UNIDAD III. HERBICIDAS BIPIRIDILOS Y CLOROFENOXI

Objetivos de aprendizaje | Introducción | Bipiridilos | Herbicidas clorofenoxi | Bibliografía

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Objetivos de aprendizaje

Al concluir esta unidad, se espera que el estudiante esté en capacidad de:

  • Distinguir las características generales de los herbicidas bipiridilos y clorofenoxi.
  • Explicar la toxicocinética y toxicodinámica de los plaguicidas mencionados.
  • Reconocer las características clínicas de la intoxicación aguda por los herbicidas bipiridilos y clorofenoxi.
  • Describir las pruebas de laboratorio que se pueden utilizar para confirmar el diagnóstico de intoxicación por alguna de las sustancias mencionadas.
  • Describir las medidas de primeros auxilios y aplicar tratamiento médico a los casos de intoxicación por alguno de estos productos.
  • Enumerar los efectos crónicos derivados de la exposición a dichas sustancias.

I. Introducción

En primer lugar permítanos felicitarlo por su perseverancia e interés en este curso. Hasta el momento, ha estudiado las generalidades de los plaguicidas, los organofosforados y los carbamatos.

En las siguientes páginas encontrará la información básica sobre tres herbicidas de uso común en nuestro medio: el paraquat, el diquat y los herbicidas clorofenoxi. Al igual que las unidades anteriores, revisaremos las características generales de cada compuesto, su acción sobre el organismo, las características clínicas y de laboratorio de las personas intoxicadas por estos herbicidas, las recomendaciones para tratarlos, desde los primeros auxilios hasta el tratamiento médico, y las secuelas de las intoxicaciones con estos productos.

II. Bipiridilos

A. Características generales

Los bipiridilos son herbicidas sólidos, insípidos e inodoros y muy solubles en agua. Dentro de este grupo se consideran el paraquat y el diquat. En su forma líquida, el paraquat se utiliza como herbicida de contacto para destruir las partes verdes de las plantas en presencia de la luz solar. El uso más frecuente del diquat es como herbicida acuático.

Estructura química:

Las soluciones concentradas de paraquat corroen algunos metales y se inactivan rápidamente en contacto con los minerales arcillosos del suelo.

Los preparados comerciales del paraquat vienen formulados en concentraciones variables y se le agregan anticorrosivos y agentes surfactantes. Estos últimos no se adicionan cuando se va a usar como herbicida acuático. También está disponible una mezcla de paraquat 100-200 g/l (10 a 20%) + diquat 25 g/l (2.5%) y gránulos solubles en agua con 25 g/kg (2.5%) de paraquat + 25 g/kg (2.5%) de diquat. Igualmente se comercializan mezclas de paraquat con herbicidas residuales.

Para contrarrestar el uso inadvertido o con fines suicidas de las preparaciones comerciales de paraquat, algunas compañías han optado por adicionarles sustancias de olor nauseabundo, eméticos y colorantes para diferenciarlo de productos caseros. 

Algunos nombres genéricos y comerciales de paraquat y diquat son los siguientes:

Nombre genérico

Nombre comercial

Paraquat (cloruro, dicloruro)

Gramoxone

 

Gramuron (mezcla con diuron)

 

Herboxone

 

Pillarxone

 

Radex D

Diquat

Aquacide

 

Dextrone

 

Ortho diquat

 

Reglone

B. Toxicocinética y toxicodinámica

1. Vías de absorción

Desde el punto de vista toxicológico, la vía de absorción más importante es la digestiva, puesto que es la más frecuentemente involucrada en casos de intoxicación (accidental o suicida). La absorción por la piel intacta y la vía respiratoria es menor. Sin embargo, dada su corrosividad, el paraquat puede ulcerar tanto la piel como la mucosa respiratoria, pudiéndose incrementar su absorción por estas vías. Igual sucede si la piel presenta abrasiones o heridas. Se ha informado de casos fatales de intoxicación sistémica como resultado de contaminación de heridas con esta sustancia.

2. Mecanismo de acción sobre el organismo

El daño causado por el Paraquat se debe principalmente a la peroxidación lipídica de la membrana y a la depleción del NADP. Como usted recordará, este nucleótido es el encargado del transporte de electrones hacia la fosforilación oxidativa, por lo que al estar depletado, prácticamente no hay síntesis de ATP. En otras palabras, el Paraquat actúa reduciendo al transportador de electrones NADP y luego este nucleótido es reducido por el oxígeno molecular con la formación de superóxidos que luego, por un proceso de oxidorreducción (en donde participan grupos metálicos) se convierten en peróxidos; estos peróxidos al descomponerse en grupos oxidrilo (por acción de una enzima peróxido dismutasa) van a oxidar a los ácidos grasos poliinsaturados de los fosfolípidos de la membrana de los diferentes organelos celulares, perdiendo con ello la permeabilidad de la membrana con el consiguiente cese de transporte de membrana y luego, muerte celular. Este proceso se conoce con el nombre de peroxidación lipídica de las membranas, y se muestra esquemáticamente en la Figura 1.

Normalmente, en el metabolismo celular se están produciendo diferentes radicales libres y la célula tiene su propio sistema de defensa ante los radicales superóxidos y peróxidos: la enzima superóxido dismutasa y el ciclo del glutatión permiten convertir estos radicales en agua; pero en la intoxicación, estos radicales están extremadamente aumentados y debido a ellos, estos mecanismos fisiológicos se agotan (Figura 2).

