasil" que cuenta con el Fondo de Incentivos para Investigaciones Técnico-Científicas, FIPEC. Igualmente, México cuenta con BANOBRAS, NAFIN y el Fondo de Infraestructura, FINFRA.
En cuanto a residuos peligrosos, la falta de financiamiento es aún más crítica. Uno de los pocos proyectos es el "Programa Ambiental de la Frontera Norte" en México, en el marco del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica por un monto de US$ 762 millones, cofinanciado 48% por el BIRF. Este proyecto está dirigido al abastecimiento de agua, saneamiento, transporte, pavimentación de áreas urbanas populares, atención de problemas en la frontera asociados con la contaminación urbana y también para mejorar el manejo de residuos peligrosos y municipales.
Otros datos muestran que en Colombia las inversiones públicas en aseo urbano en 1994 no llegaron a 0,01% del PIB. En Guatemala las inversiones públicas en desechos sólidos en los últimos años, representan un porcentaje inferior a 2,0% de la inversión pública e inferior a 0,05% del PIB. En Uruguay las inversiones en residuos sólidos significaron 0,7% respecto a la inversión pública en 1994 y a menos de 0,06% del PIB.
Con inversiones como las mencionadas no es posible siquiera renovar los equipos de recolección y disposición final, y menos pretender ampliar las instalaciones y el equipo para cubrir las nuevas demandas que el crecimiento poblacional urbano exige. Por ello, si no hay recursos para invertir, la alternativa es la privatización de los servicios.
3.3.4 Costos del servicio
En el cuadro 3.2.7 se muestra una columna que refleja la relación de ingresos y egresos de los servicios de aseo que pudieron proporcionar esta información no totalmente confiable; se observa que sólo 47% de las ciudades tienen ingresos satisfactorios por el cobro del servicio; 20% los tienen regulares y 33% tienen un servicio casi totalmente subvencionado. Es conveniente notar que el estado financiero no guarda necesariamente una correlación con el tipo de institución, ni con el carácter municipal o privado del servicio (en el cuadro 3.2.7 se califica como "bueno" a la relación ingreso/costo mayor de 67% y "malo" a la de 33% o menos). Así por ejemplo, los datos contenidos en los informes de expertos locales para el presente diagnóstico (1996) indican que los servicios de aseo urbano no son autofinanciables en la mayoría de municipios de Venezuela, México, Perú, Costa Rica, Uruguay, Chile, Argentina, Trinidad y Tabago, y Brasil.
Por otra parte, la escasez de recursos financieros ha obligado a los servicios a tomar algunas de las siguientes medidas:
El control presupuestal de los servicios municipales está centralizado en la contabilidad general del municipio y los responsables del aseo urbano no tienen fácil acceso a ella, ni tampoco tienen claro el concepto de control de la eficiencia a través de los costos. En las empresas municipales se lleva una contabilidad exclusiva para los servicios de aseo pero muchas veces se hace esta tarea como un requisito contable sin ver su uso potencial para el control de los indicadores de eficiencia. Otro problema común es que la contabilidad municipal sólo tiene en cuenta el gasto corriente y el servicio de aseo no tiene acceso a sus costos de inversión y amortización. Por lo general, las municipalidades manejan un presupuesto global con partidas clasificadas según la naturaleza del ingreso (ingresos tributarios, ingresos no tributarios, ingresos de capital) o del gasto (programa de funcionamiento, de inversiones y de deuda). En consecuencia, no es posible conocer en forma directa los ingresos y gastos clasificados por tipo de servicio ni tampoco los costos de los servicios de aseo urbano. Por otro lado, los indicadores de costos son ampliamente manejados en las empresas privadas por constituir elementos básicos de la gestión gerencial.
En el cuadro 3.3.1 se muestra los costos aproximados de los servicios en algunas ciudades de la Región, los que fluctúan entre US$ 29 y US$ 111 por tonelada. Los costos anuales por habitante fluctúan entre US$ 13 y US$ 146, siendo los costos mayores en las ciudades pequeñas de Uruguay. En Trinidad y Tabago el costo anual del servicio de aseo alcanzó a 10,9 millones de dólares, los que fueron financiados por 1,3 millones provenientes de ingresos de los 3 rellenos y el saldo por transferencia del gobierno nacional. Las estimaciones en Brasil indican que el presupuesto que se destina a la atención del manejo de residuos sólidos municipales alcanza un promedio anual de US$ 19 por habitante servido.
En la ciudad de Guatemala, donde 90% de la recolección domiciliaria lo hacen individuos y grupos privados, la municipalidad tiene a su cargo la recolección domiciliaria del 10% restante, la recolección de mercados y barrido de calles, con un presupuesto anual que no llega a 5% del presupuesto total del municipio, lo que significa además que el costo por habitante/año es menor de US$ 1,00. Por lo general, en las ciudades donde la municipalidad es la encargada de operar los servicios de aseo, el presupuesto del departamento de limpieza representa 20 a 50% del presupuesto municipal.
Por otra parte, se estima que los costos de capital en ALC no alcanzan a 10% de los costos totales de los servicios de aseo urbano. En la ciudad de Montevideo el costo de las remuneraciones es 73% del costo total, de los combustibles el 2%, los otros gastos de operación, mantenimiento y administración representan 20%, y los costos de capital solamente 5%. Las otras ciudades de la Región deben tener una distribución similar del gasto, especialmente cuando el barrido de calles y áreas públicas son manuales.
Los costos típicos estimados de los servicios de manejo de RSM se descomponen así:
Recolección 43 - 45% (US$ 15-40 por t)
Transferencia 0 - 15% (US$ 0-10 por t)
Disposición final 0 - 10% (US$ 0-10 por t)
Total (sin barrido) 100% (US$ 35-70 por t)
Cuadro 3.3.1
Costos de los servicios en algunas ciudades
Ciudad (año) |
Costo en US$/t |
Total |
Costo |
Observaciones |
|||
Barrido |
Recolección |
Transfer. |
Dispos. final |
||||
| Quito (94) Bogotá (94) Lima (94) B. Aires (94) Cali (94) Tegucigalpa (95) São Paulo (94) Porto Alegre (94) Belo Horizonte (94) Salvador, Brasil (94) Río de Janeiro (94) Panamá (95) Guayaquil Montevideo (95) Maldonado, URU (95) Canelones, URU (95) Guatemala (94) Medellín, COL (95) Santa Marta (95) Barranquilla (95) Monterrey (95) |
- sí sí sí sí - - - - - 35 sí 11
|
- - 16 24 - - 26 20 - - 25 -
|
- - 6 17 no - 6 - - - 5 -
|
- 2,7 2,5 3,8 10,0 - 8 10 - - 40 5 3 8 17
|
24 35 36 51 29 7 56-83 - - - 70 43
76 111 29 27
105 30-60 |
8 - - - - 2 20 - 13 19 21 16
23 146 115 1 43 35 62
|
no sí, e incluye barrido sí, solo operación sí, incluye barrido sí, incluye barrido no, sólo barrido incluye todo - incluye todo incluye todo incluye todo incluye todo
incluye todo incluye todo incluye todo sólo algunas áreas y barrido incluye todo incluye todo incluye todo |
Fuente: Diversos informes de la OPS.
Sin información contable sobre costos de limpieza pública, prácticamente no es posible determinar la eficiencia ni el desempeño financiero, por lo que esta falta de información constituye una restricción crítica.
