1. Introducción
En localidades carentes de sistemas de
abastecimiento de agua o dotadas de sistemas precarios, las familias almacenan el líquido
elemento en sus domicilios para satisfacer sus necesidades básicas de alimentación, aseo
y otros fines, sin prestar mucha atención a la protección del agua contra la
contaminación.
La intervención más eficaz para
proporcionar agua segura a esas poblaciones es, indudablemente, la instalación de
sistemas públicos de abastecimiento, pero no es realista esperar que eso se realice en un
futuro cercano.
En este contexto, los sistemas de
desinfección del agua y alimentos al nivel domiciliario constituyen una solución eficaz
para las poblaciones que no cuenten con un sistema público de abastecimiento de agua que
funcione en forma continua, y que no tengan perspectivas inmediatas de instalarlo.
Los sistemas de desinfección del agua y
alimentos al nivel domiciliario podrían proporcionar a los hogares de esas poblaciones un
suministro seguro de agua para beber, cocinar, lavar platos y para la higiene personal,
además de facilidades para desinfectar los alimentos de consumo crudo, e impedir de esta
manera la diseminación de enfermedades de origen hídrico, especialmente
gastrointestinales y diarreicas.
2. Descripción de la tecnología
El sistema de desinfección del agua
y alimentos al nivel domiciliario es una tecnología diseñada con enfoque sistémico:
considera elementos técnicos, educativos y de gestión comunitaria, relacionados
entre sí, para mejorar "in situ" la elementos técnicos,
educativos y de gestión comunitaria, relacionados entre sí, para mejorar "in
situ" la calidad del agua y la conducta sanitaria de la población y que llegan a
configurar un sistema de abastecimiento de agua segura, aunque sin tuberías.
El éxito de este sistema radica en la
acción conjunta de todos sus componentes, por lo que la ausencia de alguno de ellos pone
en riesgo su eficacia. Los componentes se describen a continuación:
Fuente de abastecimiento:
lugar de donde la población se abastece habitualmente del agua que utiliza
para su consumo doméstico.
Conducción del agua: proceso
de transporte del agua desde la fuente hasta el domicilio.
Producción local del
desinfectante: medio por el cual la comunidad organizada obtiene el
desinfectante utilizando los equipos de producción instalados en la
propia localidad o adquiriéndolo a una comunidad vecina que lo produce.
Distribución del desinfectante:
proceso que permite la entrega del desinfectante a cada familia.
Almacenamiento y desinfección
del agua: acción dirigida a depositar y desinfectar el agua de bebida
en un recipiente adecuado, que facilite la colocación del desinfectante
y proteja su contenido de la manipulación inadecuada. En algunas localidades,
por las características del agua de abastecimiento y las dificultades
para producir o adquirir el desinfectante, puede resultar necesario
que el almacenamiento y la desinfección del agua se hagan empleando
filtros de mesa.
Consumo del agua desinfectada:
empleo del agua desinfectada de los recipientes, o del agua de los filtros,
en bebida, higiene bucal y lavado de vajilla.
Desinfección de alimentos
de consumo crudo: utilización del desinfectante y del agua desinfectada
en el lavado de alimentos de consumo crudo, principalmente verduras.
Prácticas adecuadas de
higiene: aplicación de procedimientos adecuados de higiene, en los que
se incluyen los hábitos de protección y uso adecuado del agua desinfectada,
y los hábitos para la seguridad en la ingesta de alimentos de consumo
crudo.
Ver Figura
Gestión comunitaria del
sistema de desinfección: acción dirigida a asegurar la autosustentabilidad
del sistema de desinfección. Esto requiere del soporte de la comunidad
organizada a través de la designación de un Comité o Junta responsable
de la gestión.
Control: monitoreo continuo
de todos los componentes y aspectos que conforman el sistema.
Vigilancia: acción de
un agente externo que supervisa las labores de control y la prevalencia
de diarreas en niños menores de cinco años, a fin de determinar la efectividad
del programa.
