| Evaluación de Riesgos Humanos |
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ANEXO 10. Marcadores biológicos Los marcadores biológicos se pueden clasificar en tres grupos: marcadores biológicos de exposición marcadores biológicos de efecto marcadores biológicos de sensibilidad. Marcadores biológicos de exposición Para evaluar la exposición, se miden los niveles de las sustancias exógenas, sus metabolitos o derivados en células, tejidos, fluidos corporales o excretas. Por otro lado, el marcador biológico puede ocasionar cambios fisiológicos reversibles o citogenéticos en los individuos expuestos. Ejemplos: medición de un metabolito o metabolitos de una sustancia en la orina uso de los aductos de la hemoglobina después de la exposición a agentes alquilantes, como el óxido de etileno para predecir la cantidad de aductos de ADN en un sitio crítico. la medición de aductos totales de ADN indica la dosis aplicada a los orgánulos blancos o macromoléculas (en este caso el marcador biológico también se podría clasificar como un marcador biológico de efecto). Marcadores biológicos de efecto Son alteraciones bioquímicas, fisiológicas o de otro tipo que se pueden medir en un organismo y se pueden reconocer como asociadas a una enfermedad o deficiencia de salud establecida o potencial. Ejemplos: La medición de niveles de suero de ciertas enzimas se ha usado para estimar el daño hepático –las células dañadas segregan su contenido de enzimas (como el daño a otros tejidos puede producir el mismo efecto, la especificidad para el hígado se puede mejorar mediante el análisis de isoenzimas específicas). Los métodos para evaluar cambios en la función cognoscitiva superior (por ejemplo, el aprendizaje y la memoria) se han usado en estudios de trabajadores expuestos a solventes o metales pesados.
Marcadores biológicos de susceptibilidad Estos marcadores indican los factores que pueden aumentar o reducir el riesgo de que un individuo desarrolle una respuesta tóxica después de la exposición a un agente. Por lo general, esto es resultado de diferentes tasas de la actividad enzimática que controla la activación o destoxificación de los xenobióticos entre los individuos y en muchos casos está genéticamente determinada. Ejemplos: Un nivel genéticamente bajo de la actividad de a 1–antitripsina aumenta en gran medida el riesgo de contraer enfisema en los fumadores (normalmente la a 1–antitripsina protege las paredes alveolares al inhibir la elastasa de la enzima proteolítica; el fumar tiende a desactivar este inhibidor debido a la oxidación). Las poblaciones humanas se pueden dividir en acetiladores rápidos y lentos, dependiendo del predominio de una de las dos isoenzimas de la enzima acetiltransferasa; los estudios epidemiológicos indican que los acetiladores lentos expuestos a aminas aromáticas, tienen mayor probabilidad de contraer cáncer de vejiga, pero presentan un riesgo menor de cáncer cólon-rectal. Quienes tienen hipersensibilidad inmunológica a agentes industriales como el diisocianato de tolueno o el polvo de algodón podrían tener un nivel elevado de anticuerpos contra antígenos específicos. |