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En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (UNCED-92) los gobiernos coincidieron en proclamar que la conservación y protección de la salud y del ambiente están en el centro de la preocupación del nuevo modelo de desarrollo.
Sin embargo, sólo en raras ocasiones la salud recibe un alto grado de prioridad en las políticas y planes de desarrollo y no representa un punto importante en los programas ambientales.
Antes de la epidemia del cólera, casi todos los países de América Latina y el Caribe concentraban su atención en la cantidad de agua disponible para uso humano, antes que en la calidad del agua. Según estudios realizados, menos de 25% de los sistemas comunitarios de abastecimiento de agua de América Latina y el Caribe se desinfectan de manera fiable y continua.
A causa del cólera, el interés se ha centrado en la calidad del agua ya que es tal la gravedad de las posibles consecuencias de la contaminación microbiana que su control y vigilancia deberá ser siempre de primordial importancia.
Muchos países se han visto motivados a ejecutar programas especiales de vigilancia y control de la calidad del agua como parte de las intervenciones de salud ambiental para prevenir el cólera.
La Gerencia del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado (SEDAPAL, Lima-Perú), en 1991 solicitó asesoramiento al Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (CEPIS) para desarrollar un programa de control de calidad del agua de consumo humano, abastecida a través de la red de distribución de Lima y Callao. Los resultados obtenidos indican que 88% de las muestras no tiene contaminación fecal; en cuanto al cloro residual, 69% presentó concentración mayor o igual a 0,3 mg/l, valores que varían en cada distrito evaluado.
En 1995, la Empresa Municipal de SEDAQOSQO solicitó asesoramiento al CEPIS para desarrollar un programa de control de la calidad del agua para consumo humano, el cual comprende tres subprogramas: protección de la fuente, procesos de tratamiento y control de la calidad del agua en la red de distribución de Qosqo, el que actualmente se viene realizando.
A continuación se resume la metodología propuesta a ser aplicada en el control de la calidad del agua en la red de distribución. (Existe un programa automatizado para facilitar la aplicación del programa)
El objetivo del programa es evaluar la calidad del agua abastecida a través de la red, de manera permanente y sistemática, a fin de garantizar la calidad sanitaria tal como sale de la planta y prevenir la incidencia de enfermedades de origen hídrico, con énfasis en el control y prevención del cólera.
Los objetivos específicos son:
La metodología comprende los siguientes puntos:
Diagnóstico
- a)
La metodología aplicada toma como referencia las recomendaciones de las Guías OMS/OPS (1985), las publicaciones sobre control de calidad y tratamiento de agua de la American Water Works Association, el Plan Nacional de Vigilancia de los Servicios de Agua de Consumo Humano del Instituto Robens, Del Agua Perú y la experiencia de los profesionales del CEPIS que participaron en el programa.
Este programa delimita las áreas de trabajo en zonas, lo que facilita su evaluación.
a) Diagnóstico
(ver anexo).
b) Planificación
(se adjunta formulario Nº 3).
Frecuencia del muestreo
El número de muestras está determinado por la calidad de la fuente, magnitud de la población abastecida, complejidad del sistema de cada zona delimitada y riesgos de contaminación. Las muestras deben tomarse aleatoriamente, dentro de cada mes y deben extraerse de puntos fijos como estaciones de bombeo, redes primarias, reservorios matrices y lugares seleccionados al azar en todo el sistema de distribución e inclusive en los puntos cercanos a los extremos de la red.
En el cuadro Nº 1 se presenta las frecuencias de muestreo de acuerdo a las recomendaciones de las Guías de la Calidad del Agua Potable, ligeramente modificada.
La frecuencia de muestreo debe incrementarse en situaciones de epidemias, emergencia, después de la interrupción del servicio o por trabajos de reparación.
Procedimiento del muestreo
Las muestras deberán ser representativas del agua que se desea analizar y deberá evitarse que se produzca cualquier contaminación accidental durante el proceso.
Los frascos utilizados para la toma de muestra de los análisis bacteriológicos deben ser de plástico o preferentemente de vidrio, de boca ancha y tapa de cierre hermético, esterilizables (para mayor información, consultar el volumen III de las Guías para la Calidad del Agua Potable).
Si el agua a examinar contiene cloro, cloramina, dióxido de cloro u ozono, se le debe agregar 0,1 ml de una solución de tiosulfato sódico al 1,8% por cada 100 ml de capacidad para neutralizar la acción del cloro. Esta concentración no tiene efectos significativos en los coliformes, en partículas E. coli, presentes en las muestras.
En el formulario Nº 2 se indica los datos que deben especificarse en el momento del muestreo, tales como:
| Puntos de muestreo | Población servida | Nº de muestras |
| Fuente y componentes (fuente subt.) red de distribución | 2.500 hab. | 1 m/unid/mes 2 m/mes |
| Red de distribución | 2.500 a 20.000 hab. | 1 m/5.000 hab./mes |
| Red de distribución | 20.000 a 50.000 hab. | 1 m/10.000 hab./mes |
El código y tipo de componente puede ser
En las redes primarias se tomaron las muestras en las estaciones reductoras de presión y, en ausencia de estas, en los puntos de entrada a la cámara de bombeo y reservorio.
Como punto de muestreo, en la red de distribución se consideró el primer grifo de vivienda o establecimiento conectado directamente a la red pública, con la finalidad de evaluar la calidad del agua que la empresa entrega a la población. En los pozos (como fuente de abastecimiento) se tomó la muestra del grifo que está después de la cloración, si no se contaba con grifo, la muestra se tomó de los grifos fuente.
En los surtidores, las muestras fueron tomadas en los grifos de descarga.
Procedimientos analíticos
La metodología utilizada en el desarrollo del programa se basa en los Standard Methods for the Examination of Water and Wastewater 18th ed., APHA, 1992, y los empleados en el CEPIS.
Los parámetros evaluados fueron coliformes totales, coliformes fecales, pH, cloro residual, continuidad del servicio e inspección sanitaria (en cada componente). Se adjunta los formularios de evaluación (
Ver Anexos.)Procedimientos para la inspección sanitaria
La inspección sanitaria tiene por finalidad proveer un amplio rango de información y localizar problemas potenciales y fuentes de contaminación.
Con los datos obtenidos se podrá identificar fallas, anomalías, errores de operación y cualquier desviación de lo normal que puede afectar la producción óptima y la distribución de agua potable segura.
Mediante la inspección sanitaria se obtendrá el factor de riesgo, el índice de calificación y los defectos sanitarios de cada componente a nivel, nacional, distrital y zonal.
Los componentes evaluados son pozo, reservorio, cámara de bombeo, surtidores. Para ello, se utilizaron formularios ligeramente modificados del Programa de Agua y de las Guías de la Calidad del Agua Potable, volumen III, OPS-OMS, 1985. En estos formularios se han considerado tres columnas, y la central nos indica la presencia del factor de riesgo.
c) Ejecución
(aplicar formularios adjuntos).
d) Procesamiento de los resultados
(ver anexo).
Formularios sobre planificación, recopilación de información fuente, reporte de información (1, 2, 3) y sobre inspección sanitaria (4 al 9).
Formularios Adjuntos
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