Figura 2. Reacciones protectoras contra la acción de aniones superóxido y peróxidos

La molécula de paraquat tiene mucho parecido con un receptor de membrana a nivel alveolar. Por dicha razón, se considera que ocupa ese receptor y de allí su especificidad por ese tipo de tejido, pero en general tiene predilección por aquellos tejidos con mayor saturación de oxígeno como son los de los pulmones, el hígado y los riñones.

En el tejido pulmonar, debido a los daños ya mencionados, inicialmente se produce una alveolitis intra-alveolar, producida por los radicales superóxidos y peróxidos. Este cuadro puede llevar a un edema pulmonar y a insuficiencia respiratoria. Generalmente este proceso inflamatorio lleva a la producción de profibroblastos y de leucocitos polimorfonucleares. Posteriormente hay proliferación de fibroblastos que inicia un proceso de cicatrización que constituye la fibrosis intralveolar e interalveolar.

Esta fibrosis pulmonar causa severa dificultad respiratoria que es la causa principal de la muerte. En los casos en los que no hay muerte rápida, más o menos a las dos semanas ya aparecen los cambios debidos a la fibrosis pulmonar, los cuales se pueden establecer por clínica, gasometría, espectrofotometría y rayos X.

Las lesiones más graves son las pulmonares, ya que dejan como secuela la fibrosis pulmonar; generalmente los daños hepático y renal son reversibles.

El mecanismo de acción del diquat parece ser similar, excepto en sus efectos sobre los pulmones, que son mucho menos severos.

3. Biotransformación y excreción

Tanto el paraquat como el diquat son poco metabolizados. La carga de las moléculas, junto a su estructura electrónica conjugada, les da la propiedad de producir radicales libres, que también son solubles en agua. Como ya se dijo, estos radicales libres reaccionan ávidamente con el oxígeno, formando radicales iónicos de superóxido y peróxido de hidrógeno que regeneran el bipiridilo.

En otras palabras, podemos decir que tanto el diquat como el paraquat son poco biotransformados y se excretan como tales en la orina y las heces.

C. Diagnóstico de la intoxicación aguda

Antes de prescribir un tratamiento para personas intoxicadas por bipiridilos, usted debe conocer cuál es el cuadro clínico característico de intoxicación por estas sustancias, establecer un diagnóstico y ordenar pruebas de laboratorio si son necesarias, que le confirmen su diagnóstico.

1. Cuadro clínico

a. Paraquat

Particularmente en su forma concentrada, el paraquat lesiona los tejidos con los que se pone en contacto. Deja la piel de las manos seca y fisurada y puede ocasionar deformidades y estriaciones blanquecinas de las uñas y caída de ellas. El contacto prolongado con la piel produce ampollas y ulceraciones con la subsecuente absorción de la sustancia en cantidades suficientes como para causar una intoxicación sistémica. La inhalación de gotitas puede irritar las vías respiratorias superiores y producir sangrado nasal. El contacto del paraquat con los ojos causa conjuntivitis y si no se retira de inmediato, puede traer como consecuencia la opacidad tardía de la córnea.

El paraquat puede ocasionar toxicidad sistémica. Este tipo de toxicidad se refiere al daño que la sustancia provoca a los sistemas del organismo. Así, se sabe que ingerido en dosis suficiente, el paraquat tiene efectos muy severos sobre el tracto gastrointestinal, los riñones, el hígado, el corazón, los pulmones y en otros órganos.

En este tipo de intoxicación sistémica se pueden identificar tres fases, de acuerdo con los daños causados:

  • En la primera fase se observa inflamación, edema y ulceración de las mucosas de la boca, faringe, esófago, estómago e intestino. También se pueden presentar vómitos reiterados, ardor y dolor orofaríngeo, retroesternal, epigástrico y abdominal; disfagia, sialorrea, diarrea y hemorragia digestiva. En ocasiones puede encontrarse enfisema subcutáneo secundario a perforación esofágica. La pancreatitis, si se presenta, produce intenso dolor abdominal. Estas manifestaciones tempranas no necesariamente son inmediatas, sino que pueden aparecer hasta después de 24 horas. Ha habido casos fatales de intoxicación que habían sido dados de alta por no presentar lesiones orales al momento de la consulta inicial.

  • Las principales características en la segunda fase son: el daño hepático y de los túbulos renales proximales, el miocardio y el músculo esquelético, incluyendo necrosis focal algunas veces. Aparece a las 24 - 48 horas y se manifiesta por cuadros de insuficiencia hepática, renal y cardíaca.

Probablemente, los efectos del paraquat sobre las células de los túbulos renales son más reversibles que los efectos sobre el tejido pulmonar, pero el deterioro de la función renal puede jugar un papel importante en el resultado final de la intoxicación. Las células tubulares normales secretan paraquat activamente a la orina filtrándolo eficientemente desde la sangre. Sin embargo, como ya se mencionó, altas concentraciones en la sangre saturan el mecanismo y puede dañar las células. Puesto que una vez absorbido el paraquat, el riñón es el órgano por el cual se elimina casi en su totalidad, alguna falla renal genera un incremento en las concentraciones tisulares de la sustancia, incluyendo el pulmón. Esta secuencia patogénica puede ocurrir en las primeras horas después de la ingestión, generando concentraciones letales de paraquat en el tejido pulmonar, antes de que las medidas que se hayan tomado para limitar la absorción y aumentar la excreción, tengan efecto.

La lesión hepática puede ser lo suficientemente severa como para causar ictericia, aunque la hepatotoxicidad raramente es un determinante del resultado final de la intoxicación.