En la siguiente figura se muestra el
esquema de funcionamiento del sistema. En ella se puede ver que hay dos flujos básicos de
operaciones: uno se refiere a la producción del desinfectante y el otro al
aprovisionamiento y almacenamiento del agua; ambos se juntan en la desinfección del agua
y de los alimentos de consumo crudo.
El funcionamiento del sistema descansa en
dos bases que tienen que ser muy sólidas: por un lado la adopción de prácticas de
higiene adecuadas y, por otro lado, la organización de la comunidad para la gestión del
sistema.
Adicionalmente está el
control que la comunidad organizada ejerce en todo el funcionamiento
del sistema y la vigilancia externa por parte de las autoridades de
salud sobre el funcionamiento del mismo y el impacto en la salud de
las personas
3. Objetivo del sistema
Contribuir a disminuir los riesgos
de contraer enfermedades entéricas originadas en el consumo de agua
y de alimentos crudos, en localidades carentes de agua segura, a través
del mejoramiento de la calidad del agua.
4. Ventajas
Constituye una alternativa inmediata y de
bajo costo para que las poblaciones de las zonas más desprotegidas mejoren la calidad del
agua que consumen y de sus alimentos de consumo crudo.
Los equipos empleados para la producción
local de desinfectante son de buena calidad técnica, fáciles de operar y mantener, y
utiliza insumos locales (sal de cocina y vinagre) asequibles en todas las localidades del
país.
Los recipientes utilizados (bidones y
frascos) son de bajo costo y de fácil obtención en el mercado local por la mayoría de
familias, aún las más pobres.
Tiene componente de educación sanitaria
para mejorar las prácticas de higiene de las familias.
Fortalece la organización y el sentido de
responsabilidad de la comunidad, ya que la población participa desde el inicio del
proyecto y asume la gestión del sistema.
Estimula la creación de capacidad de
gestión ambiental en el nivel local.
5. Restricciones
-
La mayor limitación
del sistema son los cuidados que deben adoptarse para asegurar su
sostenibilidad; por lo general, ésta es buena al inicio, pero puede
decaer a lo largo del tiempo si no existe alguna institución que
provea un mínimo de supervisión y apoyo.
-
Existe incertidumbre
sobre la disposición de pago por parte de la población; normalmente
está dispuesta a pagar por el desinfectante y por la operación y
el mantenimiento de los equipos, mas no por su reposición al término
de su vida útil.
-
El proceso de mejoramiento
de los hábitos sanitarios de la población demanda un tiempo prolongado,
durante el cual se deben desarrollar acciones continuas de promoción,
educación y monitoreo, para asegurar que los pobladores sigan aplicando
los conocimientos adquiridos.
6. Criterios de intervención
Se debe hacer una selección previa de
las localidades o comunidades en que sería más necesaria la instalación de los sistemas
de desinfección de agua y alimentos al nivel domiciliario. Para ello se tendrán en
cuenta criterios como los siguientes:
-
Alta incidencia de EDA's,
incluyendo al cólera.
-
Carencia de sistemas
de abastecimiento de agua potable, o sistemas no confiables.
-
Demanda de agua segura
por parte de la comunidad.
-
Disposición de la población
a asumir el costo de funcionamiento de los sistemas.
-
Existencia de puesto
de salud o posta sanitaria en la localidad o alrededores.
-
Existencia de organizaciones
comunales que puedan asumir la autogestión del sistema.
-
Existencia de instituciones
públicas y privadas con capacidad instalada y permanencia asegurada
en el área, dispuestas a colaborar en la implementación de los sistemas
locales.
7. Criterios de participación
comunitaria
La implementación de un
sistema de desinfección del agua y alimentos al nivel domiciliario debe
ser tratada con el mismo cuidado que un sistema convencional. Es decir
que, en cada caso, debe elaborarse un proyecto que confirme la demanda
de la población por ese servicio, su viabilidad financiera y demás elementos
que aseguren su sostenibilidad.