3.3.5 Tasas y tarifas
Para cumplir con su responsabilidad de manejar los residuos sólidos, los municipios cuentan con recursos provenientes de transferencias del gobierno nacional, ingresos municipales (impuestos prediales, comerciales, industriales) y otros ingresos como tasas y tarifas por la prestación de los servicios de barrido público, recolección y disposición final de residuos sólidos municipales. Lo justo sería que estos últimos ingresos cubrieran los costos corrientes y los costos de capital de los servicios de aseo urbano, pero no es así puesto que la relación de este tipo de ingresos con los egresos por limpieza pública son deficitarios en la mayoría de los municipios. En algunas ciudades no se cobra ni tasas ni tarifas por razones políticas, en otras este ingreso es muy bajo por lo difícil de la cobranza, por falta de educación comunitaria o porque el servicio es de tan baja calidad que los usuarios se niegan a pagarlo.
En Colombia, por ejemplo, los ingresos provenientes de transferencias del gobierno nacional representan entre 40% y 98% de los ingresos corrientes municipales. Los ingresos tributarios (impuesto predial, industrial y comercial) tienen una participación entre 4% y 19%. Las tasas por servicios y otros ingresos no tributarios tienen una participación entre 1% y 2% (OPS. Serie Análisis Sectoriales No 8, 1996).
La cobranza de las tasas de limpieza pública, que son impuestos que fija el municipio, es la forma más utilizada para recaudar este ingreso en la mayoría de los países de ALC. Generalmente, estas tasas se fijan tomando como base el valor de la propiedad predial, el consumo de electricidad o el de agua potable. En algunas ciudades este impuesto se fija con criterio técnico, pero en otras es totalmente arbitrario.
En Río de Janeiro, la COMLURB hasta 1980 cobraba una tarifa de recolección de basura directamente a los usuarios pero en septiembre de 1980, el Supremo Tribunal Federal decidió que este servicio, por su relación con la salud pública, era un servicio público esencial que no podía financiarse mediante la cobranza de una tarifa, sino por medio de tasas e impuestos. Esta decisión se mantiene hasta ahora.
La aplicación de una tasa real y socialmente justa que efectivamente cubra los costos de los servicios y que además concilie el principio de "quien puede más, paga más", implica decisiones políticas que las autoridades municipales no siempre están dispuestas a asumir. La obtención de menores ingresos que los necesarios determina que los municipios subsidien el servicio de aseo en desmedro de otros programas prioritarios o que el servicio de limpieza sea totalmente deficiente.
En cuanto a la situación financiera de la gestión de residuos industriales peligrosos, el equilibrio y autosostenibilidad tienen que buscarse dentro de la propia industria generadora, aspecto que aún no se cumple ni practica en ALC.
El estudio e implantación de tarifas de aseo urbano aún no está extendido en la Región. Colombia es el país que tiene más experiencia en un régimen tarifario para el servicio de aseo urbano. Desde 1968 hasta su desaparición en 1992, la Junta Nacional de Tarifas reglamentaba la fijación de tarifas. A partir de la nueva Ley de Servicios Públicos de 1994 se asignó a la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (que incluye aseo urbano) la reglamentación de las tarifas y quedó el control y vigilancia a cargo de la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. El régimen tarifario está orientado por los criterios de eficiencia económica, neutralidad, solidaridad y redistribución, suficiencia financiera, simplicidad y transparencia. La estructura tarifaria en Colombia se caracteriza por ser uniforme en todo el país; los servicios se clasifican en residencial (actividad individual privada o familiar) y no residencial (otro tipo de actividades); los usuarios no residenciales se clasifican en pequeños y grandes generadores de basura, siendo pequeños generadores los que producen hasta un metro cúbico al mes y pagan un cargo mensual fijo; la tarifa residencial equivale a un cargo mensual de acuerdo con el estrato socio-económico de la vivienda. Los usuarios de altos ingresos y la propia municipalidad otorgan subsidios de solidaridad, claramente especificados en las facturas, a los de menores ingresos. Este régimen tarifario está empezando a implementarse en Colombia, pero con dificultad debido a presiones políticas y sociales.
En Chile, la política financiera y tarifaria del sector está determinada por leyes recientes, las que establecen procedimientos para el cálculo de la tarifa y que consiste básicamente en dividir el costo real del servicio por el número total de usuarios, incluido un cobro adicional a los usuarios que exceden los 200 litros diarios. Sin embargo, por falta de mecanismos para hacer efectiva la tarifa, los municipios, que en su conjunto erogan 75 millones de dólares al año en la prestación del servicio de aseo urbano, sólo logran cobrar 30% de ese monto. Perú también ha empezado a regular la fijación de tarifas de los servicios públicos mediante la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento, SUNASS, pero no se han incluido las tarifas de aseo urbano.
El establecimiento e implementación de un régimen de regulación tarifaria para los servicios de aseo urbano es el aspecto crítico para lograr su autofinanciamiento en los países de la Región.
Las tasas que se cobran actualmente en ALC por aseo urbano fluctúan entre 0 y US$ 5,0 por usuario al mes, mientras que en Estados Unidos las tarifas fluctúan entre US$ 20 a US$ 30 por usuario/mes. Hay excepciones, entre ellas Lima, donde se está cobrando US$ 24 y US$ 16 a los usuarios de clase alta y media, respectivamente y la clase socioeconómica baja paga alrededor de US$ 3,0 por usuario.
3.3.6 Comercialización
La facturación y recaudación por aseo urbano tienen muchas formas. Cuando la cobranza se incluye en el impuesto predial, el sistema no es eficiente porque requiere que la municipalidad tenga un catastro predial actualizado, que los predios no estén subvaluados, que la facturación se emita oportunamente y que no haya morosidad en el pago. Todas estas condiciones no se cumplen y hay usuarios que nunca pagan, porque además las cobranzas coactivas son muy lentas. Bajo este sistema los ingresos raramente cubren los costos del servicio, especialmente en los sectores más pobres de la ciudad y consecuentemente el servicio es subsidiado por la municipalidad. Este sistema se utiliza en gran número de países de la Región. La situación mejora un poco cuando la tasa de aseo se incluye dentro del predial pero en forma etiquetada.
Otra forma de cobranza es la facturación conjunta con otros servicios públicos, como agua potable o electricidad; se fija el monto como un porcentaje del servicio primario, lo que implica una diferencia social de la tarifa (se supone que el agua potable o la electricidad ya la han tomado en cuenta). Desde hace varios años Bogotá y otras ciudades colombianas, así como Panamá, efectúan la cobranza conjuntamente con el agua potable. Las Empresas Varias de Medellín, encargadas del aseo urbano, cobran conjuntamente con los cargos de agua potable, alcantarillado y teléfonos.
El cobro conjunto con el recibo de electricidad se inició en Lima en 1982 con resultados muy positivos, lamentablemente se ha derogado el decreto que autorizaba este cobro conjunto. La experiencia del cobro conjunto se está aplicando en otras ciudades como Quito, Guayaquil, Caracas, y se está proponiendo en varias ciudades de Bolivia y Costa Rica. La entidad que factura y recauda cobra una comisión a la empresa de aseo urbano por esta labor. Los estudios efectuados en relación a esta forma de comercialización la encuentran adecuada porque se puede correlacionar razonablemente la generación de residuos sólidos con el consumo de electricidad y agua potable y además la cobranza es altamente eficiente. El problema se suscita cuando los dispositivos legales impiden el corte del servicio de agua o de electricidad cuando se incumple el pago del cargo de aseo. En Lima, a partir de enero de 1994, se prohibió el cobro a través de la Empresa de Energía Eléctrica y son las municipalidades las que cobran directamente el servicio de limpieza pública y relleno sanitario. Lo que está ocurriendo es que la morosidad del sistema de cobranza aumentó de 40 a 80% del total de los contribuyentes.
