Las mediciones de las concentraciones tisulares y las dosis en los organismos afectados pueden usarse como "biomarcadores" útiles para evaluar el daño a un ecosistema.
Un factor de tensión no entraña ningún riesgo para el ambiente a menos que haya exposición. Todos los materiales producen algún efecto biológico, pero casi siempre tienen que exceder un umbral de exposición. En algunos casos como el de los nutrientes esenciales, por motivos de salud, se necesitan niveles bajos de exposición.