La lesión renal se refleja en proteinuira, hematuria, elevación de la úrea y la creatinina. La oliguria o anuria indican necrosis tubular aguda.

La alteración de los gases arteriales precede la sintomatología pulmonar. Dos a cuatro días después de la ingestión de la sustancia, aparecen progresivamente: tos, disnea y taquipnea, aunque pueden presentarse aún 14 días después de la exposición. La disnea severa y la cianosis progresiva reflejan el deterioro del intercambio gaseoso en el pulmón. La disnea es la manifestación clínica más temprana de la lesión pulmonar por paraquat. Usualmente, la muerte va precedida de coma.

b. Diquat

Veamos ahora el cuadro clínico producido por una intoxicación por diquat.

El diquat es algo menos dañino para la piel que el paraquat, pero pueden aparecer efectos irritantes en la misma luego de una contaminación dérmica con el concentrado. Probablemente se absorbe significativamente a través de la piel escoriada o ulcerada.

El diquat absorbido sistémicamente no se concentra selectivamente en el pulmón, como lo hace el paraquat, por lo que las lesiones que produce en este órgano son menos prominentes. Sin embargo, el diquat tiene efectos severos sobre el sistema nervioso central. El daño renal es también un hallazgo importante de la intoxicación con esta sustancia, ya que el riñón es la principal vía excretora.

Los primeros síntomas de la intoxicación, después de ingerido diquat son similares a los producidos por el paraquat, como consecuencia de las propiedades corrosivas de ambos agentes: dolor quemante en la boca, garganta, pecho y abdomen. Manifestaciones tempranas de la intoxicación incluyen: agitación, inquietud, desorientación y conducta psicótica. También, son característicos: náuseas, vómitos y diarrea intensos. El vómito y la diarrea son a veces sanguinolentos. Se pueden presentar deshidratación, hipotensión y taquicardia. El íleo paralítico ha sido una peculiaridad de varias intoxicaciones por diquat.

Es posible que sobrevengan convulsiones tónicoclónicas, falla renal y lesión hepática. Si el paciente sobrevive varias horas o días, puede desarrollar insuficiencia circulatoria debido a miocardiopatía tóxica, o bronconeumonía. El choque es una causa común de muerte.

2. Historia clínica

Al igual que con la intoxicación por otras sustancias, el diagnóstico se basa primordialmente en la historia de exposición al paraquat o al diquat y el cuadro clínico que presenta el intoxicado, sin olvidar el posible enmascaramiento del cuadro clínico típico en los casos de exposición a mezclas de estos bipiridilos con otros herbicidas. Hay en la actualidad algunas pruebas de laboratorio para confirmar la absorción, que se presentan a continuación.

3. Pruebas de laboratorio

a. Prueba de la ditionita

Para el paraquat existe una prueba sencilla, rápida y cualitativa, en orina, consistente en agregar a 5 cc de orina 0.1 g de bicarbonato de sodio para alcalinizar la muestra y 0.1 g de ditionita (hidrosulfito de sodio). Si en la orina hay paraquat, aparecerá casi de inmediato una coloración azul cuya intensidad depende de la concentración.

Se pueden preparar cápsulas para examen rápido cualitativo así:

Ditionita (hidrosulfito de sodio)
Polvo tampón (pH 9)
Bicarbonato de sodio
10 g
  6 g
25 g

Se mezcla cuidadosamente y se preparan cápsulas de gelatina calibre 0 de un gramo, las cuales se pueden guardar hasta por seis meses en frasco con tapadera de rosca, a temperatura ambiente. Al efectuar el examen se rompe una cápsula y su contenido se vierte sobre 10 cc de la orina sospechosa, agitando suavemente la mezcla hasta su dilución completa. Una coloración azul es indicativa de la presencia de paraquat. Cuando hay concentraciones muy altas la coloración puede ser negra, por lo cual se aconseja repetir la prueba con una muestra de orina diluida.

Deben llevarse a cabo un control positivo y otro negativo para asegurarse de que la ditionita no se haya oxidado durante su almacenamiento.

Un resultado negativo en esta prueba rápida no es concluyente y requerirá un análisis más confiable.

La prueba de la ditionita parece tener un valor pronóstico aproximado cuando la orina se examina en las primeras 24 horas siguientes a la ingestión: concentraciones por debajo de 1 mg por litro (sin cambio de color o cambio a un azul pálido) generalmente predicen sobrevivencia, mientras que un color azul intenso u oscuro generalmente predicen un desenlace fatal.

El diquat en orina produce un color verde. Existe menos experiencia con la prueba de la ditionita. Un color verde intenso se asocia probablemente con un mal pronóstico.

b. Otras pruebas

Es posible medir el paraquat y el diquat en sangre y orina utilizando espectrofotometría, cromatografía gas-líquido y radioinmunoensayo, los cuales requieren una infraestructura que se encuentra en hospitales o laboratorios de alta tecnología. Los niveles de paraquat obtenidos por cromatografía o espectrofotometría después de la ingestión y asociados con alta probabilidad de muerte son:

2 mg/L a las 4 horas
0.9 mg/L a las 6 horas
0.10 mg/L a las 24 horas

En casos de absorción moderada de paraquat se pueden observar alteraciones en las pruebas de funcionamiento pulmonar, aún antes de que aparezcan cambios a los rayos X, los cuales reflejan pobremente la severidad de las lesiones pulmonares.