El cobro directo al usuario casi no se acostumbra en la Región, salvo algunas ciudades como Guatemala y Quetzaltenango (Guatemala), donde los recolectores privados cobran directamente a sus usuarios. En los países industrializados, como Estados Unidos, no es raro el cobro directo y el pago normalmente se hace por correo.
La comercialización es un aspecto crítico en la privatización de los servicios de aseo urbano en ALC puesto que para las empresas privadas el cobro directo de tarifas de aseo es muy riesgoso.
3.3.7 Financiación del sector privado
Las inversiones de las empresas privadas que actúan en el manejo de residuos sólidos municipales y residuos peligrosos son financiadas por entidades del propio sector privado, lo que supone por una parte trámites ágiles, pero por otra parte recursos financieros más caros que al final inciden sobre los costos del servicio prestado.
Los costos corrientes y las amortizaciones se financian con los pagos que reciben de la municipalidad por la prestación de los servicios contratados. Inclusive en los servicios de recolección dados en concesión, las empresas privadas prefieren que el sistema comercial lo maneje el municipio. En las plantas de tratamiento y rellenos sanitarios operados por el sector privado se practica la cobranza directa a los usuarios, aunque debe reconocerse que el principal usuario es el municipio. También se practica la cobranza directa a los grandes generadores de residuos sólidos municipales y residuos industriales cuando los precios son acordados entre las partes.
Un aspecto crítico es que el sector privado contratista o concesionario de servicios de RSM y de RP no acude a los créditos de organismos internacionales que podrían reducir los costos de capital y consecuentemente los cargos a los usuarios, a pesar de las facilidades dadas por los bancos internacionales.
En 1995 el BID aprobó las primeras operaciones realizadas por medio de la nueva ventanilla del Banco para el sector privado, aunque estas no incluyeron operaciones para el manejo de residuos sólidos. Con estas operaciones se amplió las actividades del Grupo del BID que incluye a la Corporación Interamericana de Inversiones, CII, y el Fondo Multilateral de Inversiones, FOMIN. La inversión privada en infraestructura pública ha sido bastante moderada y se ha concentrado en unos pocos sectores (que no incluye el de residuos sólidos) y países con la mejor clasificación crediticia. Para responder a las necesidades de financiamiento del sector privado, en 1988 los países miembros del BID crearon la CII y en 1992 el FOMIN. En 1994 el BID creó una ventanilla de préstamos directos al sector privado con el propósito de facilitar el financiamiento de actividades del sector privado en infraestructura básica. Con este programa se puede cubrir hasta 25% del costo total del proyecto o el equivalente a US$ 75 millones, de ambas sumas la que sea menor. Se puede destinar hasta 5% del total de la cartera crediticia a actividades de este tipo. Además, el BID ha iniciado un programa de cofinanciamiento con bancos comerciales e inversionistas institucionales para fomentar la participación de prestamistas privados.
3.4 Aspectos de salud*
La importancia de los efectos de los residuos sólidos municipales en la salud colectiva y en el medio ambiente, así como en la salud del individuo, aunque se ha reconocido ampliamente, no ha sido objeto de estudios ni de investigaciones que permitan tomar acciones efectivas para mejorar la calidad del manejo de los RSM en América Latina y el Caribe. Los factores que contribuyen en mayor o menor grado a esta situación son: la poca atracción que los residuos sólidos comunes tiene sobre los principales profesionales e investigadores; el descuido de las autoridades públicas en cuestiones de salud relacionados con el sector específico de los residuos; y la ausencia de capacitación sobre ambiente y salud, de los profesionales que operan los servicios de residuos sólidos, donde el predominio de la ingeniería es grande.
Otro aspecto importante que interfiere en la salud y en el ambiente es la importación de tecnología de países desarrollados sin adaptarla a las condiciones locales, como por ejemplo, los compactadores diseñados para RSM con bajo contenido de materia orgánica húmeda, pero que al usarse en la Región propician el vertido de líquidos a lo largo de las vías urbanas, lo que origina malos olores y atrae moscas; o plantas de reciclaje y compostaje que por razones semejantes operan con baja eficiencia o no consiguen operar.
El mayor conocimiento de los impactos de determinados materiales en el ambiente y en la salud en general y la presencia de nuevos productos, hacen de los residuos municipales una amenaza a la integridad del ambiente y a las poblaciones expuestas, particularmente a los trabajadores involucrados en su manejo.
Por otra parte, como ya se ha indicado, en América Latina y el Caribe, se están manejando algunos residuos sólidos y semi-sólidos peligrosos conjuntamente con los residuos sólidos urbanos, con graves implicancias y efectos para la salud humana y el ambiente. La exposición humana a los residuos peligrosos puede darse en tres escenarios:
a) en los sitios donde se generan (exposición ocupacional o durante accidentes);
b) durante el transporte (accidentes); y
c) en los sitios donde se almacenan o se depositan para su tratamiento.
Por consiguiente en ALC, donde se carece de instalaciones adecuadas y suficientes para el manejo de este tipo de residuos, la exposición humana puede ocurrir en cualquier lugar, incluso en áreas urbanas, ya que por carecer de mecanismos adecuados los residuos peligrosos son incinerados en hornos artesanales (de ladrilleras) o son depositados sin control en rellenos y vaciaderos municipales, barrancos, terrenos baldíos, en zonas industriales, ríos, lagos, playas costeras, todos ellos considerados sitios peligrosos y de riesgo para la salud humana.
Las principales fuentes de residuos peligrosos o potencialmente peligrosos identificados en las áreas urbanas de ALC son:
3.4.1 Poblaciones expuestas
Una de las dificultades para definir a las poblaciones expuestas a los efectos directos o indirectos del manejo inadecuado de residuos sólidos municipales reside en el hecho de que los sistemas de información y monitoreo sobre salud y ambiente no contemplan el aspecto colectivo de las poblaciones ni se dispone de datos epidemiológicos suficientes y confiables. A pesar de ello, algunas poblaciones o grupos en riesgo pueden ser identificados como susceptibles de ser afectados por cuestiones ambientales con reducción de calidad de vida y problemas de salud.
Una población a ser considerada es aquella que no dispone de recolección domiciliaria regular, ya que los residuos producidos son lanzados en el entorno, lo que genera un ambiente deteriorado con presencia de vectores, humos, malos olores y animales que se alimentan de los desperdicios. En general en ALC, la población más expuesta es la de los asentamientos pobres de las áreas marginales urbanas. Otro grupo expuesto a los RSM es la que vive en la vecindad de los sitios de tratamiento y disposición final de desechos.
Los segregadores de basura y sus familias, en especial aquellos que trasladan sus precarias viviendas alrededor de los vaciaderos de RSM, son otro grupo altamente expuesto porque además de convivir con vectores y animales domésticos y sufrir los efectos de la contaminación de los residuos descargados, no cuentan con ningún servicio de saneamiento básico. Además, esta población sirve a su vez de "vectores" para la transmisión de enfermedades causadas por los residuos.