Por eso, el proyecto debe ser preparado
con la participación de la comunidad y con ella deben analizarse todos los aspectos del
sistema. Para el efecto, se debe aprovechar la organización comunal existente y, si no la
hubiera, crear una.
Esta organización es el aspecto más
importante del sistema por que, aparte de que será el foro más adecuado para discutir,
formular e implementar el proyecto, será la que se hará cargo de su gestión y se
convertirá en factor decisivo de la sostenibilidad de la solución implementada.
Es indispensable el conocimiento previo
de la comunidad, de su cultura, de sus grupos constituidos y de las potencialidades de
estos grupos para asumir la tarea mencionada, de sus conflictos y, en general, de su
realidad socio-económica. El proyecto que se formule, respetará esa realidad social y
aprovechará sus potencialidades.
Por otro lado, esta organización, a
través de la educación sanitaria, gradualmente irá adquiriendo capacidad para
identificar y controlar los factores ambientales de riesgo para la salud de la comunidad,
ya sea con sus propios recursos o con la cooperación que pueda obtener de otras
instancias o asociándose con otras comunidades.
Este es seguramente uno
de los productos más valiosos de la instalación de los sistemas de desinfección
del agua y alimentos al nivel domiciliario: la creación de capacidad
de gestión ambiental en el nivel local.
8. Criterios de diseño
Para la implementación de sistemas de
desinfección del agua y alimentos al nivel domiciliario, se dispone de dos métodos
básicos: a) producción del desinfectante "in situ" por electrólisis de la sal
común; b) uso de filtros de mesa.
La elección del método se realiza en
función de la calidad del agua de la que habitualmente se abastece la comunidad, de la
disponibilidad de energía eléctrica y del número de personas que serán beneficiadas.
En el cuadro adjunto se presenta una matriz
que resume las características a tener presentes en la elección del método más
adecuado para cada realidad
| CALIDAD
DEL AGUA |
MÉTODO DE DESINFECCIÓN |
TAMAÑO
POBLACIONAL (1) |
| Bacteriológica |
Turbiedad |
Proceso |
Energía |
Baja o alta carga
(<100 a >1000)/100 ml |
Cristalina
(< 5 UNT) |
Electrólisis de la sal |
Eléctrica |
500 a 2,000 |
| Solar |
100 a 500 |
Baja carga
(<100)/100ml |
Ligeramente turbia
(< 50 UNT) |
Microfiltración * |
No |
<100 ** |
Altamente turbia
(> 50 UNT) |
Microfiltración + prefiltro de arena |
<100 ** |
Alta carga
(>1000)/100ml |
Altamente turbia ***
(> 50 UNT) |
Filtro de arena + electrólisis de la sal |
Eléctrica |
500 a 2,000 |
(1) Familias
(*) Filtros de mesa equipados con elementos filtrantes cerámicos.
(**) Valor referencial, pero puede ser aplicado sin ninguna limitación
superior.
(***) Para aguas con alta turbiedad se recomienda sedimentar el agua
por seis horas
9. Etapas del proceso de
implementación
El proceso de implementación de los
sistemas de desinfección del agua y alimentos al nivel domiciliario comprende las etapas
de mercadeo social; diagnóstico situacional; diseño del sistema; capacitación; entrega
de equipos y recipientes a la población beneficiaria; puesta en marcha del sistema;
gestión a cargo de la comunidad organizada.
Mercadeo social:
Actividades de promoción
del sistema a fin de generar la demanda en las localidades que reúnan
los criterios de elegibilidad; evaluación preliminar de las mismas;
sensibilización de la población, de las autoridades y de las entidades
locales dispuestas a apoyar la implementación de los sistemas; formalización,
por parte de las organizaciones comunales, del compromiso de participar
en el proyecto y de asumir la gestión de los sistemas.
Diagnóstico situacional:
con enfoque participativo, considerando a la comunidad no sólo como
fuente de información, sino como sujeto activo del conocimiento o reconocimiento
de su realidad, para posibilitar el planteamiento de soluciones acordes
con sus necesidades, aspiraciones y características culturales y socioeconómicas.