Otra prueba complementaria en el diagnóstico de la intoxicación por bipiridilos es la determinación de MDA (ácido malonildialdehido), un derivado de los fosfolípidos de la membrana celular, generado por la peroxidación lipídica.

Al examen rutinario de orina se pueden observar proteinuria y hematuria. El daño hepático se manifiesta con cifras elevadas de la bilirrubina sérica total, las aspartato amino transferasas (ASAT), las alanina amino transferasas (ALAT), las fosfatasas alcalinas y el tiempo de protrombina.

D. Tratamiento

SI EN ALGUNA INTOXICACIÓN SON IMPORTANTES LOS PRIMEROS AUXILIOS ES EN LA PRODUCIDA POR LOS BIPIRIDILOS. MUCHO DEL PRONÓSTICO DEPENDE DE LA RAPIDEZ CON QUE SE ACTÚE

1. Medidas de soporte de las funciones vitales

Si se sospecha que existe intoxicación aguda por plaguicidas, debe darse atención médica inmediata.

VIGILE LAS VÍAS RESPIRATORIAS

  • Garantice permeabilidad de las vías respiratorias, retire cuerpos extraños, restos de vómitos y aspire secreciones.

VIGILE LA FUNCIÓN CARDIOPULMONAR

  • En los casos en que se presente depresión cardiorrespiratoria deben realizarse las maniobras de resucitación, monitoreo de funciones vitales (presión arterial, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria).

  • Canalice vena para administrar líquidos (solución salina isotónica, suero glucosado etc.), evitar el desequilibrio hidroelectrolítico y administrar medicamentos.

2. Eliminación de la sustancia tóxica

El objetivo del rescate de una sustancia tóxica está dirigido a dos aspectos fundamentales.

  • Disminuir o evitar la absorción por medio de las medidas de descontaminación.
  • Aumentar la eliminación de la sustancia tóxica absorbida.

Descontaminacion: Va a depender de la vía de penetración, tiempo transcurrido desde el momento de la exposición, tipo de formulación etc.

VÍA INHALATORIA

  • Retirar al individuo del sitio de exposición y trasladarlo a un lugar ventilado.
  • No administrar oxigeno puesto que incrementa la toxicidad de los bipiridilos.

VÍA CUTÁNEA

  • Quitar la ropa, lavar el cabello y la piel contaminada con abundante agua y jabón, haciendo énfasis en los espacios interdigitales y debajo de las uñas. Utilizar guantes impermeables y evitar friccionar con violencia. Debe evitarse la manipulación de ropas y otros objetos contaminados sin tomar las debidas precauciones.
  • En caso de contacto ocular, irrigar con abundante agua o solución salina isotónica a baja presión durante 15 minutos o más. Remitir posteriormente a consulta especializada.

VÍA DIGESTIVA

LA RÁPIDA ADMINISTRACIÓN DE UN ADSORBENTE, EL LAVADO GÁSTRICO Y UNA CATARSIS EFECTIVA SON LAS MEDIDAS QUE OFRECEN LA MEJOR OPORTUNIDAD DE SOBREVIVENCIA.

Si el tóxico fue ingerido suministrar inmediatamente adsorbentes como la tierra de Fuller al 30 % o la bentonita al 7.5 %, a dosis de 100 a 150 g para niños mayores de 12 años y adultos, y de 2 g/kg de peso en menores de 12 años.

Se puede administrar carbón activado de la siguiente manera:

  • Adultos 1 g/kg de peso corporal diluidos en 300 ml de agua.
  • Niños 0.5 g/kg de peso corporal diluidos en 100 ml de agua.

El adsorbente se debe administrar cada cuatro horas.

LAVADO GÁSTRICO

En los casos de alteración del estado de consciencia debe protegerse adecuadamente la vía aérea mediante la entubación endotraqueal antes de realizar la maniobra de lavado gástrico.

De la aplicación adecuada de la técnica depende el éxito de esta maniobra.

Colocar sonda nasogástrica con mucho cuidado y aspirar el contenido gástrico, posteriormente realizar el lavado con alguno de los adsorbentes mencionados arriba.

La máxima utilidad del lavado gástrico es las primeras cuatro horas posteriores a la ingesta.

Cuando la formulación del herbicida ingerido contiene como vehículo un hidrocarburo derivado del petróleo como, por ejemplo kerosene, se deben extremar las medidas de protección de la vía respiratoria antes de realizar las maniobras de rescate digestivo, por el riesgo de producir neumonitis química por aspiración.

Concluido el lavado gástrico se debe administrar una dosis de carbón activado que puede repetirse cada cuatro horas de ser necesario a 0.5 g/kg de peso corporal en adultos y en los niños a 0.25 g/kg de peso corporal.

Cuando se administra carbón activado, éste debe ir asociado al uso de catárticos (si el paciente no presenta diarrea). Las dosis de los más conocidos son:

Sulfato de magnesio o de sodio (tener precaución con los pacientes que presentan alteración de la función renal y cardíaca):

  • Adultos y mayores de 12 años: 20 - 30 g
  • Menores de 12 años: 250 mg/kg de peso corporal.

Sorbitol

  • Adultos y mayores de 12 años: 1 g/kg de peso corporal
  • Niños: 0.5 g/kg de peso corporal.

Manitol

  • 3 - 4 ml/kg de peso corporal.

Cuando no se disponga de carbón activado ni se cuente con los medios adecuados para realizar lavado gástrico, y si el paciente está consciente, se puede recurrir a la inducción del vómito, que puede realizarse por medio de maniobras mecánicas o administrando Jarabe de Ipecacuana.