Los impactos de los RSM en el ambiente se pueden extender a la población en general a través de la contaminación de los cuerpos de agua superficiales y subterráneos y por el consumo de carne de animales criados en basurales, los que pueden transmitir enfermedades a los humanos. Finalmente, los trabajadores formales o informales involucrados en el manejo, transporte y disposición final de RSM, constituyen otra población expuesta.
En cuanto a los residuos peligrosos, toda la población urbana debe ser considerada como susceptible de exposición. Sin embargo, particularmente los niños y las mujeres deben ser tomados como grupos de alto riesgo. Entre los niños se incluye a los lactantes (aquellos cuya única fuente nutricional es la leche materna), a los infantes (menores de 24 meses) y a los niños de 2 a 12 años. No es raro que elementos como el plomo sean absorbidos más fácilmente por los niños que por los adultos.
Cuando se trata de poblaciones expuestas, no puede dejarse de lado el tópico de equidad ambiental. Este concepto implica que la pobreza y la marginación son factores que favorecen la exposición a las sustancias químicas y posiblemente aumenten su efecto. Otro factor asociado a la pobreza y que debe tomarse en cuenta para la evaluación del riesgo, es la prevalencia de infecciones. Es común encontrar en las zonas marginadas índices más altos de infecciones gastrointestinales y respiratorias. Resulta evidente entonces, que no debe considerarse solamente a los grupos de riesgo en cuanto a si son mujeres o niños, sino también en cuanto a su pobreza, prevalencia de infecciones y estado nutricional.
3.4.2 Efectos en la salud humana
Los componentes de los RSM pueden variar según el estilo de vida de la población de cada localidad. Por lo tanto, la interferencia de la salud humana debido a agentes físicos, químicos y biológicos contenidos en los RSM es el efecto principal de una deficiente gestión de los residuos en los países de América Latina y el Caribe.
Los agentes típicos relacionados a los RSM que afectan la salud de los trabajadores y población expuesta son:
En los RSM se puede encontrar una gran variedad de residuos químicos, especialmente pilas y baterías; aceites y grasas; pesticidas y herbicidas; solventes, pinturas y tintes; productos de limpieza; cosméticos; remedios; y aerosoles.
En los países desarrollados hay preocupación por estos componentes de los RSM y se establecen reglas y procedimientos para su manejo. Pocos países de ALC tienen legislación al respecto y los que la tienen no la aplican ni la cumplen.
Cuadro 3.4.1
Enfermedades relacionadas con residuos sólidos municipales
transmitidas por vectores
Vectores |
Forma de transmisión |
Principales enfermedades |
| Ratas | A través de mordisco, orina y heces A través de las pulgas que viven en el cuerpo de la rata |
Peste bubónica Tifus murino Leptospirosis |
| Moscas | Por vía mecánica (a través de las alas, patas y cuerpo) A través de las heces y saliva |
Fiebre tifoidea Salmonelosis Cólera Amebiasis Disentería Giardiasis |
| Mosquitos |
|
Malaria Leishmaniasis Fiebre amarilla Dengue Filariasis |
| Cucarachas | Por vía mecánica (a través de alas, patas y cuerpo) y por las heces | Fiebre tifoidea Cólera Giardiasis |
| Cerdos | Por ingestión de carne contaminada | Cisticercosis Toxoplasmosis Triquinosis Teniasis |
| Aves | A través de las heces | Toxoplasmosis |
Fuente:
Manual de saneamento e proteção ambiental para os municípios.
Departamento de Engenharia Sanitária e Ambiental, DESA/UFMG.
Fundação Estadual do Meio Ambiente. FEMA/MG, 1995.
La presencia de agentes biológicos en los RSM puede ser importante en la transmisión directa e indirecta de enfermedades en América Latina y el Caribe. El cuadro 3.4.1 muestra los vectores y las enfermedades relacionadas con ellas. La presencia de microorganismos patógenos se da también a través del papel higiénico, gasa, esparadrapo, pañales descartables o ropa interior contenidas en los residuos de pequeñas clínicas, farmacias y laboratorios, y en la mayoría de los casos, en los residuos hospitalarios mezclados con residuos domiciliarios. Es importante resaltar que de manera general los agentes patógenos son poco resistentes a las condiciones ambientales desfavorables y que sobreviven por poco tiempo en el exterior.
Son muy pocos los datos de morbilidad derivados de estudios epidemiológicos que permitan asociar las enfermedades con los RSM. Algunos agentes etiológicos que pueden mencionarse son aquellos responsables de dolencias intestinales (Áscaris lumbricoides; Entamoeba coli), el virus que causa la hepatitis (principalmente del tipo B), por su capacidad de resistir en un medio adverso; y el virus causante del SIDA (más por la conmoción social que suscita que por los riesgos asociados a los residuos). Además debe mencionarse también a los microorganismos responsables de algunas dermatitis.
En América Latina y el Caribe, cada vez hay mayor preocupación y atención de parte de la población y de los poderes públicos por los residuos de los establecimientos de salud. Sin embargo, considerando que los residuos hospitalarios representan menos de 1% del total de los residuos, resulta un tanto exagerado tratar de resolver urgentemente su manejo mediante recolección diferenciada, incineración y otros métodos sofisticados de tratamiento, sin que se haya encaminado soluciones, principalmente de disposición final, para la gran parte restante de RSM.
En cuanto a los residuos peligrosos, para establecer una relación de causa y efecto entre contaminación y salud, es necesario definir la ruta de exposición. Según la Agencia para las Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades del Departamento de Salud Pública de los Estados Unidos (ATSDR), las rutas de exposición se componen de cinco elementos:
Los estudios preliminares de San Luis Potosí, México, indican que la proporción de sitios peligrosos con presencia de contaminantes orgánicos fue superior a la de los sitios con contaminantes inorgánicos. En Estados Unidos se obtuvo un resultado semejante al analizar los tipos de contaminantes de los sitios peligrosos que conforman la lista de prioridades nacionales. Los compuestos orgánicos volátiles se encontraron en 66% de los sitios, los inorgánicos en 65% de los sitios y los orgánicos halogenados (plaguicidas y bifenilos policlorados) en 34% de los sitios. En el anexo 3.4.1 se lista las sustancias que con mayor frecuencia han aparecido en los sitios peligrosos prioritarios de Estados Unidos y en el anexo 3.4.2. se lista las sustancias según su frecuencia de aparición en los diferentes medios del ambiente.
Una lista preliminar de contaminantes prioritarios para América Latina y el Caribe debería incluir también sustancias de reconocida toxicidad que se han usado ampliamente en distintas naciones del mundo, como son los bifeniles policlorados, los ftalatos y el cloruro de vinilo. En cuanto a los contaminantes biológicos, que contienen agentes patógenos, están comprendidos dentro de los residuos especiales ya tratados anteriormente. En el cuadro 3.4.2 se resumen los datos sobre algunos contaminantes.
La lista del cuadro 3.4.2 incluye sustancias de reconocida toxicidad. Considerando los efectos de cada una de ellas, prácticamente todos los órganos y sistemas del cuerpo humano potencialmente podrían estar afectados por estos residuos peligrosos. No obstante, para la ATSDR, la siguiente es la lista de las siete principales condiciones de salud asociadas a las sustancias contaminantes en sitios peligrosos (en orden alfabético):
anomalías inmunológicas;
cáncer;
daño reproductivo y defectos del nacimiento;
enfermedades respiratorias y del pulmón;
problemas de funcionamiento hepático;
problemas de funcionamiento neurológico; y
problemas de funcionamiento renal.