Diseño del sistema: dimensionamiento
del equipo con base en los resultados del diagnóstico y con los criterios
explicados en el punto 8.
Capacitación: proceso
de transferencia de tecnologías y conocimientos a la comunidad beneficiaria,
para que ésta pueda asumir la autogestión del sistema y la creación
de hábitos de higiene y saneamiento.
Entrega de equipos y
recipientes: entrega a la comunidad, en calidad de cesión en uso, de
equipos de desinfección del agua, recipientes, herramientas e insumos,
suscribiéndose el con-venio respectivo.
Puesta en marcha del
sistema: elaboración del plan operativo a nivel comunal, en el que se
consignan las acciones a ser ejecutadas en conjunto y por cada uno de
los miembros de la Unidad de Gestión. La aprobación de este plan, conjuntamente
con la instalación de los equipos de producción de desinfectante y la
distribución de los recipientes para almacenamiento del agua a la población
beneficiaria, constituyen la actividad final de la etapa de implementación
y marcan el inicio de la puesta en marcha del sistema de desinfección
del agua y alimentos.
10.Criterios de operación
y mantenimiento
El método de electrólisis de la sal
común, requiere de energía eléctrica. Por eso es indispensable que las localidades
beneficiarias cuenten con algún tipo de suministro eléctrico, ya sea de la red
pública o de alguna otra fuente de energía eléctrica no convencional.
El equipo para electrólisis consta de
una fuente de poder, una celda electrolítica y un tanque para la electrólisis. Ver
figura siguiente:
Electrólisis con energía eléctrica

El monitoreo debe entenderse como un
mecanismo que permite obtener y analizar información en forma permanente en la etapa
post-implementación de los sistemas de desinfección del agua y alimentos al nivel
domiciliario, a fin de verificar si las actividades de la Unidad de Gestión y de la
población beneficiaria se ajustan a lo previsto al inicio del proyecto.
El acompañamiento y la observación
permanente del proceso por parte de todos los actores sociales, permiten asegurar que el
desenvolvimiento del proyecto se ajuste a lo planeado y programado, a través de la
identificación oportuna de las omisiones, excesos y errores, así como la implementación
de las medidas correctivas adecuadas.
Permite asimismo identificar los factores
que favorecen el funcionamiento correcto del sistema y el fortalecimiento de la capacidad
de gestión ambiental en el nivel local. Entre los factores (indicadores) más importantes
se pueden mencionar:
-
la calidad del desinfectante;
-
la calidad del agua
de consumo humano;
-
el estado de los recipientes
donde se almacena el agua desinfectada;
-
las prácticas de higiene
de la población;
-
la gestión comunitaria;
-
la sustentabilidad del
sistema;
-
la prevalencia de diarreas;
-
el impacto en la salud.
13. Aplicaciones del sistema
de desinfección
13.1 Proyecto demostrativo
en comunidades rurales y urbano marginales (OPS/OMS-GTZ)
El proyecto formó parte del Programa de
Capacitación y Movilización Social para la Prevención del Cólera en Latinoamérica y
el Caribe, promovido por la Organización Panamericana de la Salud/ Organización Mundial
de la Salud (OPS/OMS) y la Agencia Alemana de Cooperación Técnica (GTZ).
Fue ejecutado en el año 1995 por
el Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (OPS/CEPIS), con
la participación de la Agencia Adventista de Desarrollo y Recursos Asistenciales
(ADRA-Perú) y del Ministerio de Salud (MINSA).
El proyecto se implementó
en cinco localidades rurales y urbano marginales representativas de
las tres regiones naturales del Perú, conforme se detalla a continuación:
Costa: Santo Toribio de
Mogrovejo (urbano marginal), ubicada en el distrito y provincia de Chiclayo,
departamento de Lambayeque, con una población de 1,200 personas.