Dosis del Jarabe de Ipecacuana:

Edad

Dosis

Fluido

6 a 12 meses

5 ml

10 ml / kg

13 meses a 5 años

7.5 ml

15 ml / kg

6 a 12 años

15 ml

120 - 240 ml

Adultos

30 ml

200 - 300 ml

Si a los 20 - 30 minutos no se ha producido el vómito se puede repetir la dosis, si aún no se consigue, realizar lavado gástrico.

Ruidos intestinales:

Es necesario comprobar el peristaltismo frecuentemente, pues como se dijo, en la intoxicación por diquat y raras veces en el paraquat se presenta íleo paralítico. En estos casos, se aconseja no administrar catárticos y realizar la instilación de líquidos a través del tubo gástrico lentamente.

AUMENTAR LA EXCRECIÓN DEL TÓXICO

Para favorecer la eliminación del tóxico absorbido se debe mantener una diuresis adecuada de por lo menos 50 - 60 ml/hora.

Se debe practicar lo más precozmente posible la hemoperfusión mediante filtros de carbón y resina catiónica de forma repetida y prolongada. Si se realiza la hemoperfusión es imprescindible vigilar la concentración de calcio y el recuento de plaquetas y reponerlos en caso necesario.

Precaución: vigilar la función renal y el equilibrio hidroelectrolítico.

3. Antídotos

Para los herbicidas bipiridilos no se cuenta con antídoto.

Varias drogas se han ensayado en el tratamiento de la intoxicación por bipiridilos con la esperanza de mejorar el pronóstico, pero sin evidencia clara de beneficio o daño: glutatión, N-acetil cisteína, selenio, colchicina, esteroides, superóxido dismutasa, propranolol, ciclofosfamida, riboflavina, niacina, ácido ascórbico, clofibrato, deferroxamina y otros medicamentos. También se han utilizado antioxidantes como la vitamina E y la D que inhiben la oxidación de los dobles enlaces de los fosfolípidos de las membranas.

Se han utilizado dosis bajas de radiación con la esperanza de disminuir la fibrosis pulmonar, pero actualmente no están bien fundamentados sus resultados.

4. Tratamiento sintomático

a. CONVULSIONES:

Las convulsiones y la conducta psicótica que en ocasiones se observa en la intoxicación por diquat se deben tratar con diazepam, en dosis de 10mg en el adulto repitiendo la dosis cada 5 a 10 minutos hasta controlar la convulsión, con un máximo de tres dosis.

La dosis pediátrica es de 0.25 mg a 0.4 mg/kg de peso corporal cada cinco minutos hasta un máximo de tres dosis.

b. ADMINISTRE ANALGÉSICOS:

Por la vía parenteral, para combatir el dolor asociado con las graves lesiones de la boca, faringe, esófago, estómago y para la pancreatitis. Puede ser necesario administrar morfina.

Los enjuagues bucales, líquidos fríos o tabletas anestésicas pueden ser de utilidad para aliviar el dolor.

NO SUMINISTRAR OXÍGENO

5. Otras medidas

En la etiqueta del producto, el médico encontrará indicaciones sobre las sustancias a la que se expuso la persona intoxicada, el tratamiento y dónde conseguir información adicional. Por estas razones, siempre que se pueda se debe solicitar la etiqueta y una muestra del tóxico.

No olvide que es obligatorio reportar el caso a las autoridades de salud de su país indicando el agente causal.

E. Evolución

1. Pronóstico

Por experiencia clínica se ha podido establecer una escala de dosis-efecto aproximada en los casos de ingestión de paraquat, como se muestra en el cuadro siguiente:

Escala de dosis-efecto en los casos de
ingestión de Paraquat

Dosis

Efectos y pronóstico

Menos de 20 mg/kg de peso corporal (menos de 7.5 ml del concentrado de paraquat al 20%)

  • Intoxicación leve
  • Manifestaciones gastrointestinales (vómito y diarrea)
  • Alteración transitoria de las pruebas funcionales respiratorias
  • Es posible la recuperación

20 a 40 mg/kg de peso corporal (7.5 a 15.0 ml del concentrado de paraquat al 20%)

  • Intoxicación moderada a severa
  • Sintomatología gastrointestinal, fallo renal, alteración hepática y afectación pulmonar
  • Muerte en 2 a 3 semanas por fibrosis Pulmonar

Mas de 40 mg/kg de peso corporal (más de 15.0 ml - una cucharada - del concentrado al 20%)

  • Intoxicación aguda fulminante
  • Manifestaciones gastrointestinales (ulceraciones bucofaríngeas, perforación esofágica con mediastinitis, vómito, diarrea
  • Fallo multiorgánico
  • Coma y convulsiones
  • Muerte en un lapso de 1 a 7 días

2. Seguimiento

En el seguimiento de los sobrevivientes se deberá prestar particular atención a las ulceraciones del tracto gastrointestinal y las posibles estenosis a las que pueda dar lugar el proceso de cicatrización. También se deberá vigilar la función respiratoria, renal y hepática, al igual que la visión, si el tóxico entró en contacto con los ojos.

El seguimiento debe ser aprovechado para impartir educación al paciente y a sus familiares sobre medidas de prevención de un caso similar y sobre los riesgos en el uso y manejo de los plaguicidas, así como sobre las medidas de prevención y protección en su manipulación.