Este listado también puede organizarse de acuerdo a la preocupación de la comunidad. Las tres condiciones de salud que más preocupación generan entre las poblaciones afectadas por los residuos peligrosos son: cáncer (53% del total de las preocupaciones declaradas), efectos neurotóxicos (19%) y defectos de nacimiento (11%).
En relación a otros efectos, a pesar de que el número de sustancias asociadas a sitios peligrosos es grande, algunos efectos como los inmunológicos, los reproductivos e inclusive los neurológicos, pudieran no haberse registrado en los estudios epidemiológicos que hasta la fecha se han realizado entre las comunidades vecinas a estos sitios, por la simple razón de que la literatura científica sobre el tema es escasa para un gran número de dichos contaminantes.
3.4.3 Accidentes y riesgos ocupacionales
La salud de los trabajadores involucrados en los procesos de operación de los sistemas de residuos solidos municipales, está relacionada no sólo a los riesgos ocupacionales inherentes a los procesos, sino también a sus condiciones de vida.
Algunos de los accidentes más frecuentes en ALC entre los trabajadores que manejan directamente los RSM son:
Cuadro 3.4.2
Algunos contaminantes prioritarios para América Latina y el Caribe
que pudieran estar asociados con sitios peligrosos
| Plaguicidas | Endosulfán lindano DDT paratión metil paratión, metamidofós permetrina paraquat 2,4 D, organometálicos pentaclorofenol |
Disolventes | Benceno tolueno glicol éteres tricloroetileno tetracloroetileno disulfuro de carbón hexano formaldehído tetracloruro de carbono xileno |
| Metales | Plomo arsénico mercurio cadmio cromo níquel flúor |
Otros | PCB* ftalatos cloruro de vinilo contaminantes biológicos |
* (PCB) bifenilos policlorados.
Los trabajadores de limpieza urbana también están expuestos a peleas y violencia, al frío, al calor, a los humos, al monóxido de carbono, a la adopción de posturas forzadas, a levantar cargas excesivamente pesadas y a los microorganismos patógenos presentes en los residuos municipales. Las micosis son comunes en los trabajadores que manejan RSM y aparecen frecuentemente (más no exclusivamente) en manos y pies, donde los guantes y calzados establecen condiciones favorables para el desarrollo de microorganismos.
También se ha detectado índices relativamente altos de dolencias coronarias e hipertensión arterial, principalmente entre los trabajadores de recolección domiciliaria. Cimino y Mamtani (1987) encontraron 6,5% de hipertensión arterial y 2,2% de dolencias coronarias; Anjos (1995) encontró 46% con algún grado de hipertensión arterial, de los cuales 20% tenían síntomas moderados o severos. En Dinamarca, en una planta de separación de residuos, 53% de los trabajadores desarrollaron dolencias pulmonares durante los 8 primeros meses de producción (Malmros et al., 1992).
Finalmente, debe hacerse referencia al estrés que soportan los trabajadores por largos períodos de transporte y los problemas de sobrevivencia y de nutrición resultantes de sus bajos salarios y desgaste físico. El estrés puede ser causa de muchos accidentes de trabajo, de dolencias ocupacionales y reducción de la inmunidad.
Los escenarios de emergencias ambientales son completamente diferentes a los escenarios de la contaminación en sitios peligrosos. En las emergencias ambientales, por lo general se presenta la exposición a una sola sustancia y no a mezclas complejas como es el caso de los lugares contaminados con residuos. La exposición es aguda y no crónica y las concentraciones ambientales pueden llegar a ser muy altas. En un reporte de la ATSDR sobre 1.249 eventos se encontró que en 72% de los casos participaron fuentes fijas y sólo el restante 28% de los eventos ocurrieron por accidentes de transporte. En 80% de estos eventos sólo una sustancia estuvo involucrada.
En el "Análisis sectorial de residuos sólidos en Colombia", OPS, 1996, se presenta el cuadro 3.4.3 que muestra datos suministrados por el instituto privado de salud "La Bergerie" de Bogotá, con los 10 diagnósticos más frecuentes en los 2.341 recicladores que acudieron durante 1993 a dicho establecimiento de salud.
Cuadro 3.4.3
Diagnósticos más frecuentes en recicladores de Bogotá, Colombia, 1993
Diagnósticos |
No |
% |
| IRA (infección respiratoria aguda) leve | 321 |
18 |
| IRA moderada, grave o asma | 287 |
16 |
| Diarrea y parasitismo intestinal | 199 |
11 |
| Problemas gineco-obstétricos | 190 |
10 |
| Trastornos prenatales | 187 |
10 |
| Heridas y traumatismos | 148 |
8 |
| Enfermedades de la piel | 142 |
8 |
| Otros | 140 |
8 |
| Trastornos osteomusculares | 110 |
6 |
| Trastornos oftalmológicos | 83 |
5 |
| Total | 1.807 |
100 |
Fuente: OPS. Análisis sectorial de residuos sólidos en Colombia. OPS, 1996.
Cuadro 3.4.3.1
Accidentes de los segregadores - Lima, Perú, 1995
| Accidentes | Relleno |
De la calle |
| Heridas | 68% |
46% |
| Caídas y golpes | 11% |
25% |
| Atropellos y choques | 2% |
12% |
| Inhalaciones nocivas | 11% |
3% |
| Otros | 8% |
14% |
| Total | 100% |
100% |
Fuente: IPES. Rescatando vida. Lima, 1995.
Cuadro 3.4.3.2
Enfermedades de los segregadores - Lima, Perú, 1995
| Enfermedades | Relleno |
De la calle |
| Infección a los riñones | 17% |
49% |
| Estomacales | 29% |
14% |
| Vista y sistema respiratorio | 22% |
9% |
| Piel | 20% |
6% |
| Otros | 12% |
22% |
| Total | 100% |
100% |
Fuente: IPES. Rescatando vida. Lima, 1995.
Los cuadros 3.4.3, 3.4.3.1 y 3.4.3.2 muestran la estrecha relación del ambiente de trabajo con las condiciones sanitarias en que viven los segregadores de Bogotá y Lima, las que se repiten en otras ciudades de América Latina y el Caribe.
México tiene un amplio historial en materia de accidentes ambientales. El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) de México ha efectuado un inventario de los accidentes químicos ocurridos en el país de 1990 a 1993; este inventario incluye 370 incidentes, de los cuales 70% ocurrieron en el interior de instalaciones que manejan o almacenan sustancias químicas peligrosas.
3.5 Aspectos ambientales
Los residuos sólidos municipales y peligrosos son causa de problemas ambientales importantes, especialmente en las áreas urbanas y en las zonas industrializadas de América Latina y el Caribe. El impacto de la generación y manejo de los residuos sólidos también amenaza la sustentabilidad ambiental. El consumo y la contaminación fueron símbolos de la industrialización y, a partir de la década de 1970, los cambios en el ambiente comenzaron a adquirir visibilidad y preocupación por la preservación del futuro.