Sierra: Dos de Mayo y
Chucos (rural), ubicadas ambas en el distrito de Pucará, provincia
de Huancayo, departamento de Junín, con una población de 400 personas
cada una.
Selva: Quisto Central
(rural), ubicada en el distrito de Pichari, provincia de La Convención,
departamento del Cusco, con una población de 250 personas; Mayapo
(rural), ubicada en el distrito de Sivia, provincia de Huanta, departamento
de Aya-cucho, con una población de 300 personas.
Estas dos localidades se encuentran en el
valle del río Apurímac y durante la implementación de los sistemas se integraron nueve
localidades adicionales abarcando un total de 1,950 personas más.
En las cinco localidades mencionadas se
implementaron sistemas de desinfección mediante el empleo de hipoclorito de sodio
obtenido por electrólisis de la sal común. En la localidad de Santo Toribio de Mogrovejo
se instaló un equipo accionado con energía eléctrica, mientras que en las restantes
localidades se utilizaron paneles solares.
13.2 Estudio de Desinfección
de Agua y Alimentos al Nivel Domiciliario (OPS/OMS-MINSA)
Este Estudio es un componente del
Programa de Fortalecimiento de los Servicios de Salud, desarrollado por el Ministerio de
Salud del Perú (MINSA), con el financiamiento del Banco Inter-americano de Desarrollo
(BID) y la cooperación técnica de la Organización Panamericana de la Salud, Oficina
Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS).
Fue ejecutado en los años 1997 y 1998
por el Centro Panamericano de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (OPS/ CEPIS),
con la participación del Ministerio de Salud (MINSA) y de la Agencia Adventista de
Desarrollo y Recursos Asis-tenciales (ADRA-Perú).
El proyecto se implementó en cinco
ámbitos regionales del Perú comprendiendo un total de 488 localidades rurales y urbano
marginales. Se instalaron 163 sistemas de desinfección del agua y alimentos,
beneficiándose a 244,330 habitantes de las zonas económicamente más deprimidas del
Perú, conforme se detalla a continuación
Ámbito Lima Norte Ciudad:
distritos de Comas, Carabayllo e Independencia, ciudad de Lima, 244
localidades urbano-marginales de la costa, con una población atendida
de 83,200 habitantes.
Ámbito Lima Norte Provincias:
provincias de Huaura, Barranca y Cajatambo, departamento de Lima, 48
localidades rurales de la costa y de la sierra, con una población atendida
de 32,185 habitantes.
Ámbito Huánuco: distritos
de Amarilis, Santa María del Valle, Huánuco, Ambo, Tomayquichua, Cayran,
Conchamarca, Huacar, San Rafael, La Unión y Ripan, del departamento
de Huánuco, 68 localidades rurales y urbano- marginales de la sierra,
con una población atendida de 43,500 habitantes
Ámbito Pucallpa: distritos
de Callería y Yarinacocha de la ciudad de Pucallpa, provincia Coronel
Portillo, departamento de Ucayali, 92 localidades rurales y urbano-marginales
de la selva, con una población atendida de 62,335 habitantes.
Ámbito Andahuaylas: distritos
de San Jerónimo, Chicmo, Pacucha, Talavera, Andarapa y Huancaray provincia de
Andahuaylas, departamento de Apurímac, 36 localidades rurales de la sierra más pobre del
Perú, con una población atendida de 23,110 habitantes.
El detalle por ámbitos se muestra en el
cuadro siguiente
Ver
cuadro
14.Costos
Los sistemas de desinfección
implementados en el marco del Estudio llevado a cabo por OPS/OMS-MINSA, tuvieron los
siguientes costos:
Implementación: el promedio
ponderado general considerando los costos directos y el monitoreo de
los sistemas, fue de EUA $ 27.99 por familia y EUA $ 4.77 por habitante
beneficiado.
Funcionamiento: el costo
de producción, operación, mantenimiento y comercialización del desinfectante,
fluctuó entre US $ 0.11 y 0.21 por frasco de 200 ml para tres semanas
de uso.