RECUERDE: EL MÉDICO JUNTO CON HACER UN BUEN TRATAMIENTO A LAS PERSONAS INTOXICADAS, TAMBIÉN DEBE EDUCAR AL PACIENTE, FAMILIARES Y A LA COMUNIDAD SOBRE LAS FORMAS DE PREVENIR LOS DAÑOS PROVOCADOS POR LOS PLAGUICIDAS

3. Efectos crónicos

Actualmente hay bastante controversia entre los investigadores acerca de si la exposición a largo plazo a pequeñas cantidades de bipiridilos, produce efectos sistémicos. La irritación de la piel y las membranas mucosas expuestas, la epistaxis, la opacidad corneal y los efectos sobre las uñas han resultado como consecuencia del contacto directo prolongado.

EJERCICIOS INTRATEXTO

En las últimas semanas se han reportado en su país cuatro casos de intoxicación por PARAQUAT en jóvenes de una misma comunidad, lo cual ha despertado mucho interés en la opinión pública. Dado este fenómeno, el diario de mayor circulación le solicita a usted, como experto en el tema, que escriba una serie de artículos sobre los herbicidas de uso común: Bipiridilos y clorofeoxi. El primer artículo será sobre el PARAQUAT, escriba en las página siguientes la información, que a su juicio, debería conocer el público en general sobre cuáles son las causas que ocasionan intoxicación por PARAQUAT, los signos de intoxicación, primeros auxilios, dónde buscar asistencia médica y cómo prevenir estas intoxicaciones. Su artículo debe estar enfocado hacia la orientación al consumidor, con un informe preventivo.

Dele a leer este artículo a algun familiar o amigo y pídale su opinión al respecto, si cree que es suficientemente informativo, ¿por qué no piensa seriamente en enviarlo a la oficina de redacción de un diario en su país?

¿Cree que este material es publicable?...
ENVIELO !!

III. Herbicidas clorofenoxi

A. Características generales

Este grupo de compuestos comprende el ácido 2,4-diclorofenoxiacético (2,4-D) y el ácido 2,4,5-triclorofenoxiacético (2,4,5-T) en forma de ésteres y sales. Se utilizan en la agricultura y en el control de las malezas de hoja ancha. Ejercen su acción herbicida actuando como hormonas del crecimiento de las plantas. Se utilizaron como defoliantes en la guerra de Vietnam (el "agente naranja").

Estructura química general

ÁCIDO
2, 4 - DICLOROFENOXIACÉTICO

La sal del 2,4-D es formulada como un concentrado sólido o como una solución soluble en agua; el éster se formula como concentrado emulsionable. Se comercializan mezclas con otros herbicidas.

El 2,4,5-T contiene como impureza dioxinas, las cuales se ha demostrado que producen efectos a largo plazo.

Los siguientes son nombres comunes y comerciales de herbicidas clorofenoxi:

Nombre común

Nombre comercial

2,4-D (ácido 2,4 diclorofenoxiacético)

Agrotect, Amoxone, Aqua-Kleen, 2,4-D, DMA-6, Hedonal, Weedone

2,4,5-T (ácido 2,4,5 triclorofenoxiacético)

Decamine, Forron, Inverton

B. Toxicocinética y toxicodinámica

En esta sección revisaremos cómo se absorben, cómo actúan en el organismo y cómo se excretan los herbicidas clorofenoxi:

1. Vías de absorción

En general los clorofenoxi se absorben a través del tracto gastrointestinal y por inhalación. También se absorben a través de la piel intacta pero en menor grado.

2. Mecanismos de acción sobre el organismo

La acción de los clorofenoxi en el organismo no está muy bien determinada. Estudios in vivo de mitocondrias del hígado han demostrado que el 2,4-D interfiere con la respiración celular, desacoplando la fosforilación oxidativa.

3. Biotransformación y excreción

Aparte de alguna conjugación de los ácidos, la biotransformación de estos compuestos en el organismo es bastante limitada. La vida media biológica en humanos es de 18 horas para el 2,4-D y de 24 horas para el 2,4,5-T.

Se eliminan como tales principalmente por la orina.

C. Diagnóstico de la intoxicación aguda

1. Cuadro clínico

Algunos de los compuestos clorofenoxi son irritantes moderados de la piel, los ojos y las mucosas gastrointestinal y respiratoria. Se han reportado casos de despigmentación local como consecuencia del contacto de la piel erosionada con estas sustancias. Un tipo más severo de dermatitis conocido como cloracné, se ha observado en trabajadores expuestos durante el proceso de manufactura del 2,4,5-T, posiblemente por la presencia de la dioxina.

La inhalación de aerosoles puede causar una sensación quemante en la nasofaringe y el tórax y se presenta tos. En algunas formulaciones, estos efectos irritantes se deben más a las sustancias agregadas que a los clorofenoxi. La inhalación prolongada produce mareos.

Después de la ingestión se presenta vómito por irritación del estómago, seguido de diarrea y dolor en el tórax y el abdomen. La sintomatología temprana de intoxicación incluye: vómito, cefalea, visión doble, incontinencia urinaria, debilidad muscular persistente y coma. Cuando el tóxico se excreta efectivamente, se recobra la conciencia en 48 - 96 horas.

La ingestión de grandes cantidades de los ácidos clorofenoxi ha dado como resultado acidosis metabólica, cambios electrocardiográficos, miotonía (rigidez muscular a los movimientos pasivos de las extremidades), mioglobinuria y elevación de la creatinquinasa sérica (creatin-fosfoquinasa sérica), indicativos del daño de músculo estriado. Debido a que los clorofenoxi producen desacoplamiento de la fosforilación oxidativa se puede presentar un incremento de la temperatura corporal por aumento de la producción de calor metabólico.