La Conferencia de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo, en 1992, no sólo reconoció esa preocupación por el ambiente, sino que propuso un nuevo modelo de desarrollo mediante el uso racional de los recursos naturales. Reconoció también que los principales desafíos son reducir la pobreza y preservar el ambiente. Transcurridos cinco años de la Conferencia, América Latina y el Caribe enfrentan la necesidad del desarrollo y la preservación ambiental, sin que el desarrollo sustentable haya ganado intensidad.
3.5.1 La gestión de los residuos sólidos y el ambiente
En América Latina y el Caribe, el impacto ambiental negativo ocasionado por el inadecuado manejo de los residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos se presenta en el siguiente orden decreciente de riesgo durante la gestión de los desechos sólidos.
En los países no existe información confiable ni suficiente sobre el manejo de residuos sólidos por los municipios, por ello, no se puede cuantificar la magnitud del problema.
3.5.2 Impacto ambiental asociado a los residuos sólidos
Los problemas del manejo inadecuado de los residuos sólidos en ALC no sólo están afectando la salud humana, sino que están relacionados con la contaminación atmosférica, del suelo y de las aguas superficiales y subterráneas. Además el inadecuado manejo está generando el deterioro estético de los centros urbanos y del paisaje natural de muchas ciudades de la Región. Lo anterior se agrava cuando se constata que, en la mayoría de ciudades, la disposición final de residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos se hace en forma conjunta e indiscriminada.
a) Recursos hídricos superficiales
Uno de los efectos ambientales más serios provocados por el manejo inadecuado de los residuos sólidos es la contaminación de las aguas superficiales que muchas veces son fuentes de abastecimiento de agua potable. Por una parte, la materia orgánica de los residuos disminuye el oxígeno disuelto y aumenta los nutrientes, N y P, lo que ocasiona el aumento descontrolado de algas y genera procesos de eutroficación. Por otra parte, los RSM frecuentemente están mezclados con residuos peligrosos industriales, lo que origina contaminación química. Como consecuencia, se produce la pérdida del recurso para consumo humano o para recreación, se destruye la fauna acuática y también se deteriora el paisaje. Además implica altas inversiones si se quiere recuperar el recurso.
En Colombia, 3% de los RSM de Cali y de la mayoría de los municipios del departamento del Cauca son vertidos al río Cauca; 100% de los municipios por los que pasa el río Magdalena disponen sus basuras en las riberas; y el río Tunjuelito en Bogotá se contamina por la afluencia de lixiviados sin tratamiento procedentes del relleno sanitario "Doña Juana".
En Uruguay, donde 14% de los recursos hídricos superficiales se destinan al consumo humano y las aguas superficiales satisfacen el total de la demanda de agua potable de Montevideo y 80% del interior del país, el vaciado de RSM y RP en su red hidrográfica tiene consecuencias graves. En Montevideo, el lixiviado sin tratamiento procedente del relleno descarga en un afluente del arroyo Carrasco, lo que compromete el uso de este recurso para consumo humano.
Estudios hechos en México indican que la demanda bioquímica de oxígeno de la basura es ocho veces mayor que la producida por sus aguas negras.
En general, en todos los países de la Región hay contaminación de las aguas superficiales por vertimiento de residuos sólidos municipales.
b) Recursos hídricos subterráneos
Los acuíferos, confinados o libres, pueden contaminarse inadvertidamente por la inadecuada disposición final de residuos sólidos, por lo que en la mayoría de las situaciones se subestima el problema, aún cuando la contaminación por nitritos y otras sustancias químicas en aguas subterráneas para consumo humano es peligrosa para la salud.
En Uruguay, por ejemplo, donde 58.000 viviendas se abastecen de pozos surgentes, la inadecuada disposición de residuos sólidos reviste especial impacto ambiental negativo. En Bogotá, los lixiviados generados en los vaciaderos del Cortijo y Gibraltar contaminaron las aguas subterráneas con plomo, cromo y mercurio.
c) Costas marinas
La disposición de residuos sólidos en las orillas del mar ha causado problemas de deterioro ambiental de costas y playas, del paisaje natural, así como de la fauna marina, lo cual afecta el turismo. Problemas de este tipo se han presentado en el Caribe, Perú, Brasil, Colombia y otros países.
d) Aire
En los botaderos a cielo abierto, es evidente la contaminación atmosférica por la presencia de malos olores y la generación de humos, gases y partículas en suspensión, producto de la quema provocada o espontánea y el arrastre de los vientos. Los incineradores de edificios multifamiliares fueron prohibidos en ciudades tales como México y Buenos Aires por incrementar la contaminación atmosférica. La quema en basurales y los incineradores sin sistemas de control de la contaminación presentan un riesgo mayor debido a la presencia de plásticos, compuestos organoclorados y otros productos químicos de significativa peligrosidad. Todos los países de América Latina y el Caribe tienen problemas de contaminación atmosférica por estas causas.
Otros impactos negativos asociados al aire son los malos olores por el inadecuado manejo de contenedores, el deficiente almacenamiento de los residuos sólidos, el poco cuidado en su recolección y transporte, y la gestión ineficiente de estaciones de transferencia y plantas de tratamiento, y recuperación para reciclaje. Este problema está generalizado en todos los países de ALC.
e) Impacto sobre el paisaje
El manejo inadecuado y la deficiente disposición de residuos sólidos afectan significativamente el paisaje. Por otro lado, es preciso aclarar que un relleno sanitario bien construido, una vez concluido, puede llegar a tener un impacto positivo sobre el ambiente por la recuperación de terrenos y mejora del paisaje.
El creciente desarrollo urbano de ALC ha generado un continuo deterioro del paisaje, el cual en última instancia recibe los desechos de todas las actividades del ser humano y por lo tanto su inadecuado manejo no sólo afecta la salud y el ambiente, sino que disminuye la calidad de vida en términos del espacio y del horizonte. No es raro ver que por falta de planificación y ordenamiento del uso del suelo, se haya localizado un botadero municipal en la cima de una montaña que define los límites de la ciudad como en Pasto, Colombia.
La deficiente recolección de los residuos sólidos y la carencia de conciencia colectiva, agravan esta situación por la disposición de los desechos en calles, parques, áreas verdes, márgenes de ríos, playas y cualquier otro espacio público, lo que limita el esparcimiento y disfrute de estas áreas porque el paisaje queda afectado e inclusive se compromete la afluencia turística, vital para la economía de varios países y ciudades.
f) Impacto sobre el suelo
El crecimiento de las áreas urbanas incide directamente sobre el recurso suelo, tanto por la pérdida de tierras productivas como por la contaminación del suelo por residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos. Se hace uso inapropiado del suelo y se vierte los residuos sobre depresiones naturales del terreno, muchas de ellas derivadas de la erosión, siendo actualmente la solución adoptada por muchos municipios de la Región. El enterramiento de residuos industriales no se ha identificado aún como un problema significativo, posiblemente por carencia de control al no existir normas precisas sobre esta materia.
En general, en todos los países de la Región se practica el vaciado de los residuos sólidos en botaderos abiertos.
3.5.3 Gestión ambiental de residuos sólidos
Algunos países de ALC, tales como México, Brasil, Chile, Colombia y Argentina, están empezando a evaluar los mecanismos y acciones de protección y fiscalización del ambiente, así como las medidas tomadas para la prevención de la contaminación, lo que determina en conjunto con otros sectores, el mantenimiento de la calidad ambiental.
Seguidamente, se muestra un rápido análisis de la gestión ambiental en ALC en relación al manejo de residuos sólidos:
a) Institucionalización
En el presente decenio la mayoría de los países ha creado sus organismos nacionales encargados de trazar políticas, dirigir, reglamentar, controlar y promover las acciones referidas al ambiente. Los aspectos de manejo de los residuos sólidos en relación al ambiente sólo son tratados secundariamente o no son tratados en esos organismos. Los municipios no han priorizado los aspectos ambientales en la administración de residuos sólidos, por ejemplo dentro del proceso de selección de alternativas del sitio de disposición final.
b) Legislación ambiental
Algunos países como México y Brasil están avanzando en el establecimiento de disposiciones legales (leyes, reglamentos y normas) y procedimientos administrativos (manifiestos, permisos, licencias y registros), dirigidos a definir las condiciones y restricciones que se aplican al manejo de los residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos y su impacto en el ambiente. Otros países tratan de cumplir con los compromisos adquiridos internacionalmente y están formulando los dispositivos legales correspondientes.
Pero la situación actual en la Región tiene aún grandes restricciones; no hay estimación de costos de recuperación ambiental debido al inadecuado manejo de residuos sólidos, la comunidad no participa activamente en el establecimiento ni implementación de la política ambiental, pocos países realizan evaluaciones de impacto ambiental en los proyectos de relleno sanitario, y hay pocos programas de protección ambiental de las áreas costeras.
c) Cumplimiento de las regulaciones
El seguimiento, vigilancia, control y cumplimiento de las regulaciones y normas ambientales para el manejo adecuado de residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos es deficiente. Los limitados recursos determinan que las acciones de los organismos responsables de la vigilancia y control sean aún deficientes. Por otra parte, no todas las infracciones constatadas se sancionan. Se ha identificado una debilidad en las autoridades competentes, ya que no pueden establecer una actuación eficiente sobre las malas técnicas de disposición final, tratamiento, almacenaje y recolección, tanto por fallas normativas como por los múltiples problemas financieros de los municipios.
d) Reducción de la generación
Las políticas de algunos países para reducir la generación de residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos aún no han dado resultados. Los países de ALC, a diferencia de los países desarrollados, generan cantidades menores de residuos sólidos (0,5 a 1,2 kg/hab/día) debido al bajo ingreso per cápita y al consiguiente menor consumismo. Por esas mismas razones el consumidor de ALC recibe menos envolturas y envases que el de un país desarrollado.
La política promovida por algunos países de la Región con mayor desarrollo industrial para reducir la peligrosidad de los residuos en la fuente mediante procesos productivos más limpios es aún incipiente, pero es respaldada por los grupos ambientalistas y por la prensa. Entre los pocos proyectos de adopción de procesos más limpios de producción industrial se puede citar el programa PRONACOP, financiado por el BIRF en el Brasil.
En la mayoría de los países no se ha identificado programas nacionales de reducción de la generación de residuos ni de adopción de tecnologías limpias de producción, así como tampoco propuestas de rehabilitación de sitios contaminados. En términos generales, no se conoce el costo ambiental que ocasiona el inadecuado manejo de residuos sólidos.
e) Recuperación y reciclaje
Para alcanzar un desarrollo sostenible, además de disminuir la cantidad de residuos generados, se requiere incrementar la recuperación, reuso y reciclaje. En este sentido hay algún avance en los países de la Región.
Los mayores logros se dan en el campo social, constatándose el mejoramiento de las condiciones de vida de los segregadores en varias ciudades, quienes se organizan empresarialmente en precooperativas como en Colombia o en otras formas de asociaciones como en México y otros países. La asistencia técnica, y en menor grado financiera, de ONG y de los propios municipios ha sido eficaz. Si bien las cantidades recuperadas aún no pasan de 3% y 8% en peso del total de residuos generados (entre 10% y 30% del material que es posible recuperar), los ingresos de los segregadores se han incrementado debido a la mejor y más justa comercialización del material recuperado.
Otros logros han sido la instalación de plantas de recuperación, el impulso de la industria recicladora privada, la creación de Bolsas de Residuos para trueque y comercialización de desechos y la concientización y cooperación (aún lentas) de la colectividad para la separación de los residuos en los domicilios. Como ejemplo de Bolsas de Residuos se puede citar las de México y Brasil, y en este último los programas de CETESB, FEEMA y ABIQUIM.
f) Proyectos en ejecución
La mayoría de los países de la Región han realizado o están ejecutando proyectos dirigidos a prevenir, mitigar, corregir o compensar los posibles impactos negativos o a potencializar los impactos positivos del manejo de los residuos sólidos.
Algunos proyectos, como los indicados en el anexo 3.5.1 han sido exitosos, pero desafortunadamente otros sólo han sido experiencias de valor académico o técnico, que no se han mantenido ni han sido replicados debido a que no adoptaron mecanismos de planificación, jurídicos, institucionales, administrativos ni de autosostenibilidad financiera.
La compostificación también ha sido desafortunada porque los proyectos e inversiones no contaron con los estudios de factibilidad necesarios, dando como resultado que muchas plantas se cerraran y que incluso los equipos nunca se instalaran.
Peores resultados se han obtenido con los intentos de industrializar la basura, los que cíclicamente son promovidos por vendedores de equipo, y que por desconocimiento o falta de asesoría de las autoridades municipales, son causa de fracasos financieros.
En el cuadro 3.5.1 se muestra la gestión ambiental en relación al manejo de los residuos sólidos en cuatro países de la Región.
En resumen, en los países de la Región para prevenir, mitigar o corregir los posibles impactos negativos al ambiente se tiene que mejorar la gestión de los residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos, y específicamente la disposición final y el tratamiento de estos.
Cuadro 3.5.1
Gestión ambiental sobre residuos sólidos en algunos países
Áreas |
Colombia |
Guatemala |
México |
Uruguay |
| Institucional | Ministerio del Medio Ambiente, MINAMBIENTE Corporaciones Autónomas Regionales Corporaciones para el desarrollo sostenible |
Comisión Nacional del Medio Ambiente, CONAMA Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social Consejo Nacional de Áreas protegidas, CONAP |
Secretaría del Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca,
SEMARNAP Instituto Nacional de Ecología Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, PROFEPA Gobernaciones de los Estados |
Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio
Ambiente, MVOTMA Dirección Nacional del Medio Ambiente, DINAMA Comisión Técnica Asesora de la Protección del Medio Ambiente, COTAMA |
| Legislación ambiental | Código de Recursos Naturales Leyes y resoluciones para regular el manejo, control y sanciones en relación a los residuos sólidos |
Ley de Protección y Mejoramiento del Medio Ambiente | Normas oficiales mexicanas sobre residuos sólidos municipales, especiales y peligrosos | Incipiente desarrollo de la legislación ambiental Ley de Evaluación del Impacto Ambiental (1994) y su reglamento Faltan normas |
| Cumplimiento de las regulaciones | Deficiente | Deficiente | Implementándose | Deficiente |
| Reducción de la generación | Programas con resultados muy reducidos | Ninguna | Incipiente | Ninguna |
| Recuperación y reciclaje | Organizado en gran parte con precooperativas en las
principales ciudades Incremento en la recuperación (1.600 t/día) Impacto positivo ambiental y social Gran avance en el reciclaje |
Desorganizada Negativa ambiental y socialmente Recuperación de papel y vidrio principalmente Reciclaje mínimo |
Organizaciones de segregadores con poder político y social Incremento de la industria recicladora Bolsa de comercialización y trueque de residuos Impacto positivo ambiental y social |
Recuperación desorganizada por segregadores informales. Recuperación mínima. Reciclaje mínimo. |
| Proyectos ejecutados o en ejecución | Plan para el Control de Residuos Peligrosos (CAR/CVC/OPS/GTZ) Tecnologías modernas para la conservación de recursos naturales (CAR/OEA) Normas sobre vertimientos industriales y vigilancia y control (CAR/Universidad Nacional) |
Proyecto piloto "Alameda Norte" Saneamiento de la microcuenca de San Marcos y recuperación de áreas verdes |
Sistema Nacional de información y seguimiento tecnológico Normatividad y establecimiento de instrumentos económicos Sistema de seguimiento, validación y cumplimiento |
Proyecto para tratamiento del lixiviado en la cañada de las Carretas en Montevideo. |
CAR: Corporación Autónoma Regional de la Sabana de Bogotá
CVC: Corporación Autónoma del Valle del CaucaFuente: OPS. Análisis sectoriales de residuos sólidos en Colombia, Guatemala, México, Uruguay. 1995-1996.