Se ha observado hiperventilación, trastornos del ritmo cardíaco y disfunción hepática. En algunas ocasiones se observa arreflexia y raramente se presentan convulsiones.

La miotonía y la debilidad muscular pueden persistir durante meses después del cuadro agudo de intoxicación.

2. Historia clínica

El diagnóstico se basa principalmente en los antecedentes de exposición a alguna de las sustancias de este grupo de plaguicidas y a las características del cuadro clínico, sin olvidar las modificaciones que éste puede sufrir por la acción concomitante de otras sustancias presentes en la formulación que produjo la intoxicación. Además, es posible auxiliarse con pruebas de laboratorio para confirmar la absorción.

3. Pruebas de laboratorio

La presencia en orina y sangre de compuestos clorofenoxi se puede medir por medio de cromatografía de gas-líquido. Las muestras de orina deben recolectarse tan pronto como sea posible después de la exposición, puesto que los herbicidas pueden ser eliminados completamente en 24-72 horas, dependiendo de la cantidad absorbida y del pH urinario (la alcalinidad incrementa la excreción).

Otras pruebas que pueden ser de utilidad para establecer la severidad del caso son las determinaciones de gases arteriales, transferasas (ALAT y ASAT), deshidrogenasa láctica sérica, creatin-quinasa sérica, hemoglobinuria y mioglobinuria.

ANTE LA CERTEZA CLÍNICA DE INTOXICACIÓN POR ALGUNO DE LOS HERBICIDAS CLOROFENOXI DEBE INICIARSE EL TRATAMIENTO, SIN ESPERAR LA CONFIRMACIÓN DEL LABORATORIO.

D. Tratamiento

1. Medidas de soporte de las funciones vitales

Si se sospecha que existe intoxicación aguda por herbicidas clorofenoxi, debe darse atención médica inmediata.

VIGILE LAS VÍAS RESPIRATORIAS

  • Garantice la permeabilidad de vías respiratorias, retire cuerpos extraños, restos de vómitos y aspire secreciones.
  • Si el paciente está inconsciente colóquelo en posición de decúbito lateral izquierdo.
  • Vigile la respiración; si ésta se encuentra deprimida debe administrarse oxígeno húmedo a un flujo de 4 - 6 L /min., o aplicar ventilación pulmonar asistida.
  • En falla respiratoria severa, debe mantenerse la ventilación mecánica pulmonar durante el tiempo necesario. La mejoría clínica y la concentración de los gases arteriales son parámetros útiles para determinar cuando retirar el ventilador.

VIGILE LA FUNCIÓN CARDIOPULMONAR

  • En los casos en que se presente depresión cardiorrespiratoria deben realizarse las maniobras de resucitación, monitoreo de funciones vitales (presión arterial, frecuencia cardíaca, frecuencia respiratoria).
  • Canalice vena para administrar líquidos (solución salina isotónica, suero glucosado etc.), evitar el desequilibrio hidroelectrolítico y administrar medicamentos.

2. Eliminación de la sustancia tóxica

El objetivo del rescate de una sustancia tóxica está dirigido a dos aspectos fundamentales.

  • Disminuir o evitar la absorción por medio de las medidas de descontaminación.
  • Aumentar la eliminación de la sustancia tóxica absorbida.

Descontaminacion: Va a depender de la vía de penetración, tiempo transcurrido desde el momento de la exposición, tipo de formulación etc.

VÍA INHALATORIA

  • Retirar al individuo del sitio de exposición y trasladarlo a un lugar ventilado.

VÍA CUTÁNEA

  • Quitar la ropa, lavar el cabello y la piel contaminada con abundante agua y jabón, haciendo énfasis en los espacios interdigitales y debajo de las uñas. Utilizar guantes impermeables y evitar friccionar con violencia. Debe evitarse la manipulación de ropas y otros objetos contaminados sin tomar las debidas precauciones.

  • En caso de contacto ocular, irrigar con abundante agua o solución salina isotónica a baja presión durante 15 minutos o más. Remitir posteriormente a consulta especializada.

VÍA DIGESTIVA

  • Si el tóxico fue ingerido se puede administrar carbón activado de la siguiente manera:

    • Adultos: 1 g/kg de peso corporal diluidos en 300 ml de agua.
    • Niños: 0.5 g/kg de peso corporal diluidos en 100 ml de agua.
  • El adsorbente se debe administrar cada cuatro horas.

LAVADO GÁSTRICO

En los casos de alteración del estado de conciencia debe protegerse adecuadamente la vía aérea mediante la entubación endotraqueal antes de realizar la maniobra de lavado gástrico.

De la aplicación adecuada de la técnica depende el éxito de esta maniobra.

Colocar sonda nasogástrica con mucho cuidado y aspirar el contenido gástrico. Posteriormente realizar el lavado con solución salina isotónica, bicarbonato de sodio al 5% o agua corriente limpia con una cantidad de líquidos no menor de 5 L en el adulto y hasta que el líquido salga claro y sin olor a tóxico. En los niños la cantidad de líquido a utilizar va a depender de la edad. Se recomienda administrar en cada irrigación la cantidad de 200 - 300 ml en el adulto y 15 ml / kg en el niño.

La máxima utilidad del lavado gástrico es durante las primeras cuatro horas luego de la ingesta.

Cuando la formulación del herbicida ingerido contiene como vehículo un hidrocarburo derivado del petróleo, por ejemplo kerosene, se deben extremar las medidas de protección de la vía respiratoria antes de realizar las maniobras de rescate digestivo, por el riesgo de producir neumonitis química por aspiración.

Concluido el lavado gástrico se debe administrar una dosis de carbón activado que puede repetirse cada cuatro horas de ser necesario a 0.5 g/kg de peso corporal en adultos y en los niños a 0.25 g/kg de peso corporal.

Cuando se administra carbón activado, éste debe ir asociado al uso de catárticos (si el paciente no presenta diarrea) las dosis de los más conocidos son:

Sulfato de magnesio o de sodio (Tener precaución con los pacientes que presentan alteración de la función renal y cardíaca):

  • Adultos y mayores de 12 años: 20 - 30 g
  • Menores de 12 años: 250 mg/kg de peso corporal

Sorbitol

  • Adultos y mayores de 12 años: 1 g/kg de peso corporal
  • Niños: 0.5 g/kg de peso corporal.

Manitol

  • 3 - 4 ml/kg de peso corporal.

Cuando no se disponga de carbón activado ni se cuente con los medios adecuados para realizar lavado gástrico y, si el paciente está consciente, se puede recurrir a la inducción del vómito, el cual puede realizarse por medio de maniobras mecánicas o administrando Jarabe de Ipecacuana.

Dosis de del Jarabe de Ipecacuana:

Edad

Dosis

Fluido

6 a 12 meses

5 ml

10 ml / kg

13 meses a 5 años

7.5 ml

15 ml / kg

6 a 12 años

15 ml

120 - 240 ml

Adultos

30 ml

200 - 300 ml

Si a los 20 - 30 minutos no se ha producido el vómito se puede repetir la dosis, si aún no se consigue realizar lavado gástrico.

AUMENTAR LA EXCRECIÓN DEL TÓXICO

Para favorecer la eliminación del tóxico absorbido debe mantenerse una diuresis adecuada de por lo menos 50 - 60 ml/hora. En casos graves, una diuresis alcalina (se agregan 44 a 88 mEq de bicarbonato de sodio por litro de solución intravenosa) puede salvar la vida. El pH de la orina debe mantenerse entre 7.6 y 8.8.

PRECAUCIÓN : VIGILAR LA FUNCIÓN RENAL Y EL EQUILIBRIO HIDROELECTROLÍTICO

3. Antídotos

Para los herbicidas clorofenoxi no se cuenta con antídoto.

4. Tratamiento sintomático

a. CONVULSIONES:

Si se presentan, se debe administrar diazepam en dosis de 10 mg en el adulto repitiendo la dosis cada 5 a 10 minutos hasta controlar la convulsión, con un máximo de tres dosis.

La dosis pediátrica es de 0.25 mg a 0.4 mg/kg de peso corporal cada 5 minutos hasta un máximo de tres dosis.

b. ADMINISTRE ANALGÉSICOS:

Dependiendo de la gravedad del dolor y de la vía de absorción del tóxico, se pueden administrar analgésicos vía oral o parenteral. Puede ser necesario administrar morfina.

Los enjuagues bucales, líquidos fríos o tabletas anestésicas pueden ser de utilidad para aliviar el dolor.

5. Otras medidas

En la etiqueta del producto, el médico encontrará indicaciones sobre las sustancias a la que se expuso la persona intoxicada, el tratamiento y donde conseguir información adicional. Por estas razones, siempre que se pueda se debe solicitar la etiqueta y una muestra del tóxico.

No olvide que es obligatorio reportar el caso a las autoridades de salud de su país indicando el agente causal.

E. Evolución

1. Pronóstico

En general, en las intoxicaciones por herbicidas clorofenoxi, el pronóstico es bueno.

2. Seguimiento

Dependiendo de la gravedad del cuadro que haya presentado el paciente, el seguimiento deberá ser más o menos estricto. La historia clínica y un buen examen clínico será suficiente en la mayor parte de los casos. En el seguimiento se podrían incluir la electromiografía y los estudios de conducción nerviosa.

El seguimiento debe ser aprovechado para impartir educación al paciente y sus familiares sobre: medidas de prevención de un caso similar, los riesgos en el uso y manejo de los plaguicidas y las medidas de prevención y protección en su manipulación.

RECUERDE: ES MEJOR PREVENIR QUE LAMENTAR. ENSEÑE A SUS PACIENTES Y FAMILIARES A PREVENIR LAS INTOXICACIONES POR PLAGUICIDAS

3. Efectos crónicos

En algunos animales de experimentación el 2,4,5-T y el 2,4-D son teratogénicos y fetotóxicos a grandes dosis. El potencial carcinogénico de estas sustancias no ha sido demostrado de manera concluyente.

La dioxina, un contaminante que se forma durante el proceso de síntesis del 2,4,5-T, se considera teratogénica, fetotóxica y carcinogénica a dosis bajas en animales de experimentación y en humanos. Por ello, en varios países se han establecido regulaciones estrictas con respecto al contenido máximo de dioxina como contaminante del 2,4,5-T o se ha prohibido ante la dificultad de garantizar el cumplimiento de este límite.

EJERCICIOS INTRATEXTO

Ya tiene una serie de tres artículos, que podrían ser de utilidad pra los medios de comunicación de su país y que a la vez le han servido a usted para repasar y simplificar los conceptos aprendidos. Si no se decide a enviarlos para publicación, al menos cuenta con un buen resumen del tema.

IV. Bibliografía

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