3.6 Aspectos sociales y comunitarios
Los aspectos socioculturales comprenden las actitudes humanas, las relaciones entre los proveedores del servicio y los beneficiarios, las actitudes de la comunidad en general y la de las entidades que operan en el sector.
En este sentido, en América Latina y el Caribe se han identificado las siguientes características sociales y comunitarias que intervienen en el manejo integral de los residuos sólidos:
3.6.1. La comunidad y la prestación de servicios de aseo
Muchas zonas urbano-marginales, donde se asienta la mayor parte de la población pobre, carecen o reciben sólo ocasionalmente el servicio de recolección. Algunas áreas marginales reconocidas legalmente no reciben el servicio a pesar de que sus pobladores pagan sus impuestos prediales. En Colombia en una encuesta en las 10 principales ciudades se encontró que 34% de la población que vive en barrios socioeconómicos bajos no tenían servicios de recolección. Lo anterior sucede prácticamente en todas las grandes ciudades de la Región.
Aún donde el servicio existe, su irregularidad o su baja frecuencia no deja a los usuarios satisfechos, lo cual, por ejemplo, fue expresado en la encuesta colombiana por 35% de los usuarios.
La operación deficiente de proyectos de rellenos sanitarios que terminan como botaderos abiertos, ha desprestigiado al relleno ante la opinión pública y ha motivado protestas de la comunidad cuando se proyecta ubicar el sitio de la disposición final. Por ejemplo en los últimos seis años, en Costa Rica, las comunidades ubicadas cerca de los lugares propuestos para el establecimiento de un relleno regional han manifestado su oposición organizada con inusual energía.
3.6.2 Participación comunitaria
En general, en ALC, la participación de la población en el manejo de los residuos sólidos es débil pues todavía este concepto no ha echado raíces en el ámbito institucional ni en la población. Como se estima que el manejo de los residuos es un problema que compete a las municipalidades, no existe representatividad de la población en la toma de decisiones sobre alternativas de solución. Su participación se limita, en la mayoría de los casos, a entregar los residuos al sistema de recolección y a pagar la tarifa correspondiente, si la hay.
Por parte de la población, especialmente en áreas marginales urbanas, existen demandas para obtener servicios de agua potable, alcantarillado, luz eléctrica, pavimentación e incluso teléfonos, pero hay poca demanda por los servicios de aseo urbano porque por un lado se piensa que la municipalidad es la responsable de solucionar el problema, y por otra parte, la comunidad considera que el manejo público de la basura no tiene trascendencia ni prioridad. En cuanto a la conducta relacionada con el pago del servicio, la actitud de la comunidad es negativa, pues la mayoría considera que es obligación municipal. Sin embargo, debe citarse como una buena experiencia la que está desarrollando la ONG "Alternativa" en áreas marginales de Lima, Perú, para inculcar en la comunidad la "cultura del pago" de tarifas de aseo.
La comunidad todavía no toma conciencia sobre las ventajas de la recuperación de materiales y menos aún de la separación domiciliaria de los RSM para facilitar la recuperación.
A pesar de la tradición de organización comunitaria en la Región, en lo que se refiere a residuos sólidos, sólo algunos países como Colombia, México, Venezuela, Brasil y Perú, están logrando organizar sus comunidades a nivel de segregadores; microempresas de recolección y barrido; y juntas de aseo vecinal.
3.6.3 Comunicación social y educación comunitaria
La mayoría de los países no han trazado políticas ni estrategias para la realización de programas de comunicación social y las actividades en esta área son aisladas y eventuales. Las ONG son las entidades que más están trabajando en este sentido.
A través de los medios de comunicación se realizan esporádicamente campañas de divulgación promovidas por la empresa privada para dar mensajes de concientización a la población. Los periódicos, en algunas oportunidades, publican reportajes sobre los impactos que genera la basura y los canales de televisión pasan videos y mensajes para mantener limpia la ciudad e inclusive promover actividades para recolectar materia prima para reciclaje.
Las campañas sobre reciclaje llevan a los habitantes, comerciantes, oficinistas e industriales a establecer una relación más responsable con los demás; cada cual redefine su posición en la cadena y sus intereses. Lo que varía en los argumentos de las diferentes campañas ha sido la introducción de motivaciones económicas, sociales y ambientales de diferente índole.
Colombia, con gran experiencia en campañas de promoción de reciclaje, las ha clasificado en cuatro categorías: campañas de educación ambiental, campañas de financiación de obras comunitarias, campañas de captación de materia prima por la industria y campañas de apoyo a cambios de sistemas de manejo de residuos. Se ha logrado éxito en Bogotá, Manizales, Medellín y Cali con las campañas nacionales de la industria para captar vidrio, metales, papel, cartón y plásticos. También fueron exitosas las jornadas de recolección de papel y vidrio en algunas ciudades de Guatemala. Igualmente se destaca los programas en Río de Janeiro y Curitiba en Brasil.
Un avance en varios países de la Región es la introducción de la educación ambiental en los programas escolares formales, habiéndose producido materiales y cartillas de gran calidad. Se debe tener presente que la educación comunitaria sobre manejo adecuado de residuos sólidos es un proceso a largo plazo que definitivamente debe iniciarse en la infancia.
3.6.4 Segregadores
Mientras la desocupación sea elevada y la extrema pobreza se mantenga, habrán segregadores en América Latina y el Caribe.
A fin de mitigar este problema social, las ONG, grupos comunitarios y religiosos y las propias autoridades municipales están trabajando, en unos países más que en otros, para mejorar las condiciones de vida de los segregadores. La principal estrategia es organizarlos en cooperativas y asociaciones que se manejan con carácter empresarial, de esta manera podrán tener una mejor posición para discutir con los recicladores la comercialización de los materiales recuperados. Se han logrado resultados positivos en Colombia y México. En Medellín, "Recuperar" tenía 900 asociados en 1995 y la Asociación de Recicladores, ANR, de Colombia tiene casi 80 grupos afiliados, con una membrecía de 10% de los segregadores del país. Además hay otros 100 grupos de recuperadores organizados a nivel nacional. En México se estima que hay 13.100 segregadores bien organizados, de los que dependen económicamente 80.000 familiares.
Actualizado el 04/Set/98